Portada » Historia » España bajo Alfonso XII y María Cristina: Un Periodo de Restauración y Cambios
La Restauración supuso la vuelta de algunos aspectos del reinado de Isabel II, estableciéndose una oligarquía, aunque finalmente se aprobó el sufragio universal, si bien manipulado.
La República finalizó con un golpe de estado, estableciéndose un gobierno provisional en manos del general Serrano (con una política de carácter dictatorial). Alfonso publicó el Manifiesto de Sandhurst, en el cual defendía el establecimiento de una monarquía constitucional en España, iniciándose así el retorno de la monarquía. Martínez Campos y Jovellar se pronunciaron a favor de Alfonso en Sagunto. Serrano dimitió y Cánovas del Castillo asumió el poder, estableciendo un gobierno de regencia. Este gobierno proclamó rey a Alfonso XII, quien fue recibido con ilusión por parte de la población.
Se celebraron elecciones por sufragio universal para formar unas cortes constituyentes.
Este sistema se basó en la Constitución de 1876, en la cual el poder volvió a estar compartido entre el pueblo y el rey. Esta constitución era muy flexible. Los derechos eran amplios, no había libertad de culto, y se estableció el catolicismo. Con respecto a las cortes, el rey conservaba bastante poder. Cánovas había tomado como ejemplo el gobierno británico, con dos partidos políticos alternándose el poder: el Partido Conservador y el Partido Liberal, aunque se crearan más.
Cánovas del Castillo era el líder del Partido Conservador, el cual se apoyaba fundamentalmente en las clases altas.
El Partido Liberal estaba dirigido por Práxedes Mateo Sagasta, y contó con el apoyo de los industriales y las clases medias urbanas.
Se estableció el turnismo, alternándose el poder.
Se basaba en el sufragio censitario, aunque en 1890 se instauró el sufragio universal, siguiendo la tendencia europea.
Las elecciones estaban manipuladas a través del caciquismo, controlando los votos, o con el pucherazo. Aparte de esto, mucha gente no votaba, y la clase alta fue la que acabó siendo la votante y la dominante del gobierno.
Durante el reinado de Alfonso XII, se acabó con la Guerra de Cuba y la Carlista. Alfonso XII emprendió una campaña personal contra los carlistas, en la cual estos fueron derrotados, y Carlos VII tuvo que huir en 1876.
Martínez Campos fue enviado a Cuba para acabar con la guerra y, después de dos años de campaña, se estableció la Paz de Zanjón, en la cual se concedió a los cubanos una amplia amnistía y, además, se les dieron algunos derechos políticos (se abolió la esclavitud); pero estas medidas no satisficieron a los cubanos.
Tanto los liberales como los conservadores querían eliminar los fueros, aun así, en Cataluña se mantuvo el derecho civil y en Navarra el concierto económico. Se establecieron unas leyes comunes para todos los ciudadanos.
María Cristina de Habsburgo era la segunda mujer de Alfonso XII. Alfonso murió en 1885 y comenzó la regencia, ya que su sucesor aún no había nacido.
En relación con esto, se hizo el Pacto del Pardo, en el cual Cánovas y Sagasta mantuvieron la estabilidad del régimen y la legislación que aprobaría cada partido en el poder.
Surgieron movimientos nacionalistas en las provincias vascas y Cataluña. Surgió la primera gramática del catalán y el Euskera Batúa, unificando los grandes dialectos de estas lenguas. Otro aspecto nacionalista fue el aspecto social: en Cataluña y en el País Vasco se desarrolló mucho más la industria y, con ella, la burguesía. Esta población no estaba de acuerdo con la política española y apoyó el nacionalismo.
Comenzaron a desarrollarse obras literarias en catalán, y se realizaron grandes reuniones con el fin de divulgar la lengua catalana.
Se crearon partidos políticos catalanistas, los cuales iban en contra del liberalismo del comercio. Los industriales catalanes defendían el proteccionismo. En 1892, los dos grupos catalanistas más importantes, en manos de Almirall y Riba, se fusionaron y formaron la Unió Catalanista, cuyo programa eran las Bases de Manresa, en esas bases se pedía la autonomía.
Este primer nacionalismo era de base burguesa y se iría expandiendo en los años siguientes.
Pocos años después, Sabino Arana formó el PNV, el cual seguía el foralismo pidiendo la secesión de Vizcaya. El PNV comenzó a tener apoyo entre las clases medias.
Hasta 1890 se produjo un crecimiento económico.
La Revolución Industrial produjo en España una subida de precios, se redujo el comercio exterior y se devaluó la moneda. Esta crisis económica produjo en España una crisis social, surgiendo el movimiento anarquista. Se produjo un motín anarquista en Jerez, el atentado del Liceo de Barcelona y el asesinato de Cánovas en manos de Angiolillo.
Las colonias de América que poseía España eran pequeñas, pero tenían un gran interés económico.
La Guerra de Cuba había terminado con la Paz de Zanjón, pero algunos de los acuerdos no habían sido llevados a cabo. Las cosas se complicaron cuando la Ley de Aranceles prohibía a los cubanos el libre comercio, por lo que la oligarquía cubana dejó de apoyar la continuidad dentro de España.
El punto de partida de la segunda guerra de Cuba es el Grito de Baire, una sublevación independentista.
Los jefes de esta rebelión eran Maceo, Máximo Gómez y José Martí.
La guerra de Cuba fue fundamentalmente una guerra de guerrillas. El jefe español Martínez Campos era partidario de dialogar, y por ello fue sustituido por Weyler. El conflicto de Cuba se hizo internacional, Estados Unidos comenzó a tener interés por el Caribe, y preparó la intervención en Cuba.
El congreso de EE.UU. empezó una campaña de prensa apoyando a los independentistas cubanos y en contra de España.
Se creó el acorazado Maine, para proteger a los estadounidenses que estaban en Cuba, pero este acorazado estalló, y el gobierno de EE.UU. le echó la culpa a España y le declaró la guerra tanto en Cuba, como en las demás colonias. El primer ataque americano fue a Filipinas.
El gobierno español envió la flota que había en Cabo Verde a Cuba, en manos del almirante Cervera, pero su flota fue invadida por los americanos en 1898. La guerra estaba ya totalmente perdida y se firmó la Paz de París que puso fin a la guerra con EE.UU., y España le cedió a Estados Unidos prácticamente todas las colonias.
Las últimas colonias de España en América se las vendieron a Alemania. Por lo tanto, el imperio colonial en España se redujo a las colonias de África.
En el Desastre del 98 hubo grandes pérdidas humanas y se suprimieron los mercados.
Pero por otro lado también tuvo consecuencias positivas: los capitales de las colonias se repatriaron y se fundaron algunos de los campos modernos de España como el Hispano Americano o en Santander.
Algunos intelectuales crearon el regeneracionismo, el mayor autor de este movimiento fue Joaquín Costa. Una de las causas de este movimiento era la corrupción del sistema y conexión entre políticos y el abuso político y social que tenía España respecto a Europa.
Había que regenerar la política, reformar la educación, dar ayudas sociales y hacer obras públicas.
Tras la muerte de Cánovas, Francisco Silvela tomó el mando del Partido Conservador, y empezó con la línea del regeneracionismo, lo que hizo que su gobierno cayera. En 1901 volvió Sagasta al poder, siendo este el último gobierno de la regencia y, a continuación, el reino de Alfonso XIII con la crisis de la Restauración.