Portada » Deporte y Educación Física » Fundamentos y Técnicas de Lanzamiento: Peso, Disco, Martillo y Jabalina
Los objetivos generales de los lanzamientos son:
Todos los lanzamientos tienen algo en común: Todos tienen una línea de lanzamiento, ya sea avanzando linealmente sobre ellas (jabalina), girando sobre el eje del lanzador (disco y martillo) o mixta (peso). Todos los lanzamientos tienen en común que comienzan por una acción coordinada de pies, piernas, tronco, brazos, manos y, por último, los dedos, que será donde se acumule toda la energía y potencia desarrolladas. Los lanzamientos no se realizan con los brazos, sino que la energía se inicia con las piernas que se coordina hacia las extremidades.
Los objetivos para la iniciación son:
Atleta alto, en torno a 190 cm los hombres y 175 cm las mujeres. Peso superior a 100 kg en chicos y 85 en mujeres. Debe disponer de gran velocidad, ya que hay que tener presente que el peso debe salir de la mano del lanzador a velocidades superiores a 10 metros/seg, teniendo como meta sobrepasar los 12 metros/seg.
Atleta que puede ser un poco más bajo que el de peso aunque en hombres superior a 185 cm y con un peso mayor a 85 kg. La mujer lanzadora puede ser igual que en el peso. En ambos casos deben disponer de una gran envergadura. Las cualidades físicas son parecidas al peso: gran fuerza y velocidad. Las cualidades motrices deben estar acompañadas de una gran coordinación.
Tipología atlética con una altura entre 180-190 cm (hombres) y un peso entre 90 y 104 kg. Fibroso. Atleta rápido, con gran potencia y coordinación.
Son morfológicamente distintos a los de peso y disco. No precisan de una gran altura ni peso exagerado. El peso debe ser equilibrado a la altura. Las cualidades físicas del atleta son: fuerza, velocidad (potencia) y una gran agilidad.
Material duro: hormigón, asfalto u otro material firme pero no resbaladizo.
Últimamente el lanzamiento ha sufrido variaciones en su técnica; nosotros vamos a estudiar la técnica O´Brien que se utiliza desde la década de los 50.
Fase preparatoria: El lanzador se sitúa de espaldas a la línea de lanzamiento. Los hombros y las caderas se colocarán paralelos a la línea de lanzamiento. El peso se coloca sujeto contra el cuello en contacto con la mandíbula. El brazo libre se situará elevado por encima de la cabeza y el hombro izquierdo se encontrará ligeramente adelantado y relajado. La mirada quedará fija ligeramente adelantada, a unos 4 m del círculo.
Agrupamiento: El lanzador se irá inclinando ligeramente hacia delante a la vez que la pierna libre se eleva sobre los dedos del pie de apoyo. A continuación se produce el agrupamiento del cuerpo acercándose a la pierna libre (la de atrás).
Fase de desplazamiento: Máximo agrupamiento, la pierna libre ejerce un fuerte estirón hacia atrás o “coz” en la línea de lanzamiento. El pie de apoyo se desliza hacia atrás arrastrándose por el suelo. Tras este deslizamiento, el pie de apoyo se encuentra aproximadamente en el centro del círculo, con el cuerpo ligeramente más alto y adelantado respecto a este pie. El otro pie (libre o elevado) después del desplazamiento se apoyará sobre la parte interna del mismo y la externa sobre el contenedor. La llegada de los dos pies será casi simultánea, realizándose todo a gran velocidad. El cuerpo seguirá flexionado descansando el peso en la pierna de apoyo o delantera. Las rodillas permanecerán flexionadas.
Fase final: El pie retrasado una vez que ha entrado en contacto con el suelo en semiapoyo, reacciona con una extensión. Este semiapoyo facilitará la extensión de la cadera hacia dentro. La pierna atrasada actuará de bloqueo y hace que el codo flexionado y el pecho se abra, se realice una extensión del pectoral, la mirada se dirigirá hacia arriba y hacia delante. En esta acción, que actúa como un descorchador, elevación-rotación, el peso del cuerpo pasa del pie adelantado a ambos pies y, por último, a apoyarse sobre el otro pie. Las piernas se extenderán bruscamente y les seguirán el brazo, que acelerará al máximo la velocidad del peso. Una vez finalizada esta acción se realiza un cambio de apoyos de pies con el fin de no salirse del círculo.
La sujeción del peso: Se debe realizar no apoyándolo en ningún momento sobre la palma de la mano. Los dedos podrán estar más o menos juntos según el tamaño de la mano. Los dedos pulgar y meñique deben estar próximos como formando un recipiente que sujete el peso.
(Se debe partir de una situación de perfecto equilibrio en la fase preparatoria.
La ventaja de la técnica rotacional parece radicar en la posibilidad de aceleración del peso, superiores a las de la impulsión de espalda. / La técnica giratoria formula al atleta mayores exigencias técnico-motrices y mayor coordinación, resultando difícil el control final del lanzamiento.