Portada » Psicología y Sociología » Explorando la Personalidad: Definición, Teorías y Conceptos Clave
La personalidad es un conjunto de procesos conductuales, emocionales y cognitivos (racionales, de pensamiento y conocimiento). Es dinámica, cambiante y una construcción individual. A menudo se confunde con otros términos, como:
Temperamento + carácter = Personalidad.
Según Freud, la personalidad es como un iceberg, con una pequeña porción visible (el consciente) y una gran parte sumergida (el inconsciente). El inconsciente es dinámico y ejerce presiones e influencias sobre nuestros pensamientos y acciones.
La personalidad es el resultado de la interacción de fuerzas y mecanismos intrapsíquicos, donde el impulso sexual (libido) juega un papel crucial. Los elementos estructurales de la personalidad son:
Freud consideraba la infancia un período clave en el desarrollo de la personalidad, estableciendo varias etapas del desarrollo psicosexual: oral, anal, fálica y genital. En cada etapa, diferentes zonas erógenas son la fuente del placer.
La terapia psicoanalítica se basa en la asociación libre, donde el paciente expresa lo primero que le viene a la mente para liberar recuerdos y experiencias dolorosas de la infancia.
Son técnicas inconscientes utilizadas por todas las personas para evitar la angustia o la ansiedad causadas por frustraciones y conflictos. Algunos ejemplos son:
Los deseos del Ello se manifiestan en los sueños a través de mecanismos como:
También existen sueños típicos como: muerte de seres queridos, exámenes, perder un vuelo, caídas.
Un rasgo representa una forma específica de comportamiento y una disposición estable a comportarse de manera similar en diversas circunstancias. Permite predecir la conducta. Un conjunto de rasgos estables da lugar a un tipo, que se refiere a un conjunto de individuos con rasgos comunes (modelos de comportamiento que no existen en la realidad).
Eysenck propone una estructura de la personalidad en cuatro niveles:
Rogers desarrolló una psicología centrada en comprender y mejorar la personalidad, más que en predecir la conducta. La conducta está condicionada por la biología, las fuerzas sociales y la experiencia pasada, pero también por la libertad experiencial: «Yo soy el único responsable de mis propias acciones».
La estructura del yo (el concepto de quién soy) emerge gradualmente de la interacción entre el organismo y el ambiente. La tarea fundamental es la autorrealización del yo.
El concepto de sí mismo es la configuración organizada de percepciones conscientes, valores e ideales que conforman nuestra imagen personal. Su función es simbolizar la experiencia y tomar conciencia de la realidad.
Rogers consideraba que la diferencia entre una persona sana y una desadaptada se debe a la congruencia-incongruencia entre el yo y la realidad. Para corregir estas distorsiones, desarrolló la psicoterapia no directiva o terapia centrada en el cliente, basada en la empatía, la autenticidad y la aceptación incondicional por parte del terapeuta.