Portada » Ciencias sociales » Marx y Durkheim: Conceptos Clave sobre Sociedad, Trabajo y Cambio Social
Según Marx y Engels, la forma en que los seres humanos satisfacen sus necesidades, cómo producen y qué relaciones establecen entre sí y con su medio, se puede comprobar directamente mediante la investigación empírica. Las relaciones que establecen son independientes de su voluntad, son objetivas y no son elegidas por las personas; existen anteriormente a ellas, porque son históricas y, a su vez, son el resultado de la actividad de otros hombres que los precedieron.
Para Marx, la historia de la humanidad es la historia de cómo las personas satisfacían sus necesidades, las relaciones que establecieron con otras personas, los instrumentos de trabajo y con lo producido, con los productos de su trabajo. Esta es la base de la concepción materialista de la historia.
El elemento determinante de la historia es la producción y reproducción de la vida real. El elemento económico no es el único determinante; esto transformaría la teoría en algo sin sentido, absurdo y abstracto.
El trabajo es un proceso entre el hombre y la naturaleza. El hombre se enfrenta a la materia natural, pone en movimiento las fuerzas naturales de su corporeidad para apoderarse de lo que la naturaleza brinda y hacerlo útil para su vida. Un obrero no solo efectúa un cambio de forma de la naturaleza, sino que también hace real su propio objetivo, que él ha determinado en su imaginación y que determina el modo y manera de su comportamiento, y al que tiene que subordinar su voluntad.
La historia de la humanidad es la historia de enfrentamientos entre grupos antagónicos. El conflicto social es el único motor de cambio que permitirá superar esta lucha y alcanzar el comunismo, donde no habrá ni vencedores ni vencidos. En la historia se han observado diferentes tipos de sociedades que cambian radicalmente entre sí. Los principales factores de cambio son las innovaciones tecnológicas, las relaciones sociales y económicas. Cuando las relaciones sociales y económicas no se adaptan a las nuevas tecnologías, se inicia un periodo de crisis que determina cambios revolucionarios.
En el sistema capitalista, el capitalista y el obrero son propietarios de algo: el capitalista, del capital y los instrumentos de trabajo; el obrero, de su fuerza de trabajo. En la relación entre el capitalista y el obrero, este último es despojado de su producto, ya que no percibe su producto como propio porque no es propietario de los instrumentos de trabajo. En el capitalismo, el obrero únicamente recibe un salario; es decir, vende su fuerza de trabajo por una paga que le permita vivir.
Un capitalista emplea a un gran número de obreros para lanzar gran cantidad de productos al mercado. Hay dos métodos por los cuales surge la manufactura: El primero consiste en reunir en un solo espacio varios obreros de diversos oficios independientes que se entrelazan para producir un producto. Por otro lado, se pueden reunir en un mismo taller obreros que realicen el mismo trabajo, produciendo la mercancía en su totalidad, especializándose en eso.
Émile Durkheim nació en Francia en 1858, en Lorena, una zona caracterizada por un marcado nacionalismo debido a las disputas entre Alemania y Francia. Fue un científico social, pero la sociología era una rama de la ciencia que estaba en sus inicios y su legitimidad era objeto de discusión. Se dedicó a dar clases de sociología y ciencias de la educación. Sus cursos eran obligatorios para los estudiantes de filosofía, idiomas, historia o literatura, debido a la gran influencia que tuvo sobre la formación de los nuevos profesionales. Tras la muerte de su hijo en 1917, no pudo recuperarse plenamente y murió a los 59 años. Reconocía a Comte como su maestro.
La principal inquietud de Durkheim al estudiar los hechos sociales era qué había detrás de las acciones que todas las personas repiten constantemente. Los psicólogos habían demostrado que algunos comportamientos humanos obedecen a la estructura de la psiquis humana y no tienen que ver con un basamento biológico. Él quería hacer lo mismo con la sociología, para explicar los comportamientos habituales de las personas en sociedad, porque si estos comportamientos no dependen de la psiquis humana ni de la constitución biológica, entonces dependerían de la sociedad de la que forman parte.
Para Durkheim, la sociedad es más que la suma de los individuos que la componen. La sociedad tiene existencia propia porque existen formas reiteradas y consideradas correctas de comportamiento que se van transmitiendo de generación en generación. Por eso, cumplir con determinados roles no depende de ningún individuo ni de su constitución física ni psíquica.
Define los hechos sociales como formas determinadas de comportamiento que existen independientemente de la persona y que se les imponen. Los hechos sociales constituyen el objeto de estudio de la sociología. Estos hacen que exista sociedad, porque si la persona no tiene un modelo establecido de comportamiento, no serían más que su naturaleza, y eso llevaría a la disolución de la sociedad. Afirma que los hechos sociales deben ser tratados como una cosa porque son externos a los individuos y ejercen sobre ellos una obligación de cumplimiento. Para acceder al conocimiento sociológico de estos, no se debe observar a un individuo en su propio estado de conciencia, ya que esto limita su estudio científico.
Durkheim analiza los fenómenos producto de la división del trabajo (DDT), la creciente diferenciación entre las ocupaciones propias de la industrialización. La cohesión entre los miembros de una sociedad es una de las características del funcionamiento de una sociedad armónica.
Compara las formas de solidaridad social entre las sociedades tradicionales y las modernas. En las sociedades tradicionales, que eran pequeñas y cerradas, sin grandes contactos con el exterior, los lazos sociales eran fuertes y las personas vivían unidas. Existía una visión del mundo común y sus miembros estaban unidos por lazos llamados de solidaridad mecánica. En las sociedades modernas, los miembros están unidos por la solidaridad orgánica, que se deriva de la especialización y de la división del trabajo propias de las sociedades industriales. Las personas son interdependientes, nadie se basta por sí mismo, y si cada uno de ellos no cumple su función, se deteriora el funcionamiento de la sociedad. Durkheim apoyaba el avance de las libertades individuales, aunque vio cómo las sociedades capitalistas rompían los lazos sociales de las sociedades preindustriales. Las sociedades modernas no imponen tantas restricciones; existe mayor libertad y tolerancia.
Durkheim observó que hay más suicidios en los países donde existe el capitalismo y menos donde hay más tradiciones religiosas. En las grandes sociedades capitalistas se habían debilitado los lazos sociales. Durkheim llama anomia a esta situación en la que las antiguas reglas sociales no sirven para orientarse en el nuevo contexto social, ya que las grandes transformaciones demográficas, el desarrollo y el anonimato habían tenido como resultado un debilitamiento de los lazos sociales. Entonces, las normas sociales no son claras e impiden que los individuos tengan modelos útiles de referencia para orientar su conducta.
Durkheim clasifica los suicidios en tres tipos: