Portada » Psicología y Sociología » Procesos, Estructuras y Tipos de Memoria: Una Exploración Completa
La memoria es un conjunto de procesos y estructuras implicadas en almacenar experiencias y recuperarlas. Es un constructo, una noción diseñada para explicar un sistema o conjunto de estructuras y procesos que no pueden explicarse de otro modo.
La memoria está implicada en todos los procesos cognitivos. Existen tres tipos principales de memoria:
La memoria implica varios procesos clave:
Almacena patrones sensoriales que no han sido analizados en términos de significado. Posee una gran capacidad. Todos los órganos sensoriales registran información. No requiere atención ni material; se codifica en forma paralela. Al prestar atención, el material se transfiere a la MCP (Memoria a Corto Plazo). El material se guarda durante una fracción de segundo.
Almacena material interpretado de modo superficial. Posee una capacidad de aproximadamente 7 trozos de información. Requiere una pequeña cantidad de atención. El material se codifica en forma seriada o paralela. La información recuperada es rápida y fácil de acceder durante 15 a 20 segundos. Se considera el centro de la conciencia humana. Está implicada en todas las funciones cognitivas no autónomas. Administra y selecciona lo que se retiene. Transfiere material a la memoria a corto plazo y recupera datos desde la memoria sensorial a la memoria a largo plazo. El olvido se produce por el paso del tiempo (deterioro) o por interferencia.
Almacena la información procesada durante minutos, horas, días, semanas o años de forma significativa. Tiene una capacidad ilimitada y requiere una atención moderada. La recuperación se realiza mediante estrategias de resolución de problemas, como descomponer grandes preguntas en otras más pequeñas. Se forma una idea del suceso total y se llenan los detalles con trozos que se recuerdan y con conocimientos generales. Se reconstruye según los conocimientos y las expectativas personales. El olvido se produce por adaptación: borrar incidentes ayuda a formar ideas generales, y retener demasiada información puede saturar los sistemas de memoria. El material se codifica en forma seriada o paralela. Se recupera material con diferentes grados de dificultad. El olvido se debe a fallas en la codificación, el almacenamiento y la recuperación.
La memoria a largo plazo se divide en:
Es necesario proporcionar el material que se busca. Intervienen la familiaridad y la identificación, que no siempre van juntas.
La familiaridad y la identificación actúan juntas. Se necesita material completo para un recuerdo correcto.
Ayudan a organizar el material y permiten integrar piezas separadas y sin relación en grupos más significativos (rima, imágenes, recodificación, ayuda externa).
Otras tácticas activas incluyen: descubrimiento, lectura programada, sondeo, preguntar, leer activamente, relatar, repaso, práctica de recuperación, práctica masiva, práctica distribuida, memoria dependiente de estados y testimonio ocular.
Existen múltiples compartimentos, cada uno con información sensorial, a corto plazo y a largo plazo. Trabajan en paralelo; cada una transmite y fija un aspecto de la experiencia.
Se produce por fallas de codificación, fallas de almacenamiento, decaimiento e interferencia (proactiva y retroactiva).
Fallas de recuperación: Interferencia, olvido de claves, olvido motivado.
Se puede perder una o más formas de memoria, ya sea memoria semántica (conocimientos) o memoria episódica (episodios específicos).
Tipos de amnesias: Amnesia retrógrada y amnesia anterógrada.