Portada » Lengua y literatura » Explorando la Lírica Española del Siglo XX: Modernismo, Vanguardias y la Generación del 27
La poesía española vivió una etapa de esplendor desde la llegada del Modernismo hasta la Guerra Civil. En esta época, conocida como la Edad de Plata, destacan nombres como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez o Federico García Lorca, entre otros.
El siglo XIX finalizó con el desastre del 98 y la pérdida de Cuba y Filipinas. Comienza el reinado de Alfonso XIII, donde España se ve sometida a una guerra con Marruecos, cuyos efectos, junto con una crisis económica, culminan con la Dictadura de Primo de Rivera. Posteriormente, se sucederá la Segunda República, que intentará una transformación de la sociedad mediante el apoyo de intelectuales. La situación culmina el 18 de julio de 1936 con una Guerra Civil dirigida por Franco.
A finales del siglo XIX se produce una gran crisis espiritual y artística. En España, la poesía de la segunda mitad del siglo XIX en general era de escaso valor. La llegada del Modernismo supuso un cambio radical.
El Modernismo es un movimiento literario nacido en Hispanoamérica que se difundió por España gracias a Rubén Darío. A pesar de que su periodo de auge fue escaso, su importancia fue decisiva ya que supuso una renovación total.
La poesía de Rubén Darío posee un lenguaje culto, lleno de ritmo y sensaciones que trataban de mundos y seres fabulosos. Se inspiraba en dos fuentes: la poesía romántica y las novedades de la poesía francesa, especialmente del Parnasianismo y del Simbolismo.
Las consecuencias son:
La evasión de la realidad contemporánea, característica de los románticos, se prolonga en el Modernismo en la recreación de asuntos del pasado o exóticos, y el predominio del yo tiene su continuación en la expresión de la intimidad del poeta.
En cuanto a métrica y estilo, los poetas explotan todas las posibilidades que el lenguaje les ofrece para conseguir la belleza.
Fue el creador e impulsor del Modernismo. Mediante Prosas Profanas creó el modelo de poesía que seguirían los modernistas. En esta línea sigue también Cantos de vida y esperanza.
Los inicios de Machado muestran a un autor cercano al Modernismo donde predomina el intimismo, el tono melancólico y el simbolismo, aunque el Machado más conocido es el de Campos de Castilla.
Su trayectoria se encuentra marcada por la dedicación a la poesía y la búsqueda de la belleza. La poesía de Juan Ramón Jiménez fue variando desde su vinculación con el Modernismo a la creación de una obra personal en tres diferentes etapas:
Las vanguardias o ismos son movimientos artísticos que se suceden en Europa entre la Primera y Segunda Guerra Mundial y proponen una visión moderna y novedosa del arte y de la literatura.
Surgen y desaparecen con rapidez.
En la revista Prometeo de Ramón Gómez de la Serna aparecen los primeros manifiestos vanguardistas. Pese a que no cultivó poesía, los atrevimientos metafóricos de sus greguerías y su concepción de la literatura como arte autónomo ejercieron una gran influencia en la poesía de los ismos hispanos y la Generación del 27. Por otro lado, las revistas literarias darán carta de naturaleza a las corrientes renovadoras.
Vicente Huidobro fue el fundador del Creacionismo, movimiento que aportó grandes novedades a la literatura como:
El Ultraísmo tuvo como medio de difusión revistas como Ultra y entre sus poetas destacan Rafael Cansinos-Asséns y Guillermo de Torre. Sus principales características fueron:
Existieron varios puntos de unión para estos componentes:
La Generación del 27 buscó integrar sus elementos más valiosos con las exigencias de una poesía moderna. Dicha integración se concreta en:
A lo largo de la trayectoria se distinguen tres etapas:
Los principales poetas de la Generación del 27 son Pedro Salinas, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Rafael Alberti y Luis Cernuda, entre otros.
Parnasianismo: Corriente poética surgida en Francia en 1860. Defiende la poesía con una percepción formal, una cuidada selección del léxico y una exquisita adjetivación, y todo eso con intento de escapar de la realidad vulgar y evadirse creando mundos exóticos. Defienden la máxima del “arte por el arte”.
Simbolismo: Parte de la idea de que la realidad plena no puede captarse por los sentidos, sino que puede captarse a través de la intuición poética, y ésta sólo se puede hacer realidad mediante el lenguaje simbólico. El uso de la metáfora permite evocar.