Portada » Historia » Pilares del Franquismo: Soportes Sociales, Adoctrinamiento y Oposición
El dictador se rodeó con una serie de grupos de poder, denominados «familias», entre los que procuró mantener siempre un equilibrio y cuya influencia efectiva se medía por el número de representantes que mantenían en los sucesivos gobiernos de Franco:
Otros apoyos con los que contó el régimen fueron:
Como queda dicho, la Iglesia y el Movimiento se encargaron del adoctrinamiento político-ideológico de los españoles a través de la propaganda, la educación y la censura. La moral católica se impuso en espacios públicos y privados. Los sacerdotes establecían en sus homilías el largo de faldas y escotes, condenaban bailes, catalogaban películas, censuraban publicaciones y las obras de teatro, les otorgaban certificados de buena conducta sin los que era imposible conseguir trabajo y relegaron a las mujeres al papel de sumisas esposas y madres, que debían ser siempre sacrificadas y devotas.
Eliminada de esta forma la oposición, prohibidos los partidos y sindicatos, la única resistencia durante estos años estuvo representada por los maquis, guerrillas organizadas y armadas por comunistas y anarquistas, refugiados en las áreas montañosas, con la esperanza puesta en una intervención de las potencias democráticas.
La aceptación del régimen franquista por el bloque occidental al iniciarse la década de los 50 puso de manifiesto la inviabilidad de este objetivo y de la propia existencia de la guerrilla. En el exterior, el gobierno republicano se reorganizó en el exilio mexicano desde 1945, pero su división interna y la falta de contacto con la península fueron las principales causas de su debilidad. A partir de los años 50 surgirá paulatinamente una oposición interior, de carácter más social que político, que tomará el relevo del maquis y de la propia oposición en el exilio.