Portada » Lengua y literatura » Panorama del Teatro en España: De 1939 a la Actualidad
La España de esta época podría caracterizarse por los años del hambre. Esta situación se refleja en la vida cultural del país. El aislamiento cultural repercute negativamente en el desarrollo de todas las actividades artísticas y científicas. La pobreza reduce el público lector o asistente a espectáculos, que, en todo caso, busca en las lecturas y espectáculos la evasión. El dirigismo estatal pretende transformar la cultura en propaganda. El teatro de la década posterior al final de la guerra civil se mueve entre la intrascendencia y el escapismo, contribuyendo a que la gente olvide, al menos durante dos horas, sus problemas reales. Luca de Tena, José María Pemán y otros muchos autores tratan de convencer al público de que los enredos se resolverán a gusto de todos y la tranquilidad volverá cuando cada cual ocupe el lugar que le corresponde, no sólo en la sociedad, sino en el propio hogar. Abundan así las obras supuestamente históricas orientadas a cantar las virtudes imperiales y de la raza hispana. Sin embargo, algunos autores tratan de construir obras humorísticas de calidad, buscando presentar situaciones absurdas que reflejen el absurdo del mundo que les ha tocado vivir. Destaca Enrique Jardiel Poncela. Entre sus obras sobresalen: Eloísa está debajo de un almendro (1940), Los ladrones somos gente honrada (1941). También en clave de humor, pero con más pretensiones de demostrar cómo la sociedad moderna, clasista y deshumanizada, impide la auténtica comunicación y, en consecuencia, el amor o el pleno desarrollo del ser humano, se mueve Miguel Mihura. Su obra más conocida, Tres sombreros de copa, no se representó hasta veinte años después.
Durante los años cincuenta y sesenta se desarrolla en España un tipo de teatro que trata de reflejar la realidad social tal y como esta se presenta cotidianamente, con una clara finalidad de denuncia. Se trata de un teatro comprometido que denuncia las duras condiciones de trabajo, la deshumanización de la burocracia, la situación de los obreros, las injusticias sociales, la dureza de las oposiciones… Este tipo de teatro se enfrenta frecuentemente con la censura, ya que el régimen de Franco no tolera las críticas. Buero Vallejo y Alfonso Sastre son los dos autores más importantes de posguerra y, por supuesto, del realismo social.
La obra dramática de Buero Vallejo es considerada como la más relevante de la posguerra en España. A través de ella el autor intenta adquirir conciencia de las realidades de tipo psicológico, social o metafísico en que se desarrolla la vida del hombre actual.
Alfonso Sastre entiende que la finalidad fundamental del teatro debe ser la denuncia como elemento revolucionario más que estético (teatro imposibilista), es decir, cree que los argumentos deben testimoniar lo que está pasando para intentar cambiar la sociedad.
Otros autores destacados son Lauro Olmo con La camisa y José Martín Recuerda con Las salvajes en Puente San Gil.
A finales de los años sesenta surge una especie de vanguardia teatral que tiene como finalidad la renovación del género dramático. Las características más importantes son:
Este teatro experimental comienza a andar en España gracias a la creación de una gran cantidad de grupos independientes de teatro, como “La Fura dels Baus” o “Tricicle». Dos autores españoles, además de los grupos teatrales mencionados, destacan por su labor renovadora desde los años sesenta: Francisco Nieva y Fernando Arrabal (Pic-nic).
Juan Mayorga es un dramaturgo y ensayista. Actualmente es director de la Cátedra de Artes Escénicas de la Universidad Carlos III de Madrid. Ocupa desde abril de 2018 la silla M como Académico de la Lengua. Es uno de los dramaturgos más importantes de la literatura contemporánea.
Los mecanismos de poder, la libertad individual, la ética, el papel de la educación, etc. El espectador se ve obligado a reflexionar y a plantearse su propia realidad, su misión en el mundo y las relaciones con los demás y con el poder. Suele presentar a personajes poderosos o manipuladores.