Portada » Lengua y literatura » Ilustración y Romanticismo en España: Características y Autores Clave
La Ilustración, movimiento intelectual del siglo XVIII, se caracteriza por la primacía de la razón como guía de la experiencia humana. Se adopta el método científico como modelo de conocimiento y se promueve una visión igualitaria y optimista de la sociedad, basada en principios racionales.
La literatura del siglo XVIII refleja esta estética clasicista, priorizando la claridad, el didactismo y formas literarias como las cartas y las fábulas. La primera mitad del siglo se considera un período de transición literaria.
Aunque no alcanza el brillo del Barroco, la literatura española del siglo XVIII experimenta una renovación del lenguaje y un auge del ensayo. Se sigue imitando el estilo barroco, pero con innovaciones.
La poesía de este período se caracteriza por ser menos emotiva y original que en épocas anteriores. Destaca Juan Meléndez Valdés. Se identifican varias tendencias:
El teatro del siglo XVIII genera polémica, con mayor éxito del teatro barroco y posbarroco frente al neoclásico. Se rechaza el teatro barroco y sus imitadores. Se distinguen varias corrientes:
El Romanticismo, movimiento literario europeo, se caracteriza por una nueva concepción del yo, del mundo y de la creación literaria. Surge en el siglo XVIII en Inglaterra y Alemania, países de industrialización temprana. El término «romántico» alude al inicio de grandes momentos, da protagonismo a los sentimientos y se manifiesta un gusto por paisajes solitarios, nocturnos y lúgubres (locus horrendus), anticipando el cambio estético.
El yo romántico es central, aspira a lo absoluto, se rebela contra las leyes humanas y divinas, y convierte en símbolos a héroes, bandidos y seres marginados. El mundo romántico se caracteriza por el gusto por lo exótico, lo lejano y el pasado medieval; la naturaleza se percibe como reflejo de los estados de ánimo; la noche es un escenario propicio para lo sobrenatural y la exploración de lo irracional. La creación artística se concibe como expresión del mundo interior del artista, rechazando cualquier norma reguladora.
El Romanticismo en España es breve y tardío. Se inicia con el regreso de los exiliados, influenciados por el Romanticismo europeo. Se manifiesta un anhelo por un mundo ideal y una insatisfacción con la sociedad materialista, desde dos actitudes: tradicionalistas (Zorrilla, Duque de Rivas y Bécquer) y revolucionarios (Espronceda y Larra). Se desarrolla principalmente el teatro y la poesía.
La poesía romántica refleja la importancia de la individualidad, el amor como pasión melancólica o el tedio de vivir. La poesía narrativa se desarrolla con temas históricos. José de Espronceda es el poeta lírico más importante.
Gustavo Adolfo Bécquer, influenciado por la lírica germánica y la poesía de inspiración popular, renueva el lenguaje poético en la segunda mitad del siglo XIX. Su poesía marca la culminación de esta renovación.