Portada » Lengua y literatura » William Shakespeare: Vida y Obra del Genio de Stratford
A pesar de su gran celebridad como dramaturgo, acerca de William Shakespeare, considerado “la más grande de todas las figuras literarias de Inglaterra”, son muy pocas las noticias ciertas que se conocen, y lo que de él se sabe “no significa mucho para comprender su obra”.
Nació en Stratford-on-Avon, pequeña población rural ubicada a orillas del río Avon, a unos 130 km de la ciudad de Londres, el 23 de abril de 1564. Allí, en un ambiente campesino, en contacto directo con la naturaleza, transcurrió la infancia del futuro dramaturgo.
Su trasfondo histórico fue el de la Inglaterra isabelina. El país comenzaba a recuperarse después de un largo periodo de guerras: primero, la Guerra de los Cien Años; luego, la Guerra de las Dos Rosas; y, por último, la lucha civil entre Enrique VIII y sus hijos Eduardo VII y María Tudor.
La reina Isabel I había ascendido al trono en 1558 y pronto comenzó la recuperación de su país en el plano cultural y el restablecimiento de la paz interna. Se preparaba así lo que algunos historiadores han denominado el Renacimiento inglés. Este sería el marco histórico-cultural donde se iniciaría la vida de Shakespeare, quien a lo largo de su vida de escritor llegó a escribir 36 comedias y dramas, 2 poemas largos y 154 sonetos.
Sus estudios no alcanzaron gran profundidad, por lo cual se le considera un autodidacta. A la edad de 7 años ingresó a la Grammar School de Stratford, pero a los 12 hubo de interrumpir sus estudios. Su padre, John Shakespeare, se quedó en la ruina, y el joven comenzó a trabajar y desempeñó diferentes oficios.
Su primer contacto con el teatro lo tuvo Shakespeare en 1575, cuando su padre lo llevó a Kenilworth a ver una obra al aire libre en homenaje a la reina Isabel. Desde entonces, el joven quedó impresionado y atraído por el arte dramático.
En 1582, siendo todavía un adolescente de 18 años, Shakespeare se casó con Anne Hathaway, pero en 1587 se trasladó solo a Londres en busca de nuevos horizontes. Acerca de sus primeros años en la capital inglesa es poco lo que se sabe. El primer dato que conocemos es de 1592, cuando “era ya un actor y autor teatral tan famoso que contaba con admiradores y enemigos”.
A partir de 1590, el teatro tomó un gran auge en Inglaterra, pues las compañías habían aumentado en número e importancia, todo esto debido a que la reina Isabel “adoraba el teatro y la música”. Parece ser que para esta época Shakespeare escribió sus primeras comedias: La fierecilla domada, El sueño de una noche de verano y Romeo y Julieta.
Shakespeare contó con la gran amistad de Burbage, primer actor de una de las principales compañías y “el que ideó el primer teatro de Inglaterra”. Desde entonces, toda su carrera como autor estaría ligada a la Compañía de los Burbage.
En 1592, todos los teatros de Inglaterra fueron clausurados debido a una peste que azotó el país, pero cuando esta pasó, la compañía Burbage volvió a presentar en el Theatre, bajo la protección de algunos mecenas importantes.
En esta época, uno de los hobbies de la reina Isabel era servir de mecenas, y por todo esto Shakespeare fue protegido por el Conde de Southampton y Edmund Spenser. Las representaciones en el palacio de la reina se hicieron más frecuentes, y el dramaturgo aprovechó para observar de cerca el mundo de la realeza y de la política que tanto le interesaban.
En los últimos años del siglo, Shakespeare contaba con amplia protección de la nobleza y no tenía problemas económicos. Ya había escrito verdaderas piezas maestras como El mercader de Venecia y Las alegres comadres de Windsor.
En 1599 se hizo socio de Burbage y, junto a él, construyó un teatro denominado el Globe, el más famoso de los teatros que se conoció en su época. A partir de 1601, se observa un cambio de actitud ante la vida en el teatro de Shakespeare, que se torna algo pesimista después de que su protector, el Conde de Essex, fuera mandado a decapitar por la reina Isabel. Comienza lo que sus biógrafos llaman “el periodo triste”.
En su teatro Globe comenzaron a montarse sus grandes tragedias: Hamlet, Otelo, Macbeth y El rey Lear. Entretanto, después de 45 años de reinado, murió Isabel I de Inglaterra y fue sustituida por Jacobo VI de Escocia (hijo de María Estuardo), quien se convirtió en Jacobo I de Inglaterra y unió ambos reinos.
El teatro inglés tomó un impulso mayor con el nuevo soberano, “al cual le gustaban los espectáculos y las fiestas”, y a la compañía de Shakespeare se le “abrieron más las puertas del palacio”. A partir de 1610, se retiró del teatro y se fue a vivir a Stratford. Allí escribió sus tres últimas obras: Cimbelino, El cuento de invierno y La tempestad.
En 1613 recibió la noticia de que su teatro Globe había sido pasto de las llamas y se dice que desde entonces no puso más un pie en un teatro. Pocos años después, en 1616, Shakespeare moriría el 23 de abril, el mismo día que cumplía exactamente 52 años.