Portada » Filosofía » Maquiavelo, Descartes, Spinoza y Locke: Pensamiento Político y Racionalismo
El naturalismo de Maquiavelo se basa en la idea de que el hombre es siempre impulsado por los mismos motivos y está sujeto a las pasiones. Es necesario sujetar a los hombres mediante la coacción para que puedan convivir en sociedad. No hay orden social sin coacción y fuerza, que los príncipes deben ejercer para lograr el poder y mantenerlo.
Maquiavelo afirma que es preferible que el príncipe se haga temer a que se haga amar por sus súbditos, porque la pasión amorosa se extingue antes que el miedo. El príncipe debe imponer una forma política a una materia social predispuesta mediante el empleo de las armas y de un nuevo ordenamiento legal. El príncipe debe combinar la fuerza del león y la astucia de la zorra.
En resumen, Maquiavelo distingue entre el plano privado de la ética y el plano público de la política, acentuando las diferencias entre ambos. La característica principal del príncipe debe ser la virtud, es decir, la fuerza y la astucia necesarias para dirigir el Estado y mantenerlo frente a los enemigos. La pareja de conceptos virtud-fortuna delimita el campo de la prudencia política. Ninguna constitución política puede prever todas las contingencias. Por ello, el príncipe puede reducir el perjuicio de la fortuna, para sí mismo y para su Estado, si es capaz de resistirla.
La tarea del gobernante es promover el bien común por medio de la coacción, garantizando así la libertad de la comunidad, de acuerdo con la ley. El realismo político actual no es tan crudo como el de Maquiavelo porque hoy se reconoce la necesidad del respeto de los derechos. Maquiavelo sostiene que subsiste la cuestión de si la razón de Estado es legítima.
Por último, está plenamente vigente una corriente de pensamiento político denominada republicanismo cívico, que defiende la necesidad del ejercicio de las virtudes cívicas y se contrapone al individualismo de las sociedades contemporáneas. Este republicanismo encuentra en Maquiavelo a su principal precursor. Los padres de la independencia de Estados Unidos fueron, a su vez, los fundadores de la tradición republicana atlántica, basada en la libertad política.
Maquiavelo es un defensor del republicanismo. En este régimen la libertad de la comunidad está por encima del bien particular. Estará gobernado por un sabio que dará forma a su gobierno. A todo ciudadano se le exige patriotismo (el bien de la comunidad por encima del bien suyo). Este régimen se enfrentará a las formas políticas modernas (monarquía y democracia). Defiende un republicanismo antiguo basado en la Antigua Roma.
El racionalismo es una corriente filosófica caracterizada por la confianza en la autosuficiencia de la razón como fuente de conocimiento. El racionalismo supone la puesta en práctica definitiva de esta independencia de la razón con respecto a la fe.
Descartes fue el fundador del racionalismo filosófico, al que pertenecen también Spinoza, Leibniz y Malebranche, y que será objeto de una severa crítica filosófica por parte de los empiristas (Locke, Berkeley y Hume). La filosofía racionalista defendía la autonomía de la razón humana con respecto a cualquier autoridad religiosa o política.
Descartes está convencido de que la verdad existe. La duda metódica es una duda hiperbólica (exagerada) que duda hasta de la existencia de los propios cuerpos. Los sentidos son fiables. Descartes da por hecho que hay una verdad que supera a la duda.
Para averiguar la existencia de la primera verdad se siguen 3 pasos:
Al pasar una duda por estos 3 pasos, hay una verdad que lo supera que es la verdad del principio Cogito, ergo sum (Pienso, luego existo). Solo existimos en cuanto que somos una cosa que piensa (un alma o un espíritu). De esta verdad evidente se derivan otras ideas como: Dios existe, el mundo exterior existe y está gobernado por leyes matemáticas inviables.
1) La sustancia infinita: Dios.
La pregunta de mi «yo» da lugar a las pruebas de la existencia de Dios. Un ser infinito que ha de ser eterno.
Las pruebas de la existencia de Dios son dos:
1º) Se parte de la idea de infinito, por lo que ha de ser eterno, y por lo tanto es una idea innata. Toda idea tiene una causa, que es más perfecta que la idea en cuestión. La causa de esa idea presenta tres alternativas:
2º) La segunda prueba de la existencia de Dios es el argumento ontológico: la esencia de Dios implica necesariamente su existencia. Partimos de la idea de que Dios es el ser mayor que el cual ningún otro puede ser pensado, luego la negación de este enunciado implica su contradicción. Es la reproducción del argumento ontológico de San Anselmo.
2) Las Ideas Innatas.
