Portada » Biología » Espectrofotometría, Enzimología y Biomoléculas: Fundamentos y Aplicaciones
Esta curva de calibración es una gráfica que relaciona la concentración de al menos cinco soluciones de concentraciones conocidas (estándar), con la absorbancia de cada uno de ellos a la longitud de onda de trabajo.
Un espectrofotómetro es un equipo que nos permite hacer mediciones a una longitud de onda (λ) fija. Además, nos permite hacer barridos, esto es, hacer mediciones a distintas λ en una sola operación y presentar el resultado como un gráfico de la absorbancia versus λ.
El método de Bradford se fundamenta en la formación de un complejo entre el azul de coomassie G-250 y las proteínas.
Invertasa: según Berthelot. El sustrato de esta enzima es la sacarosa y se obtiene como productos, glucosa y fructosa.
La glucosa se clasifica como monosacárido del tipo polihidroxialdehído de baja masa molecular. Corresponde a una aldohexosa, es decir, está formada por 6 átomos de carbono y un grupo aldehído en el carbono uno. En solución acuosa, el grupo carbonilo y los grupos hidroxilo de la glucosa reaccionan intramolecularmente para formar una estructura cíclica de 5 miembros denominada piranosa.
Forman parte de los tejidos de sostén de plantas y animales y es una fuente de energía importante.
Reserva de glucógeno en animales: hígado (mantiene el nivel de glucosa en la sangre) y músculos esquelético (abastece de energía en la contracción muscular).
Los lípidos simples más importantes son el colesterol y los ácidos grasos; dentro de los lípidos complejos se pueden mencionar los fosfolípidos y los triglicéridos. El colesterol es una grasa presente en todas las células del organismo. Se presenta en altas concentraciones en la médula espinal, páncreas y cerebro, pero se sintetiza principalmente en el hígado y en el intestino delgado.
Aterosclerosis: consiste en el depósito de células cargadas de partículas de LDL-colesterol en las paredes de las arterias. Esta pared responde a la agresión induciendo una respuesta protectora, que conduce a la formación de una placa. Con el paso del tiempo, la placa aumenta de tamaño, hasta que estrecha la arteria dificultando la circulación de la sangre. Por otra parte, la placa también se puede romper, originando un trombo que puede obstruir completamente la arteria. El final del proceso es que el corazón se ve privado de oxígeno y nutrientes, por lo que se produce una angina o infarto de miocardio.