Portada » Arte » Humanismo y Renacimiento: Transformación Cultural y Religiosa en Europa
El **humanismo** fue una corriente filosófica y cultural que surgió en Europa a finales de la Edad Media, fruto de la profunda transformación social, política y económica. Alcanzó su plenitud en el siglo XV y principios del XVI.
El humanismo alcanzó una gran difusión gracias a:
El interés del humanismo por el ser humano promovió la aparición de una nueva corriente artística: el **Renacimiento**, que convirtió al ser humano en el principal centro de interés y recuperó las formas armoniosas de la Antigüedad clásica en busca de su ideal de belleza.
Los arquitectos, escultores y pintores dejaron de ser meros artesanos para ser considerados artistas, al tenerse en cuenta su labor intelectual en la concepción de las obras.
Surgieron los **mecenas**, que solían ser nobles y burgueses adinerados amantes de las artes. Acogían a los artistas e invertían su dinero en la construcción o decoración de edificios para mostrar su propio poder y el de sus ciudades. Destacó la familia Médici, patrocinadora de los mejores artistas del Renacimiento.
El Renacimiento surgió en Italia y se desarrolló en dos etapas: el **Quattrocento**, que abarcó el siglo XV y cuyo principal centro fue Florencia; y el **Cinquecento**, que correspondió al siglo XVI y cuyo foco principal fue Roma.
Características generales:
Destacaron:
Características generales:
Destacaron:
Características generales:
Destacaron:
Roma fue el principal centro artístico y en ella se realizaron obras como la basílica de San Pedro del Vaticano, en la que intervinieron, entre otros, Bramante y Miguel Ángel; y el templo de San Pietro in Montorio, diseñado por Bramante.
Fuera de Roma destacó Andrea Palladio, que trabajó en Venecia y construyó palacetes, como la Villa Rotonda.
Se buscaba la grandiosidad y la monumentalidad. El escultor más importante fue Miguel Ángel Buonarroti: la Piedad, el David y el Moisés.
Destacaron:
España: el arte renacentista no se impuso hasta el siglo XVI.
En arquitectura se desarrollaron tres estilos distintos:
La escultura española fue fundamentalmente religiosa y buscó plasmar intensos sentimientos antes que la belleza ideal. Solía ser de madera policromada. Entre los escultores destacó Alonso Berruguete.
En la pintura española sobresalió El Greco, con obras llenas de dramatismo y movimiento. Se caracteriza por sus figuras alargadas, llenas de espiritualidad. El expolio, El entierro del señor de Orgaz y El caballero de la mano en el pecho.
En los Países Bajos se desarrolló en el siglo XV una pintura caracterizada por un gran detallismo. Se pintaron obras religiosas, retratos, paisajes y escenas de la vida cotidiana. Destacan las obras de Pieter Bruegel el Viejo, que representó las costumbres y diversiones populares.
A comienzos de la Edad Moderna, la Iglesia católica vivió una profunda crisis, porque la vida del clero iba en contra de los principios cristianos, permitiendo comprar los cargos eclesiásticos e incluso el perdón de los pecados (indulgencias). La difusión de la Biblia, gracias a la imprenta, generó un clima de crítica hacia los dogmas y hacia la jerarquía de la Iglesia.
En 1515, el papa León X concedió nuevas indulgencias para financiar la nueva basílica de San Pedro. El monje alemán Martín Lutero respondió en 1517 con un documento, *Las 95 tesis*, en el que criticaba al papa y exponía las bases para la reforma de la doctrina católica. Fue excomulgado y comenzó entonces a difundir sus ideas.
El **luteranismo** se expandió rápidamente por el centro y el norte de Europa. En Alemania, muchos nobles vieron en la Reforma la oportunidad para oponerse al emperador Carlos V, firme defensor del papa, y enriquecerse apropiándose de bienes de la Iglesia.
Por toda Europa surgieron reformadores:
Fue la respuesta de la Iglesia cuando fue consciente de la magnitud de la Reforma. La Contrarreforma pretendía reorganizar y revitalizar la Iglesia, y enfrentarse al protestantismo. El Concilio de Trento se reunió entre 1545 y 1563 para conciliar a católicos y protestantes, a través de la reafirmación de la doctrina tradicional de la Iglesia y de la creación de normas con las que evitar la mala conducta del clero. La renovación de la Iglesia alcanzó también a las órdenes religiosas: muchas fueron reformadas y se crearon otras nuevas dedicadas a la enseñanza. La orden más importante fue la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola, que fue el gran apoyo para expandir el espíritu de la Contrarreforma.
Las consecuencias fueron diversas: