Portada » Filosofía » Kant: Ilustración, Razón y Filosofía – Un Análisis Profundo
La Aufklärung alemana es un proceso elitista, dirigido por la corte y que cuenta con miembros del clero y de la universidad como sus más fieles seguidores. No produjo consecuencias políticas. Kant culmina la Ilustración y la piensa en su obra ¿Qué es Ilustración? Es el siglo de la educación. Otro elemento ilustrado es la práctica de la tolerancia religiosa, de vinculación pietista, la renuncia a la teología polémica, adoptando un espíritu abierto a la diversidad.
Kant es un pensador ilustrado en cuya obra, a la vez que se integran y se superan las dos corrientes más importantes de la modernidad: el racionalismo y el empirismo; confluyen en todos los temas fundamentales que interesaron a la Ilustración. En efecto, la filosofía kantiana no puede ser comprendida adecuadamente si no es desde la perspectiva de intereses e ideales ilustrados.
El juicio de la razón significa para Kant un ejercicio crítico de la razón. Este juicio resulta necesario no solo por la diversidad de interpretaciones de los filósofos, sino también, y más originariamente aún, por el modo en que los seres humanos viven en la época de Kant. Pese a tratarse de una “época de ilustración”, los hombres, piensa Kant, no han llegado a hacer realmente de ella una “época ilustrada» en la individualidad abstracta. La tarea de la crítica de la razón tendrá como objetivo primordial la realización de la libertad, la superación de sus limitaciones. El remedio de tal situación solo puede ser la crítica de la razón; que ésta se atreva a buscar en sí misma la piedra de toque de la verdad. Pensar por sí: eso es la Ilustración.
Se somete al juicio de la razón la razón misma, su naturaleza, tarea, alcance y límites de la razón misma.
A la filosofía le corresponde:
Al primer interrogante se ha de dedicar la metafísica; al segundo, la moral, y al tercero, la religión. Ahora bien, las disciplinas filosóficas no están inconexas, sino que surgen de la esencia de la razón; de ahí que las tres cuestiones puedan y deban ser recogidas en una cuarta, que las engloba: ¿qué es el hombre? Esto muestra que el proyecto de la filosofía kantiana es una clarificación racional al servicio de la libertad, justicia, y encaminada a la realización de los fines de la humanidad.
Kant creía haber logrado un compromiso entre empirismo y racionalismo. Planteando la primera que todo se adquiere a través de la experiencia mientras que la segunda mantiene que la razón es más importante. Kant argumentaba que la experiencia carece de sentido si no se ajustan a la razón pura, y que usar la razón sin aplicarla a la experiencia, llevará inevitablemente a ilusiones teóricas.
Kant se muestra muy interesado por el problema de la metafísica, es decir, de si es posible un conocimiento científico riguroso acerca de Dios, de la libertad y de la inmortalidad del alma, temas que constituyen el objeto tradicional de la metafísica.
¿Cómo es posible la ciencia? Obviamente, solo después de determinar las condiciones que hacen posible la ciencia podremos preguntamos si la metafísica se ajusta o no a esas condiciones. ¿Cuáles son las condiciones de la ciencia?
Kant, distingue dos tipos de condiciones que denomina, respectivamente, condiciones empíricas y condiciones a priori. La terminología kantiana puede resultar extraña, pero no debemos dejamos asustar por las palabras, sino intentar esclarecer su significado.
¿Cómo investigar estas condiciones? Una ciencia es un conjunto de proposiciones o juicios. «Los átomos constan de partículas», «La partícula X tiene tales características», este hecho hizo pensar a Kant que la pregunta por las condiciones que hacen posible la ciencia podía concretarse en : ¿cuáles son las condiciones que hacen posibles los juicios de la ciencia?
Kant siempre entiende por ciencias las matemáticas y la física tal como había sido formulada por Newton. Kant distingue los tipos de juicios:
A) Los Juicios analíticos y juicios sintéticos. Kant comienza estableciendo la diferencia entre juicios analíticos y sintéticos, distinción que ya propuso Leibniz entre verdades de razón y verdades de hecho, y posteriormente Hume entre relaciones entre ideas y juicios sobre de hechos.
Un juicio es analítico, según Kant, cuando el predicado está comprendido en el sujeto y, por tanto, basta con analizar el sujeto para comprender que el predicado le conviene necesariamente. «El todo es mayor que sus partes» es un juicio analítico, porque basta con analizar el concepto de todo para hallar la verdad del predicado. Estos juicios no nos dan información alguna o, como dice Kant, no son extensivos, no amplían nuestro conocimiento: como es obvio, a quien sepa lo que es un todo, este juicio no le enseña nada que no supiera antes de formularlo.
Un juicio es sintético, cuando el predicado no está contenido en la noción del sujeto. “Todos los nativos del pueblo X miden más de 1,90 m» es un juicio sintético, ya que en la idea del sujeto no está incluido el predicado. Estos juicios sí dan información o, como dice Kant, son extensivos, amplían conocimiento. A quien sabelo que significa «nacer en el pueblo X» este juicio le enseña, además, que tales individuos son altos.
B) Juicios a priori y juicios a posteriori. La clasificación de que nos ocupamos ahora responde a otro criterio; al modo en que es posible conocer la verdad de un juicio cualquiera.
Juicios a priori son aquellos cuya verdad puede ser conocida independientemente de la experiencia, ya que su fundamento no se halla en ésta : “Un todo es mayor que sus partes”, es, de acuerdo con este criterio, un juicio a priori: conocemos su verdad sin necesidad de andar comprobando y midiendo todos y partes.
Juicios a posteriori son aquellos cuya verdad es conocida por la experiencia. Con esta clasificación, Los nativos del pueblo X miden 1,90 m, es a posteriori: no tenemos otro recurso que observar a tales individuos si queremos saber la verdad de este juicio.
Los juicios a priori son universales y necesarios, si excepción posible al juicio. “Un todo es mayor que sus partes”; los juicios a posteriori no son universales ni necesarios.
Universal es un juicio que excluye toda posible excepción, Ningún juicio extraído de la experiencia es necesario ni universal en sentido estricto.
C) Los juicios sintéticos a priori. Hasta el momento, Kant no es original. Su originalidad comienza a partir de ahora y se pondrá de manifiesto al comparar sus conclusiones con las de Hume. Hume aceptó la doble clasificación de los juicios, coincidente con la suya entre «relaciones de ideas» y «juicios sobre hechos». Según Kant, ambas clasificaciones coinciden y se superponen: de una parte, hay juicios analíticos, que son a priori (estrictamente universales); de otra parte, están los juicios sintéticos, que son a posteriori (contingentes y no estrictamente universales). Todo juicio analítico es a priori. Todo juicio sintético es a posteriori
Los ejemplos que hemos utilizado parecen dar la razón a Hume: