Portada » Arte » Simbolismo del Oro, Moda Romántica, Arquitectura Historicista y Neomudéjar en el Siglo XIX
El oro, con su brillo característico, ha sido históricamente asociado con la luz solar y, por extensión, con la inteligencia divina. Esta conexión ha llevado a que el oro simbolice todo lo superior, la glorificación y la excelencia. Los objetos dorados, por lo tanto, se convierten en elementos simbólicos de tesoros escondidos o difíciles de alcanzar, representando bienes espirituales y la iluminación suprema.
Considerado el más precioso de los metales, el oro representa aquello que posee el máximo valor o es más difícil de conseguir. Los mayores premios, como las medallas de oro, y los períodos florecientes, conocidos como «edades de oro», ejemplifican esta valoración. Los anillos matrimoniales, elaborados en oro, no solo representan valor material, sino también durabilidad y brillo eterno, simbolizando la perdurabilidad del amor y el compromiso. De manera similar, los símbolos de poder a menudo se presentan dorados, reforzando la idea de permanencia y autoridad.
Características de la moda en el siglo XIX:
La moda romántica en España, entre 1828 y 1868, marcó un punto de inflexión en la historia del traje:
El contexto histórico de la arquitectura del romanticismo tardío se caracteriza por:
El neogótico del siglo XIX se manifestó en:
El historicismo se caracterizó por:
Características principales:
El neomudéjar se desarrolló principalmente en la Península Ibérica a finales del siglo XIX y principios del XX. Presenta las siguientes características: