Portada » Historia » Italia, Fascismo y la URSS: Orígenes y Ascenso de los Totalitarismos en el Periodo de Entreguerras
Italia había entrado en la guerra sin autorización del parlamento y sin preparación militar. Tras más de 600.000 muertos y una elevadísima deuda, según los tratados de paz, Italia recuperaría una serie de territorios, pero solo recuperó Trentino. La deuda externa provocó una elevada inflación y un gran crecimiento del desempleo.
Toda esta crisis provocó una tensión social. Algunos campesinos ocuparon las tierras de los terratenientes, los obreros hicieron huelgas y cierres de fábricas. Las clases altas y medias temían una revolución comunista. Los partidos tradicionales no podían hacer frente a todo esto y parte de la población empezó a apoyar a partidos extremistas: el Partido Comunista (izquierdas) y los Camisas Negras (derechas), dirigido por Mussolini.
Benito Mussolini fue el fundador en 1921 del Partido Nacional Fascista. Sus bases son:
La estrategia fascista frente al desorden social era la violencia. Los Camisas Negras atacaban a los de izquierdas y sindicatos.
En las primeras elecciones, el Partido Fascista tuvo pocos escaños. Decidieron hacerse con el poder a la fuerza, con concentraciones de Camisas Negras en varias poblaciones italianas hasta Roma. Lo consiguieron y el rey Víctor Manuel II le ofreció formar gobierno a Mussolini durante un año. Este se hizo con todo el poder. Después convocó elecciones y ganó. En 1925 implantó una dictadura, eliminó a sus oponentes, prohibió todos los partidos y sindicatos, y suprimió las libertades individuales.
Creó una policía política: OVRA (Organización de Vigilancia y de Represión del Antifascismo).
Económicamente, realizó campañas para aumentar la producción y lograr la autarquía. Creó el IRI – Instituto para la Reconstrucción Industrial.
Política exterior de expansión: Ocuparon Etiopía y Albania. Apoyaron a los franquistas en la Guerra Civil Española.
Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, se formó un gobierno provisional que tuvo que hacer frente a la revuelta espartaquista. Esta revolución trataba de poner un régimen comunista en Alemania y fracasó.
Después se celebraron unas elecciones para una asamblea constituyente. Esta asamblea aprobó una constitución en Weimar y Alemania se convirtió en una república. El partido socialdemócrata tenía la mayoría en el parlamento y controlaba el gobierno.
Este gobierno desde el principio contó con la oposición de grupos extremistas. La extrema izquierda pensaba que el gobierno era muy moderado y los más conservadores opinaban que el gobierno había traicionado a Alemania al aceptar el Tratado de Versalles.
En 1919 Hitler se afilió al DAP, un partido alemán que después se convirtió en Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP). Remodeló el partido y creó un cuerpo paramilitar: Secciones de Asalto (S.A.) para mantener el orden en los actos del partido.
En 1923 Hitler es el líder del partido nazi y da un golpe de estado que fracasó. Fue encarcelado y en prisión escribió *Mi Lucha* (*Mein Kampf*), obra en la que plasmó las ideas del nazismo, que eran las siguientes: Rechazo a la democracia, culto al jefe – Führer, primacía del estado, exaltación de la violencia, la guerra y la juventud, importancia de los símbolos y desfiles. Pero además tenía unos rasgos propios:
Alemania estaba en una muy mala situación económica y esto produjo en los años 20 un aumento de la tensión social. Para pagar la gran deuda de la guerra, el gobierno tuvo que emitir gran cantidad de moneda, lo que provocó una hiperinflación, subida continua de precios y empobrecimiento de la clase media.
El nuevo gobierno formado por socialdemócratas y centristas mejoró la situación. El mariscal Hindenburg fue elegido presidente en 1925 y la tensión se relajó.
Alemania fue uno de los países más afectados por la crisis del 29. Se produjo mucho paro, los recortes empobrecieron a los obreros. Las tensiones sociales aumentaron. Los obreros y la clase media empezaron a apoyar al Partido Comunista y al Partido Nacional Socialista. Ante el temor de una revolución, los industriales y financieros apoyaron al partido nazi.
