Portada » Filosofía » Sistemas de Creencias, Ideologías y Valores: Un Análisis Filosófico
4. Creencias e ideologías: Cuando hablamos del conjunto de ideas que hay vigentes en la cultura de una sociedad, estamos hablando del sistema de creencias y valores que comparten la inmensa mayoría de los miembros de una sociedad. Estas creencias incluyen tanto los conceptos de lo que es como de lo que debiera ser (el valor que conlleva la creencia). Ambos aspectos se hallan inseparablemente unidos y es un hecho que debemos tener presente para estudiarlo. El conjunto de las ideas incluye tanto los conocimientos técnicos como instrumentales. Es decir, aquel conjunto de técnicas, procedimientos, recetas, categorías, etc., que están recogidas por el valor eficacia y que se emplean para lograr una meta determinada. Para llevar a la práctica algunos conocimientos técnicos que tenemos, se requiere el uso de instrumentos, herramientas. Por el contrario, hay otros conocimientos que no requieren la utilización de herramientas. Las técnicas son mucho más importantes que las herramientas, puesto que las técnicas incluyen el conocimiento socialmente aprendido de cómo hacer herramientas. Las técnicas (la carpintería, la medicina, etc.), por definición, están dirigidas hacia un fin determinado y son consideradas como eficaces dentro de un contexto cultural, particular y social. Debemos tener presente que los conocimientos técnicos se hallan siempre unidos al sistema de creencias de una sociedad y que los aspectos instrumentales y expresivos son inseparables. Cada cultura proporciona a los individuos de esa cultura respuestas explícitas o implícitas a las preguntas que el hombre se ha hecho y se sigue haciendo. Con estas preguntas y las respuestas que nos damos, nos estamos metiendo en ese complejo universo de las creencias: este es el mundo de las ideas que tenemos acerca de la naturaleza del mundo (el cosmos), el lugar que ocupa el hombre y cómo son las relaciones entre los individuos.
Las creencias son concepciones sobre la realidad, históricamente desarrolladas y transmitidas socialmente. Algunas de estas creencias son de naturaleza muy específica y se refieren a uno u otro aspecto del mundo, de las acciones que hacemos o de las personas. Forman conjuntos que técnicamente se denominan como dominios acerca del poder, la autoridad, el parentesco, etc. Otras creencias se refieren a diferencias entre los distintos dominios o cómo están trazados los límites entre ellos o cómo se relacionan entre sí, como puede ser la relación que se da entre las religiones y los mitos cosmológicos. Dentro de cada cultura, las creencias de esas culturas tienden a formar un sistema racionalmente concluyente, coherente (que tienen sentido) entre sí y se refuerzan mutuamente. De ahí que podemos decir que en cada pueblo, en cada cultura, las creencias forman un sistema que podemos considerar como un grupo de conjuntos, de proposiciones sobre el mundo que se muestra ordenado.
Esta confluencia no quiere decir que no existan contradicciones entre las creencias o que los sistemas de creencias se encuentren integrados de manera unitaria o total, sino que muestran una tendencia a la coherencia interna. Hay algunas creencias aceptadas por la inmensa mayoría de las personas que constituyen lo que se llama ideología. Las creencias aceptadas por una parte de la sociedad se llaman subculturales y aquellas compartidas por los individuos se llaman aspectos de la personalidad. Siendo la ideología un término que expresa las ideas de los individuos, este concepto ha pasado a ser enteramente ideologizante, no solamente en el uso corriente, sino que también ha caído dentro de las ciencias sociales, ya que es una concepción valorativa, peyorativa, ya que se aplicará a todos los grupos sociales y personas que tienen las ideas muy claras, firmes e incambiables (extremistas). Este término de ideología lo aplicamos en un sentido más amplio y neutral. Podemos decir que es aquella parte de la cultura a la cual le concierne de un modo activo el establecimiento y defensa de pautas de creencia y de valor. La ideología es un sistema cultural al igual que la ciencia y al igual que la religión, que es otro sistema cultural. Estos sistemas culturales nos transmiten información sobre la estructura de las situaciones o hechos sociales, pero la información que nos transmiten es completamente diferente aunque la situación sea la misma. La ideología nos transmite la dimensión justificativa del hecho. La ciencia nos transmite la dimensión diagnóstica, crítica. La religión nos da la dimensión trascendental, salvadora del hecho social. Un mismo hecho social visto desde tres perspectivas diferentes que pueden convivir. Es una realidad que en todas las culturas la mayoría de las personas se las arregla para pasar por la vida con un tipo de ideología muy vago. De ahí que solemos denominar este comportamiento como mentalidad. Esto no significa que las personas carezcan de valores o de creencias, sino que su ideología está implícita en los roles sociales que desempeña y en las instituciones sociales en las que participa. En realidad, las ideologías sistemáticas surgen en épocas de tensión y conflicto cuando se ponen en cuestión las reglas de vida comúnmente aceptadas y no existen modelos orientativos ante esta situación social problemática. Las ideologías no son una selección al azar, sino que encajan en un patrón de manifestaciones de una cultura. Las ideas, que son la expresión de las creencias, están muy unidas con los valores. (Las creencias son lo que es y los valores lo que debe de ser). En función de nuestras creencias se crean nuestros valores. Al hablar de valores no hablamos de las cualidades objetivas de las cosas (tamaño, color, etc.). Los valores son relacionales, es decir, son valores para alguien, de lo que podemos deducir que los valores están dentro del comportamiento selectivo de las personas. Una de las definiciones más acertadas es que los valores son concepciones de lo deseable que influyen en el comportamiento selectivo de las personas. Esta definición establece una distinción entre lo deseado y lo deseable, identificando lo deseable con lo que se debe de desear. Un valor es todo lo que le interesa a un ser humano, de ahí se puede deducir que podría haber tantos valores como seres humanos hay. El ser humano no es indiferente al mundo. Explícita o implícitamente está considerando continuamente los objetos, las acciones, las personas, como buenas o malas, verdaderas o falsas. En función de nuestros valores lo calificamos como positivo o negativo. Los valores nos sirven de criterio de selección de las acciones. Las personas preferimos unas cosas a otras, seleccionamos unos tipos de acción u otros y en función de esto, juzgamos nuestras conductas y las de los demás. Esta selección hace que no todos los valores tengan la misma importancia. Unos valores en unas culturas tienen una gran importancia, pero ese mismo en otra sociedad no tiene importancia. Los valores son estados mentales, no son objetos, son patrones de deseabilidad que tienen una mayor independencia de los momentos específicos.
Cuando hablamos de valores, hablamos de aquellos que están institucionalizados y que están compartidos por una inmensa mayoría. Se refieren también a los valores éticos y estéticos que caracterizan a un sistema sociocultural. Los valores son esos ideales o patrones con los que definimos nuestros fines, seleccionamos nuestros actos y juzgamos a nosotros mismos y a los demás. Al igual que en las creencias e ideologías, los valores que sostienen los individuos de un grupo social, tienden a formar un sistema coherente, aunque algunas surgen incoherencias. Junto con los valores están las normas sociales que son aquellas reglas para comportarse una persona de un modo determinado. Las normas indican más o menos específicamente lo que deben hacer o no deben hacer los individuos en circunstancias concretas, de ahí que las normas son aquellas que especifican las conductas concretas. Estas normas las podemos ampliar o especificar en cuatro grandes grupos: