Portada » Lengua y literatura » Poesía Española Contemporánea: De Ángel González a Luis García Montero
Ángel González, poeta asturiano, desarrolló su obra en tres etapas principales:
Desde Áspero mundo (1956) hasta Tratado de urbanismo (1967), la obra de González se caracteriza por la decepción y el pesimismo existencial, combinados con una crítica del mundo circundante. La poesía se convierte en un instrumento para clarificar tanto la experiencia del poeta como la sociedad que lo condiciona. El tema principal es el paso del tiempo, y a él se subordinan temas como el amor, el desengaño, el absurdo de la vida, la infancia como paraíso perdido y el transcurrir histórico. En Grado elemental (1962), la ironía es central y sirve para parodiar el entorno político y social.
Desde Breves acotaciones para una biografía (1971) hasta Prosemas o menos (1984), se incorpora lo lúdico a los textos. La ironía evoluciona hacia el humor, y abundan las inversiones y distorsiones semánticas, la ruptura de frases hechas, los neologismos y los juegos de palabras.
Comienza con Deixis en fantasma (1992) y concluye con Nada Grave (2008). Se inicia una meditación de carácter elegíaco. Continúa la obsesión por el paso del tiempo y el testimonio del tiempo histórico.
Autores representativos: José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biedma.
Luis García Montero (Granada, 1958) es un escritor y catedrático de Literatura Española. Es uno de los poetas más destacados del panorama literario actual. Entre sus obras poéticas se encuentran:
Como ensayista, ha publicado libros y artículos sobre poesía europea contemporánea, como Un lector llamado Federico García Lorca (2016), además de ediciones críticas de Lorca, Alberti, Rosales y Barral. También es autor de la biografía novelada de Ángel González, Mañana no será lo que Dios quiera (2009), y de las novelas No me cuentes tu vida (2012) y Alguien dice tu nombre (2014). Ha publicado selecciones de sus artículos en libros como La puerta de la calle (1997), La casa del jacobino (2003) y Almanaque del fabulador (2003). En 2018 fue nombrado director del Instituto Cervantes.