Portada » Historia » Restauración Borbónica en España (1875-1931): Origen, Características y Crisis
La Restauración Borbónica fue un régimen político que se implantó en España desde 1875, tras el pronunciamiento del General Martínez Campos, hasta 1931, con la proclamación de la Segunda República. Significó la instauración de un nuevo régimen liberal conservador, un sistema político compartido por los sectores burgueses, pero que mantenía alejadas a las clases populares de la participación política.
Tras la experiencia del Sexenio Democrático, el General Martínez Campos se sublevó en Sagunto en 1874, proclamando rey a Alfonso XII. Se iniciaba así la Restauración Borbónica. Se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes por sufragio universal masculino. El proceso electoral fue manipulado y Cánovas del Castillo ganó las elecciones, lo que le permitió promulgar una nueva Constitución en 1876. Esta establecía la monarquía parlamentaria con soberanía compartida entre el Rey y las Cortes, y la separación de poderes. Inicialmente se aprobó el sufragio censitario, pero en 1890 se aprobó el sufragio universal masculino.
Cánovas del Castillo basó la estabilidad del nuevo régimen en la creación de dos partidos políticos fuertes y su alternancia pacífica en el poder, evitando así los pronunciamientos militares. Estos partidos fueron:
Ante la muerte prematura de Alfonso XII, se firmó el Pacto de El Pardo (1885) entre los dos partidos, asegurando la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena y garantizando la estabilidad política del régimen con la alternancia pacífica de los partidos.
Para asegurarse de dicha alternancia, se controlaban completamente las elecciones. La manipulación electoral era posible gracias a la figura del cacique, que controlaba un área rural determinada. El cacique era un intermediario entre el Estado y su comunidad, y se encargaba de recopilar los votos y amañar las elecciones para el correspondiente diputado «encasillado». Dispensaba favores a cambio de votos. Si esto no era suficiente, se recurría al «pucherazo», que era la manipulación directa del resultado de las elecciones. De esta forma, se mantenían alejados del poder el resto de los partidos políticos, que solo podían obtener representación en las ciudades.
Para la evolución del régimen de la Restauración, fueron muy importantes:
Este conjunto de acontecimientos recibió el nombre de “desastre del 98”, y supuso un duro golpe económico, grandes pérdidas militares y el inicio del crecimiento de la oposición al sistema.
Entre los elementos opositores al sistema destacan:
La desaparición de los líderes Cánovas y Sagasta, el “desastre del 98” y la llegada al poder de Alfonso XIII en 1902, hicieron que el sistema político de la Restauración entrara en crisis.
La Semana Trágica de Barcelona (1909), la Guerra de Marruecos, la crisis de 1917, los enfrentamientos entre obreros y pistoleros en Barcelona, junto al descrédito del sistema político, llevaron a que, en septiembre de 1923, se estableciera la Dictadura militar de Primo de Rivera, bajo el reinado de Alfonso XIII, poniendo fin, *de facto*, al régimen de la Restauración.