Portada » Ciencias sociales » Sistema Político y Régimen Político: Definiciones, Diferencias y Relaciones
Al analizar las diversas definiciones de sistema político y régimen político, se observa la ausencia de una conceptualización universalmente aceptada. David Easton define el sistema político como «un conjunto de interacciones que se orientan hacia la asignación con autoridad de valores a una sociedad». Dentro de este conjunto de interacciones, el sistema político recibe inputs (demandas y/o apoyos) que procesa para generar outputs (resultados) vinculantes, creando un ciclo de retroalimentación.
Algunos teóricos sugieren que cada término posee un ámbito específico, siendo uno más abarcador que el otro. En este sentido, «la noción de régimen político sirve para dar cuenta de la manera específica como son organizados los poderes públicos, es decir, su modo de designación, sus competencias respectivas y las reglas jurídicas y políticas que gobiernan sus relaciones». Estos autores consideran que debe diferenciarse del concepto de sistema político, al que califican de «más amplio», ya que «incluye no solamente la organización constitucional de los gobernantes, sino también otros actores y otros procesos tales como, por ejemplo, el régimen de partidos, las libertades públicas y los medios de comunicación, los mecanismos de socialización política de los ciudadanos, etc.»
Por lo tanto, se trata de conceptos distinguibles. Desde una perspectiva sistémica, surge la interrogante sobre si existe un ámbito propio para el concepto de régimen. Ambos conceptos pueden vincularse de la siguiente manera: en su acepción más amplia, un sistema político es un mecanismo a través del cual las necesidades de los miembros de una sociedad se transforman en decisiones vinculantes. Para sostener este proceso de conversión, una sociedad debe proporcionar un contexto relativamente estable para la interacción política, un conjunto de reglas básicas para la participación en todas las etapas del proceso político.
Este contexto puede describirse de diversas formas, como un orden constitucional, un conjunto de normas fundamentales o los procedimientos habituales para la resolución de diferencias. Independientemente de cómo se defina, generalmente incluye tres elementos:
A estos objetivos, normas y estructuras se les puede denominar tradicionalmente «régimen político» u orden constitucional en su sentido más amplio. De esta forma, se observa que el régimen político constituye una parte fundamental del sistema político, destinada a perdurar si dicho sistema aspira a la permanencia.
Se puede agregar que, mientras el régimen se refiere especialmente a los valores, estructuras e instituciones del poder, el sistema político incorpora además a los actores y procesos que operan en la arena política e interactúan entre sí.
Partiendo de las definiciones anteriores, dentro del enfoque sistémico se pueden identificar tres momentos clave en el desarrollo del sistema político, en los que el régimen constituye el marco de desenvolvimiento:
El concepto de sistema político permite comparar realidades políticas que son distintas si se atiende únicamente a los elementos institucionales. Esto es crucial cuando se trata de sistemas autocráticos que, en muchas ocasiones, carecen de elementos institucionalizados y funcionan con estructuras de poder no reguladas jurídicamente. Asimismo, incorpora al modelo de análisis a los actores, otro elemento clave en este estudio, al tratar fundamentalmente con los militares no solo como institución, sino como actores que intervienen ocasionalmente en la arena política.
Sin embargo, al abordar tan estrechamente los elementos institucionales que tradicionalmente se han asociado al concepto de régimen, es importante un concepto como el de sistema, que delimita los elementos estáticos de aquellos más dinámicos del sistema político.