En las elecciones de 1932, los socialistas y los nazis fueron los partidos más votados, pero sin mayoría absoluta. Hindenburg, presionado, nombró canciller a Hitler en enero de 1933.
Hitler se hizo con todo el poder en Alemania. El 27/02/1933 los nazis provocaron el incendio del Reichstag (parlamento alemán), culparon de esto a los comunistas, lo cual provocó la persecución de estos.
Hitler ilegalizó todos los partidos políticos y los sindicatos, excepto el nazi. En la noche de los cuchillos largos, mandó asesinar a sus rivales dentro de su partido.
En agosto Hindenburg murió y Hitler se convirtió en el presidente de la república, con lo que acumulaba los tres cargos principales del país: jefe del estado, jefe del gobierno y presidente del único partido legal en el Tercer Reich.
La prioridad de Hitler era devolver la pureza racial de la población alemana. Esto provocó el asesinato de enfermos y discapacitados. Implantó un sistema político antisemita, que fue endureciendo con el tiempo:
Para superar la crisis, el estado nazi intervino directamente en su economía:
La revolución rusa logró sobrevivir a la guerra civil, pero tuvieron grandes pérdidas de materiales y humanas. En 1921 se establece una Nueva Política Económica (NEP) con el objetivo de reconstruir el país:
El estado sigue manteniendo bajo su control los transportes, el comercio exterior, la banca y las grandes empresas. Todo esto permite el crecimiento económico. Los propietarios industriales, los comerciantes y los campesinos adinerados (los *kulaks*) se enriquecieron y la burguesía resurgió. Esto provocó grandes tensiones y un amplio debate en el partido comunista.
En 1922 nació la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Era una federación de repúblicas, cuyo número se fue ampliando. Era un estado plurinacional y multiétnico.
En 1924 se aprobó la primera Constitución de la URSS, de las siguientes características:
La verdad es que la organización política estaba controlada por el partido único, Partido Comunista (PCUS), cuyo principal órgano era el Comité Central dirigido por el secretario general y dividido en varios comités. El principal era el Politburó.
En 1924 el estado soviético normalizó sus relaciones con el exterior y fue reconocido por numerosos países.
Lenin pensaba que era necesario extender la revolución fuera de la URSS, porque su país no podría sobrevivir si se quedaba aislado. En 1919, creó en Moscú la Tercera Internacional, se invitó a varios países a unirse a esta organización para poder fundar partidos comunistas en ellos. La mayoría de los partidos comunistas que surgieron venían por partidos socialistas.
Tras morir Lenin en 1924, la dirección del partido y del estado pasó a un grupo de dirigentes: Stalin, Trotski, Kámenev, etc., pero hubo muchos enfrentamientos entre ellos por puntos de vista distintos. Al final, Stalin se impone porque había sido nombrado secretario general en 1922.
Stalin defendía la idea de abandonar la revolución en el mundo, por la del socialismo en un solo país. Había que fortalecer y consolidar la revolución en la URSS.
En 1929 Stalin se hace con todos los poderes y establece una dictadura personal usando cuatro medios:
Stalin promovió la idea de que el estado debía planificar la economía. Gosplán, un organismo encargado del diseño y preparación de planes económicos. Cada plan duraba 5 años, y se los conoce como planes quinquenales. En estos se fijaban los objetivos económicos a conseguir y los recursos para lograrlos. Su finalidad era que la URSS alcanzara el desarrollo industrial y fuese autosuficiente en el campo agrícola y militar. Todas las actividades económicas quedaron bajo el control del estado y la propiedad privada desapareció.
El primer plan quinquenal estableció la colectivización de la tierra. Sus propietarios tienen que renunciar a la propiedad de sus tierras, que pasarían a ser colectivas. Los *kulaks*, campesinos adinerados, se resistieron y sufrieron una dura represión. Los campesinos se sumieron al terror y esto produjo un descenso en la agricultura y la ganadería. La producción nunca creció y la población sufrió escasez y hambre. Hubo dos tipos de explotaciones colectivas:
Tanto uno como otro potenciaron el uso de maquinaria y técnicas de agricultura avanzada.