Portada » Historia » Nazismo, Segunda Guerra Mundial y Guerra Fría: Orígenes, Desarrollo y Consecuencias
Alemania, tras la Primera Guerra Mundial, experimentaba un profundo descontento debido a las condiciones impuestas por el Tratado de Versalles. Este tratado no solo implicó pérdidas territoriales, sino también severas sanciones económicas, principalmente por parte de Gran Bretaña y Francia. Además, el país se encontraba bajo una República Parlamentaria (la República de Weimar) y carecía de un ejército propio debido a la prohibición de militarización impuesta por el mismo tratado.
El NSDAP (Partido Obrero Nacional Socialista Alemán) se dividía internamente en dos facciones principales:
Estos grupos, liderados por Adolf Hitler, protagonizaron una serie de intentos de golpe de Estado contra la República Parlamentaria en 1923. Tras el fracaso de estos intentos, Hitler fue encarcelado. Posteriormente, el partido nazi cambió su estrategia, pasando de los golpes de Estado a convertirse en un partido popular para ganar apoyo.
La crisis económica de 1929, originada en Estados Unidos, impactó fuertemente en Alemania. La población, descontenta con la incapacidad del Estado para afrontar la crisis, vio en el partido nazi una alternativa. El Estado intentó reactivar la economía rearmando Alemania y proporcionando empleo y subsidios. En las elecciones de 1932, el partido nazi obtuvo la mayoría de los votos parlamentarios. Sin embargo, la República carecía de recursos para combatir la crisis, lo que llevó a proponer a Hitler la formación de un nuevo gobierno, dado su creciente apoyo popular.
La ideología nazi se caracterizaba por ser:
Tras la muerte de Hindenburg en 1934, Hitler asumió la presidencia. Se estableció una dictadura:
Se lanzó el Plan de Invierno para combatir el desempleo generado por la crisis de 1929. Este plan se basó en:
Este plan otorgó legitimidad al régimen y permitió a Alemania desafiar el Tratado de Versalles, que le impedía el desarrollo armamentístico.
A partir de 1936, se implementaron políticas raciales y de segregación contra el pueblo judío. Las principales medidas fueron:
Se establecieron campos de concentración para prisioneros políticos y raciales. No todos eran campos de exterminio; también existían campos de trabajo forzoso que contribuían al desarrollo económico alemán.
La Gestapo, la policía política secreta, se encargaba de reprimir la disidencia interna y operaba los primeros campos de concentración para opositores políticos. Utilizaba el miedo para obtener información sobre la población.
Alemania firmó el Pacto del Eje con Italia y Japón, estableciendo una alianza militar defensiva y formando la primera alianza fascista.
En 1939, Alemania y la Unión Soviética firmaron el Pacto Ribbentrop-Mólotov, un acuerdo de no agresión. Este pacto incluía cláusulas secretas para repartirse Europa del Este y Central, definiendo las zonas de influencia alemana y soviética. Polonia, sin embargo, quedó como una zona de influencia a repartir. La consecuencia directa fue la invasión alemana de Polonia, seguida por la invasión soviética 16 días después.
En junio de 1940, las relaciones germano-soviéticas se deterioraron. Hitler consideraba el pacto como temporal y mantenía la ambición de expandirse hacia el Este. En 1941, Alemania invadió la parte de Polonia ocupada por Rusia, rompiendo el pacto y toda relación con la URSS.
La principal causa de la Segunda Guerra Mundial fue la invasión de Polonia por parte de Alemania. Se enfrentaron dos alianzas:
Cada país tenía sus propios motivos:
La guerra concluyó con la victoria de los Aliados. Se creó la ONU para fomentar la cooperación internacional. La URSS y EE. UU. emergieron como superpotencias rivales, dando inicio a la Guerra Fría. Se inició la recuperación económica y la integración política en Europa.
Los líderes de EE. UU., Reino Unido y la URSS acordaron el reparto de Europa tras la derrota de Alemania:
Tras la guerra, EE. UU. y la URSS se consolidaron como potencias internacionales. Surgió un nuevo ordenamiento internacional, con los países europeos dependiendo de las relaciones soviético-americanas.
Europa enfrentaba problemas sociales urgentes: desmovilización de ejércitos, prisioneros de guerra, confinados en campos de concentración y desplazados. En el ámbito económico, EE. UU. temía una crisis de sobreproducción y creía que el ascenso de la URSS se alimentaba de la pobreza europea.
EE. UU. implementó el Plan Marshall, una ayuda financiera para acelerar la recuperación económica europea. La URSS lo consideró una intromisión en los asuntos internos de los países europeos.
La Guerra Fría fue un enfrentamiento entre el capitalismo estadounidense y el comunismo soviético. Sus características principales fueron:
Alemania se dividió en cuatro zonas ocupadas por los vencedores. Las tres zonas occidentales (Gran Bretaña, Francia y EE. UU.) buscaron la unificación y formaron la República Federal Alemana (capitalista). La URSS constituyó la República Democrática Alemana (comunista). Berlín, dividida entre las fuerzas de ocupación, fue el escenario de mayores tensiones. En 1961, se construyó el Muro de Berlín, símbolo de la Guerra Fría.
Ambas potencias crearon organizaciones de defensa: la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) por parte de EE. UU. y el Pacto de Varsovia por parte de la URSS.
En América Latina, durante los años 60, hubo numerosas manifestaciones sociales, políticas y culturales. La participación de jóvenes estudiantes, movimientos obreros y campesinos se intensificó debido a las desigualdades sociales.
Cuba estaba bajo la influencia de EE. UU., que controlaba su economía. En 1952, Fulgencio Batista llegó al poder mediante un golpe militar, instaurando una dictadura. En 1953, un grupo liderado por Fidel Castro inició una revuelta, que inicialmente fracasó. Años después, a través de guerrillas, derrotaron al ejército de Batista e iniciaron la Revolución Cubana.
Inicialmente, EE. UU. creyó que podría controlar a este grupo nacionalista. Sin embargo, Castro implementó reformas agrarias que afectaron los intereses estadounidenses. Cuba comenzó a relacionarse económicamente con la URSS. EE. UU. intentó derrocar al gobierno de Castro, lo que llevó a la ruptura de relaciones. Cuba se declaró socialista y estrechó lazos con la URSS, generando el bloqueo estadounidense («crisis de los misiles») y su expulsión de la OEA. Cuba intentó expandir su revolución, pero sin mucho éxito.
Esta doctrina, impulsada por EE. UU. ante la amenaza comunista, consideraba que la propagación del socialismo era una amenaza para la seguridad nacional. Se creó la Escuela de las Américas en Panamá, con apoyo de la CIA, para instruir a militares y policías en técnicas para combatir el comunismo. Se consideraba «enemigo» a cualquier persona que propagara ideas contrarias al gobierno, justificando métodos atroces para su eliminación.
Los países del «Tercer Mundo» se caracterizaban por:
Características del gobierno de Stalin: