Portada » Geografía » Transformación del Sector Agrario e Industrial en España: PAC, Localización Industrial y Desarrollo Tecnológico
La entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1986 y la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) supusieron una profunda transformación para el medio rural. Los objetivos principales eran:
Para lograrlo, se implementaron medidas como la libre circulación de productos y ayudas económicas. Sin embargo, esto generó un excedente de productos agrícolas, llevando a la necesidad de almacenarlos, destruirlos o reducir la producción mediante cuotas. A partir de los años 90, la PAC evolucionó.
Actualmente, los objetivos clave de la PAC son:
Existen ayudas económicas que apoyan a los agricultores y promueven la modernización del sector, la innovación y el desarrollo de las zonas rurales.
La localización de las industrias en España no es casual, sino que responde a decisiones empresariales basadas en criterios de rentabilidad económica, buscando maximizar beneficios y minimizar costes. Los factores principales son:
Estos factores dieron lugar a diferentes tipos de localizaciones industriales:
Las pautas de localización industrial se caracterizan por una concentración manufacturera en áreas metropolitanas y el desarrollo de centros industriales medianos y pequeños.
Se ha iniciado un proceso de desconcentración industrial, especialmente en sectores en crisis como el textil y el metalúrgico. El principal factor de localización actual es el acceso a la innovación y a la información, lo que explica la proliferación de Parques Tecnológicos. La mayor concentración de actividades tecnológicas se encuentra en Cataluña, Madrid y País Vasco, así como en metrópolis medianas con buenas perspectivas como Málaga y Zaragoza. El apoyo gubernamental y autonómico ha facilitado la instalación de empresas multinacionales.
Los sectores ligados a las nuevas tecnologías incluyen:
Existen diferencias significativas entre Comunidades Autónomas en inversión en I+D+i, destacando Madrid y Cataluña como las regiones con mayor inversión, y Baleares y Extremadura con la menor.
El proceso de industrialización en España comenzó más tarde que en otros países de Europa occidental, en la segunda mitad del siglo XIX, debido a factores como el escaso espíritu empresarial y la falta de capital. Los inicios fueron lentos, concentrándose la industria incipiente en Asturias, País Vasco y Cataluña.
La población ocupada en el sector industrial pasó del 15% al 31%. Esto se debió a:
En 1941 se fundó el Instituto Nacional de Industria (INI) para incrementar la producción industrial, independientemente de su coste. Las industrias del INI se especializaron en sectores estratégicos que requerían grandes inversiones. Empresas clave del INI fueron ENDESA, IBERIA y SEAT. Esta etapa se caracterizó por la falta de competencia, escasez de materias primas, energía, tecnología y capital. La industria se concentró en núcleos como Cataluña, País Vasco, Andalucía, Asturias, Madrid y Valencia.
Se liberalizaron las importaciones, permitiendo la entrada de bienes de equipo, materias primas y capitales. El Plan de Estabilización Nacional marcó el fin de la autarquía. Se crearon los «Polos de Desarrollo Industrial», áreas con subvenciones para fomentar la concentración industrial. Aumentaron las inversiones extranjeras de multinacionales. Aunque los resultados no cumplieron las expectativas, el Plan de Estabilización impulsó el crecimiento económico, con un 34% de ocupación en el sector industrial.
Se inició una etapa de reconversión industrial para cambiar la estructura empresarial y sustituir la industria base por otra más pequeña, ágil y de mayor demanda. Se implementaron políticas de reconversión y reindustrialización en la década de 1980, afectando principalmente a sectores como la siderurgia y la construcción naval.
Resultados de la reconversión:
La crisis evidenció los problemas de la industria del desarrollismo: tecnología obsoleta, baja productividad y dependencia energética.