Portada » Filosofía » Fundamentos del Empirismo de Hume: Percepción, Causalidad y Creencia
Percepción: Cualquier cosa que llega a nuestra mente a través de los sentidos, impulsos de la pasión o la reflexión. Hume distingue dos tipos de percepciones: impresiones e ideas.
Para diferenciar entre impresiones e ideas, Hume utiliza dos criterios:
Lo que Hume entiende por percepción es similar a lo que Descartes, Locke y Berkeley llamaban ideas.
Son las percepciones que entran con más fuerza y violencia, son las más vivaces, inmediatas, originarias y simples. Se distinguen dos tipos:
Para Hume, las impresiones constituyen el límite del conocimiento y solo son verdaderas las ideas que tienen una impresión relacionada.
Es el criterio empirista de significado. Las impresiones siempre preceden a las ideas, y cada idea proviene de una impresión anterior. Las percepciones son evidentes, mientras que la naturaleza de las ideas no se puede determinar. Cuando una idea es ambigua, se recurre a la impresión de la que proviene. Si no se puede encontrar una impresión, el término carece de significado. Así es como Hume aborda las ideas de sustancia y esencia.
Todo nuestro conocimiento de los hechos se basa en el principio de causalidad, que establece una conexión necesaria entre causa y efecto. De ahí que, al observar un efecto, podamos deducir una causa y viceversa. Hume critica este principio, negando que exista una conexión necesaria entre causa y efecto, ya que no tenemos impresiones de tal conexión. Lo que tenemos es una suposición de que en el futuro ocurrirá lo mismo.
Hume explica la relación entre causa y efecto mediante el ejemplo del movimiento de una bola de billar al ser golpeada. Las bolas se tocan antes de que el movimiento se comunique (contigüidad en tiempo y espacio). La causa debe preceder al efecto (prioridad en el tiempo). La conjunción constante implica que, al repetir el proceso, siempre ocurrirá lo mismo. Hume argumenta que no observamos una conexión necesaria entre causa y efecto, sino solo estas tres circunstancias.
Una idea vivaz relacionada o asociada con una impresión presente. Para Hume, creer no es lo mismo que concebir una idea; la creencia añade un sentimiento que intensifica la idea. Este sentimiento surge de la relación de la idea con una impresión. La seguridad de que un efecto seguirá a una causa se basa en la experiencia previa y la repetición de eventos.
Es la experiencia reiterada, la acción repetida. Para Hume, la costumbre es el hábito de predecir el futuro basándose en la repetición de experiencias pasadas.
Hume considera imposible el conocimiento del alma y reduce la vida psíquica a un «haz de percepciones diferentes que se suceden con rapidez y están en perpetuo flujo». Critica la idea de sustancia pensante de Descartes, Locke y Berkeley, argumentando que no existen impresiones de una sustancia que albergue los contenidos mentales. Si tenemos una idea del «yo», es porque confundimos la sucesión de impresiones con identidad.