Portada » Biología » Optimización de la Producción Bovina: Nutrición, Manejo y Salud
Los animales afectados muestran los siguientes síntomas:
Los implantes anabólicos son sustancias químicas, naturales o sintéticas, que actúan como promotores del crecimiento. Su administración al animal induce a una ganancia de peso y mejora la eficiencia alimenticia del ganado.
Los ionóforos son compuestos lipofílicos capaces de transportar o ligar iones y cationes. Se utilizan para manipular la fermentación ruminal a través de la membrana celular de organismos procariotas y eucariotas.
La forma activa de la vitamina D es el calcitriol. Las enfermedades asociadas a su déficit incluyen:
El exceso de vitamina D puede ocasionar:
Una carencia de minerales en suelos, pastos y forrajes se traduce en:
Los minerales cuya deficiencia afecta en mayor medida la producción bovina son: calcio, fósforo, cobre, zinc, potasio, azufre, magnesio, hierro, manganeso, yodo y cobalto.
Los cuatro sistemas principales de pastoreo son:
El timpanismo es una alteración digestiva caracterizada por la incapacidad de desalojar los gases producidos en el rumen, lo que lleva a una distensión considerable de las paredes ruminales.
El timpanismo espumoso se debe principalmente a la ingestión de leguminosas tiernas o a la ingestión de altas cantidades de granos de cereales.
El timpanismo gaseoso puede ser causado por esofagitis, obstrucción del esófago o dificultad para eructar.
En el timpanismo primario crónico o espumoso, la sonda esofágica y el trócar no son efectivos.
En el timpanismo espumoso, las burbujas permanecen dispersas en el contenido ruminal, incrementando su volumen e inhibiendo el eructo. En el timpanismo gaseoso, las burbujas se unen y se separan del fluido ruminal, pero no son expulsadas debido a una anormalidad en el retículo, rumen o esófago.
El diagnóstico se basa en la observación de un abultamiento en la parte superior del flanco izquierdo, malestar general, movimientos constantes, disnea, respiración bucal, sialorrea, extensión de la cabeza y aumento de la frecuencia respiratoria (más de 60 respiraciones por minuto). La muerte puede ocurrir a las 4 horas después de la aparición de los signos. Como primeros auxilios, se debe retirar el alimento y, en casos graves, se puede considerar una rumenotomía.