Las ideas innatas (se basan en el idealismo filosófico) son las verdades evidentes, que son claras, porque están presentes en el propio entendimiento. Las ideas innatas son tres:
3) La comunicación de las sustancias:
La sustancia es todo aquello que no depende de otro para existir. Solo existe una sustancia infinita que es Dios que se divide en dos, creando el pensamiento (Res Cogitans) y la extensión (la Res extensa). Luego de la Res infinita se crean la Res Cogitans y la Res extensa. No hay relación causal entre la Res Cogitans (el alma) y la Res extensa (el cuerpo). El hombre está formado por la unión del pensamiento y la extensión. Aunque cada una de ellas es independiente, existe una relación en la que hay una conexión aparente entre la Res Cogitans y la Res Extensa. Esta comunicación se explica gracias a la existencia de una glándula, la glándula pineal (hipófisis). Esta glándula sería el intermediario entre el cuerpo y el alma, la parte espiritual y física. Esta comunicación se da en ambos sentidos, ascendentes y descendentes.
Spinoza nació en Ámsterdam en 1632 y murió en 1677, cuando se publicó una recopilación de sus obras. Spinoza fue independiente y trabajó como pulidor de lentes para telescopios. Fue expulsado de la sinagoga de Ámsterdam con el castigo de que ningún judío le dirigiese la palabra.
Es una ontología monista que se identifica con la única realidad que existe, que es la sustancia de Dios. En su obra “Ética”, aparecen numerosas definiciones entre las que está la definición de sustancia, entendida como una sustancia infinita y única que se identifica con Dios, según el panteísmo. Este Dios es un Dios inmanente y la sustancia, que es a la vez Dios, es la Naturaleza. Ambos términos (Dios y Naturaleza) designan la sustancia infinita, luego su esencia implica su existencia. Es un Dios inmanente e impersonal que se identifica con el mismo orden causal necesario que rige la naturaleza.
Esta sustancia también tiene atributos que presentan a la naturaleza de forma diferente. Esos atributos son infinitos, aunque nosotros conocemos tan solo dos: la extensión y el pensamiento. No hay múltiples sustancias, sino solo hay una única sustancia. Hay un número infinito de modos o modalidades de las sustancias: cada cuerpo es un modo de extensión y las ideas de cada hombre son una modalidad del pensamiento. Hay una sola sustancia, por lo que a cada cambio en mi cuerpo le corresponde una idea determinada.
El monismo de la sustancia implica el rechazo del dualismo cartesiano, ya que para cada cambio en nuestro cuerpo, hay una idea en nuestra alma. Esta doctrina se denomina paralelismo psicofísico. La afirmación de que hay una sola sustancia va acompañada de un determinismo riguroso absoluto, lo que implica que la naturaleza es una realidad en la cual no existe la libertad de la voluntad. Esta concepción de la libertad se encuentra en la tradición estoica que sostiene que el logos universal gobierna todos los hechos.
En el hombre existe el “Conatus”, una tendencia a perdurar en el ser. Nuestra esencia es el apetito. El apetito es el deseo consciente. El hombre puede encontrar obstáculos en la medida en que desarrolla más o menos su potencia. Para alimentar las potencias están la felicidad, amistad, amor, etc. y para disminuir son la envidia, enemistad, etc. El hombre debe gobernar estas pasiones contrastando las pasiones alegres a las pasiones tristes. La finalidad del hombre es la felicidad. La felicidad implica el conocimiento de las causas de todos los fenómenos y permite el control de las pasiones.
Spinoza distingue tres tipos de conocimiento:
Locke nació en Wrington en 1632 y falleció en 1704. Se licenció como médico en 1674. Residió en Francia, relacionándose con cartesianos y atomistas franceses, y en Holanda, donde se refugió de posibles represalias políticas. En 1688 regresa a Inglaterra con ocasión de la revolución Gloriosa que instituyó definitivamente la monarquía parlamentaria con la separación de poderes que Locke teorizó en los dos tratados sobre el gobierno civil, donde rechazó el derecho divino a gobernar de los monarcas.
Locke niega la existencia de cualquier idea innata y considera que todo el conocimiento tiene su origen en la experiencia sensible. Para Locke, las ideas son todo aquello que conocemos mediante la experiencia sensible y que representa la realidad. Existen dos tipos de ideas:
Según Locke el lenguaje designa a los individuos particulares ya que estos son los únicos que existen. Es una teoría conceptualista ya que afirma que las ideas colectivas son ideas complejas que se refieren a las cualidades comunes de las sustancias.
Locke sostiene tres argumentos a favor de la tolerancia religiosa:
Locke escribe desde la perspectiva parcial de un súbdito inglés; el poder anularía las libertades individuales y la paz social en toda Europa. Por ello, Locke señala límites a la libertad religiosa, dado que en Inglaterra no deberían ser tolerados los católicos o papistas, porque serían agentes de un poder extranjero, y traidores en potencia, ni tampoco los ateos, pues disuelven los fundamentos de la sociedad al negar a Dios y no puede aceptarse su testimonio bajo juramento en los tribunales. La tolerancia religiosa presupone la separación de los poderes civil y religioso, ya que sus fines son opuestos. El Estado debe garantizar la protección y el ejercicio de los derechos naturales e inalienables de las personas, mientras que la iglesia debe ocuparse de predicar doctrinas de salvación con la mayor libertad.