Portada » Francés » El Valor de la Responsabilidad: Claves para una Vida Íntegra
Los valores son la base de nuestra convivencia social y personal. ¿Por qué es un valor la responsabilidad? Porque gracias a ella podemos convivir pacíficamente en la familia, la escuela y la sociedad. De ella depende la estabilidad de las relaciones personales.
La responsabilidad es valiosa porque es difícil de alcanzar. Empieza contigo mismo, con lo que haces, con lo que crees, con lo que piensas, con los compromisos y metas que nos marcamos; cumplir o no con estos nos permite aprender que hay cosas y situaciones que solo dependen de nosotros.
Ser responsable es asumir las consecuencias de nuestras acciones y decisiones; es tratar de que todos nuestros actos sean realizados de acuerdo con una noción de justicia y de cumplimiento del deber en todos los sentidos.
La responsabilidad y la irresponsabilidad son fáciles de detectar en la vida diaria, especialmente en su faceta negativa: la vemos en el empleado que no hizo correctamente su trabajo, en el joven que tiene bajas calificaciones, en los padres que no atienden las necesidades de sus hijos, en las personas que siguen dañando el medio ambiente.
La responsabilidad es una obligación, legal o moral, de cumplir con lo que se ha comprometido; es un signo de madurez, pues el cumplir una obligación de cualquier tipo no es generalmente algo agradable, ya que implica esfuerzo y, sobre todo, una constancia que marque la pauta de que existe este valor.
Sin embargo, ¿estar conscientes de qué es la responsabilidad? No es algo sencillo, debemos revisar cada uno de nuestros actos para ver si cumplimos con nuestros deberes o tareas día a día. La responsabilidad es la obligación de cumplir con lo que se ha comprometido.
La responsabilidad tiene un efecto directo en otro concepto fundamental que es: la confianza.
Confiamos en aquellas personas que son responsables; ponemos nuestra fe y lealtad en aquellos que de manera estable cumplen lo que han prometido.
La confianza en una persona en cualquier tipo de relación (laboral, familiar o amistosa) es fundamental, pues es una correspondencia de deberes; es decir, yo cumplo porque la otra persona cumple; y esto nos ayuda a convivir en sociedad de una manera pacífica y equitativa.
La pérdida de la confianza termina con las relaciones de cualquier tipo: el niño que a pesar de sus múltiples promesas sigue obteniendo malas calificaciones en la escuela, el amigo que suele dejarnos plantados, el papá que siempre llega tarde por sus hijos a la escuela, el vecino que sigue tirando la basura en la calle. El costo de la irresponsabilidad es muy alto y todas estas conductas terminarán con la relación tarde o temprano, dependiendo de nuestra propia tolerancia.
Para mejorar nuestra responsabilidad debemos llevar a cabo 3 simples pasos:
Primer paso: Percatarnos de que todo cuanto hagamos, todo compromiso, tiene una consecuencia que depende de nosotros mismos. Nosotros somos quienes decidimos.
Segundo paso: Lograr de manera estable, habitual, que nuestros actos correspondan a nuestras promesas. Si prometemos “hacer lo correcto” y no lo hacemos, entonces no hay responsabilidad.
Tercer paso: Educar a quienes están a nuestro alrededor para que sean responsables y no tomar la actitud más sencilla que es dejar pasar las cosas. Es el camino más difícil, pero que a la larga es el mejor. Aunque para eso es necesario educarnos primero a nosotros mismos.
Vivir la responsabilidad no es algo cómodo, como tampoco lo es el corregir a un irresponsable. Sin embargo, nuestro deber es asegurarnos de que todos podemos convivir armónicamente y hacer lo que esté a nuestro alcance para lograrlo porque una vez alcanzado, los beneficios y satisfacciones son incalculables.
Si actuamos responsablemente, somos capaces de invertir el tiempo libre en actividades que fortalecen nuestro cuerpo y nos ayudan a gozar de buena salud, como es el practicar algún deporte o algunas actividades artísticas como la música, dibujo, canto, etc.
Otra forma de desarrollar nuestra responsabilidad es:
Si todos hiciéramos un pequeño esfuerzo en vivir responsablemente, nuestra sociedad, nuestros países y nuestro mundo serían diferentes.
“El responsable es aquel que responde por sus actos,
se hace cargo de sus consecuencias y aprende de ellas.”