Portada » Lengua y literatura » Exploración Literaria de la Pena Negra en el Romance Gitano de Lorca
Este poema, titulado “Romance de la pena negra”, pertenece a la obra “Romancero Gitano” de Federico García Lorca. Este autor se inscribe dentro del movimiento poético denominado “Generación del 27”, que empezó a publicar sus poemas a partir de la década de los 20 del siglo XX.
El poema se enmarca dentro de la primera etapa, tanto de Lorca como de la Generación del 27, y se caracteriza por la síntesis de tradición (uso del romance que proviene de la Edad Media) y de vanguardia (uso de metáforas originales, insólitas y a veces algo ilógicas), y de lo popular (recordemos el origen popular de los romances) y lo culto (carácter minoritario y elitista de las vanguardias).
Esto se puede comprobar a partir de las distintas características formales y temáticas del poema:
Creación de un romance, imitando la tradición literaria castellana, incluso adoptando técnicas de este subgénero, como el diálogo del personaje con el yo poético (sin verbos), o también la combinación de una parte narrativa con lo lírico o incluso un inicio abrupto y un final truncado.
El poema posee infinidad de recursos retóricos que embellecen el texto, pero sobre todo destacan las imágenes de tipo vanguardista, sean símbolos, metáforas o comparaciones, por ejemplo:
Expresión abrupta y truculenta (de la corriente “tremendista”) con el tema principal de la muerte, en el que describe los aspectos más sórdidos de la realidad, reflejados en la familia de Pascual Duarte.
Esta obra (1942) inaugura una corriente novelística denominada “tremendismo”, que consistía en mostrar los aspectos más brutales de la sociedad, ya que el protagonista está esperando la ejecución por sus crímenes. El texto está escrito en primera persona del singular, pero este fragmento en particular no lo contiene, sino que encontramos tercera persona del plural, debido a que con ella intenta enmascarar su responsabilidad criminal y proyectarla a una colectividad. En otras partes de la obra se trata de una autobiografía ficticia en la que el protagonista intenta justificarse, teniendo como modelo la novela picaresca y el “Lazarillo de Tormes”.
También se aprecia el determinismo de origen naturalista, porque se habla de un proceso de degeneración físico y mental que guarda relación tanto con su herencia biológica como con el medio social en el que se ha criado y vivido.
A nivel formal, aunque se intenta dar una imagen lingüística más próxima a lo coloquial por el nivel sociocultural del narrador, nos damos cuenta de que la novela es algo artificiosa donde predomina el estilo literario.
La marcha del campo a la ciudad, con la intención de progresar, en general, genera un sentimiento de melancolía y pérdida en el individuo.
El estilo de Delibes se caracteriza por la precisión lingüística, el equilibrio y la claridad, con presencia del léxico del mundo rural e incluso algún coloquialismo que tiene que ver con el carácter de novela social.
Este texto pertenece a la obra titulada “El camino” (1950) de Miguel Delibes, que se sitúa junto a otras novelas del realismo social que se desarrollará a lo largo de la década de los 50 y principios de los 60. Esta relación con la novela social se puede detectar en el presente fragmento en diferentes rasgos temáticos y formales:
La marcha de población del campo a la ciudad, que coincide con una emigración masiva en España a partir de los años 50. Delibes, a través de Daniel, expresa sus sentimientos de tristeza, nostalgia y pérdida ante esa situación, que en el caso del protagonista es por cuestiones educativas.
También se podría destacar una cierta idealización o mitificación del entorno rural, ya que no se muestran en este caso los defectos o necesidades.
Hay un narrador omnisciente en tercera persona del singular. En este fragmento, el narrador conoce los pensamientos de Daniel.
En este texto se ponen los cimientos para, a continuación, desarrollar un flashback, ya que a partir de este punto, la novela contará toda la vida de Daniel en el pueblo durante su niñez.
Se trata de un poema formado por cinco estrofas de cuatro versos cada una. Todos los versos son octosílabos con rima asonante en los pares. Se inspira en la estructura de un romance, pero en este caso la modifica al dividirlo en estrofas. Además, no es un poema narrativo, sino descriptivo y lírico.
Paisaje triste, melancólico, que refleja el estado anímico del yo poético.
Este texto poético pertenece a la obra “Arias Tristes” (1903) de Juan Ramón Jiménez, y se inscribe dentro de la primera etapa de la trayectoria literaria del autor, denominada “sensitiva”, que consiste en un modernismo intimista, propio de la segunda época de Rubén Darío.
Los rasgos formales y temáticos de este tipo de modernismo moderado, que da más importancia al sentimiento y tiene menos peso la brillantez formal y los recursos estilísticos, se pueden identificar en el texto.
A pesar de que la belleza formal no se exagera, se sigue buscando. A nivel métrico, el poeta recurre a una estructura tradicional y consigue ritmo y musicalidad a través de la asonancia y de otros recursos estilísticos.
Sensorialidad, sensaciones visuales, auditivas, olfativas… En conclusión, este poema de Juan Ramón Jiménez representa a la perfección el modernismo intimista propio de la primera etapa del autor, alejándose de los excesos formales y retóricos del modernismo pleno.
Paralelismo: dos cosas casi iguales.
Anáfora: repetición al principio de la oración.
Trimembración/Bimembración: contraposición de ideas (cierra/se abre).
Repetición léxica: se refiere a lo mismo varias veces (hombre, hombre…).
Sinestesia: (noticia amarga) sensación que no corresponde.
Personificación.
Encabalgamiento: idea que empieza en una frase y sigue en otra (no seas como el agua, y te derrames).
Aliteración: suena igual: (ale, eleve el leve…).
Metáfora.
Hipérbole: exageración.
Comparación/Símil.
Argumentos:
Abrecartas: sust., F., S/P.
abre: lex.
cartas: lex.
comp., univerb. patrimonial.
Arrítmico: adj., M., S.
a: morf., dep., pref., neg.
rritm: lex.
ic: morf., dep., der., suf., asp., adj.
o: morf., dep., flx., nom., gen.
Φ: n.ª
derivada con dos procesos derivativos.
Desilusione: verb., 3ª p. s. present. sub. act., imp., 1ª conj.
des: morf., dep., pref., neg.
ilusion: lex.
Φ: morf. dep. flex. verb. NT.
e: morf., dep. flex., verb., MTA.
Φ: morf. dep. flex. verb. NP.
derivada.
Alunizar: verb., inf. s. 1ª conj.
a: morf., dep., der., pref., locativo.
lun: lex.
iz: morf., dep., der., suf., asp., verbal.
a: morf. dep. flex. verb. NT.
r: morf., dep., flex. verb. inf.