Portada » Historia » Organización de la República de Chile: Transición Política y Consolidación Nacional (1823-1833)
Luego de la abdicación de O’Higgins (1823) hasta la batalla de Lircay (1830), existieron en la naciente república de Chile varios intentos de organización política que obedecían a las diferentes corrientes de pensamiento de los protagonistas de la época.
En términos de sistema de gobierno, la independencia marcó el paso de un sistema monárquico a uno basado en una Organización Republicana.
a) Falta experiencia política:
Algunos historiadores denominan este periodo como anarquía por la irregularidad de los gobiernos y el uso de la fuerza para llegar al poder. Otros hablan de aprendizaje político que responde a un gran proceso de cambio.
b) Factor Económico: La economía fue inestable producto del estancamiento del comercio y escasa producción de tierra. La catástrofe económica fue una de las causas centrales para la dificultad en la organización política.
c) Diferencias entre militares y aristocracia: La figura del militar fue enaltecida en el proceso independista. En Chile, a diferencia de otros países de América Latina, existió un equilibrio político entre militares y aristocracia.
d) Conflictos limítrofes: Entre 1836-1839 se desarrolla una guerra entre Chile y la confederación Perú-Boliviana, por la negativa de estos países de disolver su confederación.
La independencia de Chile tuvo importantes consecuencias en los diferentes ámbitos de la historia nacional.
Podemos decir que en esta época se buscaba consolidar una identidad nacional que pudiera dar unidad y respaldo a toda la sociedad naciente, transformándose el ideario nacionalista en el punto central de este nuevo espíritu.
Lideró políticamente a las fuerzas conservadoras en la Guerra Civil de 1829-1830, y tras rehusar la presidencia de la República, colaboró con el gobierno de Joaquín Prieto aplicando duras medidas para imponer el orden, que incluían destierros y fusilamientos de los opositores al régimen. Vio en la creación de la Confederación Perú-Boliviana una amenaza para Chile, por lo cual impulsó una guerra contra dicha alianza; a raíz de este hecho se produjo un alzamiento militar que terminaría con su vida.
La Constitución Política de la República de Chile de 1833 es el texto constitucional surgido tras el triunfo conservador en la revolución de 1829, fue promulgada y jurada el 25 de mayo de 1833.
En su elaboración se puso gran énfasis a las ideas de Diego Portales, tendiente a crear un orden fuerte y despersonalizado que garantizara el orden institucional de la República y mantuviera al país a salvo de las vicisitudes y desórdenes producidos antes. A estas ideas se sumaron las del bando conservador tendientes a proscribir las ideas liberales y establecer, según algunos, una suerte de «dictadura legal» que apoyara tales afanes.
Fin del monopolio comercial, que permite una apertura comercial entre países, y la implementación de nuevas políticas que buscaban disminuir el gasto fiscal.
Se fomenta así el desarrollo económico principalmente en la agricultura y minería.
La sociedad mantuvo su carácter aristócrata que solo cambio al peninsular por el criollo.
Los cambios más significativos provienen de la supresión de los títulos de nobleza y los escudos, y la abolición de la esclavitud.
La sociedad estamental se mantuvo hasta fines del siglo XIX, surgiendo en esta época la sociedad de clases. Y en cuanto a las diferencias campo-ciudad, estas siguieron acentuándose.
La vinculación de la elite criolla con la realidad extranjera facilita la incorporación de Chile al mundo cultural internacional, y con esto la influencia en áreas de la educación, medicina, cultura, científica y militar.
En lo político se traspasa el poder a la elite criolla. Y a diferencia de otras colonias, Chile se organizó rápidamente.
El orden republicano fue una herencia de la independencia y que hasta hoy mantiene el respeto a las normas constitucionales, la regulación política y el mecanismo de voto.
El nacionalismo en Chile durante el siglo XIX fue un mecanismo, utilizado por la elite dirigente, para lograr la integración nacional, el cual se fue afianzando en la sociedad más como un sentimiento que una doctrina política.
La ideología nacionalista implica, aparte de una actitud o un sentimiento, una propuesta política, económica y social que responde a una tradición política, cultural y nacional.