Portada » Francés » Mercado de Carbono y Eficiencia Energética: Impulso a la Sostenibilidad
El mercado de carbono, también conocido como mercado de reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero, surge ante la necesidad de tomar medidas frente a la evidencia de que la actividad humana está influyendo en un proceso de calentamiento climático global acelerado, debido a la concentración de gases de efecto invernadero. Esto conlleva impactos negativos sobre la salud humana, la seguridad alimentaria, la actividad económica, el agua, otros recursos naturales y la infraestructura física.
El primer paso para el surgimiento de este mercado fue la decisión de las naciones del mundo de firmar una convención marco de cambio climático para comprometerse a estabilizar la emisión de gases de efecto invernadero. Esta convención, firmada en 1992 bajo el nombre de Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, tiene como principio fundamental que los países deben tomar medidas precautorias para anticipar, prevenir o minimizar las causas del cambio climático. La falta de certeza científica absoluta no será razón para posponer medidas para controlar daños serios o irreversibles.
Reuniones posteriores dieron lugar, en 1997, al Protocolo de Kyoto, el cual define la arquitectura del mercado de carbono estableciendo objetivos cuantificados de reducción de emisiones para los países desarrollados, así como los mecanismos de mercado diseñados para aminorar el costo de su implementación. Uno de estos mecanismos, el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), permite que proyectos de inversión elaborados en países en desarrollo puedan obtener ingresos económicos adicionales a través de la venta de créditos de carbono llamados «Certificados de Emisiones Reducidas» (CER), al mitigar la emisión de gases de efecto invernadero o secuestrando dióxido de carbono de la atmósfera.
Los tipos de generación del Régimen Especial reciben primas, complementos y ayudas para entrar en el mercado de la energía de forma favorable. En las Energías Renovables (EE.RR.), también se aplican mejoras en eficiencia energética, pero, ya de por sí, estas tecnologías suelen ser innovadoras y bastante eficientes. El sector energético español hace tiempo que ha priorizado el ahorro económico por encima de la eficiencia, lo cual se hace notar actualmente (próxima subida de precio de la electricidad para compensar la retirada de las ayudas). Con la E4 y el PAE4+ se establecen protocolos de actuación para mejorar la eficiencia y el rendimiento global de diversos sistemas de generación y en todos los sectores implicados en la producción, gestión y utilización final de la energía.
La cogeneración consiste en la producción de energía térmica y electricidad a partir de la combustión. La eficiencia energética de este tipo de generación es muy elevada, además de tener una muy alta versatilidad, permitiendo el uso de diferentes combustibles y optimizando los resultados. El 72% de las centrales de cogeneración en España utilizan el gas como combustible.
Recogemos la normativa que ha permitido impulsar esta tecnología: RD 2366/1994, RD 841/2002, Directiva 2004/8/CE y RD 616/2007. Este último RD permite que las centrales de cogeneración se acojan al régimen especial, lo cual les permite gozar de más ayudas y beneficios. En el PAE4+ se recogen las siguientes medidas para mejorar el potencial de la cogeneración:
Las medidas recogidas en la E4 son: optimización de los sistemas auxiliares de foco frío, instalación o modificación de bombas, aprovechamiento del calor de la purga continua, sustitución de clasificadores en los molinos de carbón, instalación de ceniceros secos, variadores de frecuencia/velocidad para grandes motores, optimización de la eficiencia de los turboalternadores, monitorización de la combustión y sistemas de control de la turbina.
Se prevé: instalación de grupos turbina-generador de presas que suministran caudales ecológicos obligatorios, cambio de rodetes en centrales de más de 20 años y mejoras en la eficiencia de los sistemas de alumbrado.
Se pretende optimizar el rendimiento del circuito secundario mediante cuatro grupos de actuación: actuaciones en turbina, sustitución de equipos principales, mejora del proceso y reducción de consumos auxiliares.
En general, se proponen varias líneas de investigación: aprovechamiento del calor latente de la combustión, aumento del quemado de combustible en centrales nucleares, técnicas de almacenamiento de energía en baterías avanzadas, pilas de hidrógeno en horas valle para apoyar la demanda en horas punta, etc.