Portada » Geografía » El Sector Primario: Actividades Agrarias y su Impacto Global
Las actividades económicas se agrupan en tres grandes sectores. El sector primario comprende las actividades económicas dedicadas a obtener recursos directamente de la naturaleza, como la agricultura, la ganadería, la explotación forestal y la pesca.
Las actividades agrarias incluyen la agricultura, la ganadería y la explotación forestal.
Las actividades agrarias ocupan al 40% de la población mundial. Más del 50% de la población en los países subdesarrollados se dedica a estas actividades, mientras que en los países desarrollados ocupan a menos del 10%.
Las actividades agrarias tienen una gran dependencia de la naturaleza.
El desarrollo de las plantas depende de la temperatura, de la humedad del terreno y de la cantidad de radiación solar recibida.
Los agricultores prefieren cultivar en las llanuras y en los fondos de los valles. Las pendientes dificultan el trabajo y la mecanización, y obligan a realizar terrazas o bancales en las laderas.
El suelo aporta los nutrientes necesarios para las plantas. Su fertilidad depende del espesor, de la textura y de su acidez o basicidad.
La actividad agraria depende también de factores humanos, como el crecimiento de la población, el progreso tecnológico y la distinta organización económica y social.
El aumento de la población ha llevado, desde la antigüedad, a incrementar la superficie dedicada a cultivos y a pastos a costa del espacio natural, con la consiguiente reducción de la vegetación natural o deforestación.
La evolución técnica influye en la explotación del espacio agrario. En las sociedades tradicionales, los agricultores usan útiles agrarios muy primitivos. En las sociedades desarrolladas, se utilizan útiles modernos, como tractores, cosechadoras, abonos químicos, ordeñadoras, etc.
Además, gracias a la tecnología, es posible modificar las condiciones naturales desfavorables.
La economía agraria se refleja en la elección de los cultivos. Así, la economía de subsistencia produce solo para la propia alimentación, mientras que la de mercado produce excedentes para vender.
La organización social repercute en la actividad agraria:
Las actividades agrarias transforman profundamente el medio natural. El resultado constituye el paisaje agrario.
Los paisajes agrarios son muy diferentes entre sí. En todos distinguimos tres elementos: las parcelas agrarias, el poblamiento rural y los sistemas de cultivo.
Las parcelas agrarias son las divisiones más elementales del espacio agrario. Se diferencian unas de otras por su tamaño, su forma y sus límites.
El poblamiento rural es la forma de distribución de la población agraria en el espacio.
Los sistemas de cultivo son las técnicas empleadas por los agricultores para obtener los productos agrícolas.
Los paisajes agrarios tradicionales son aquellos donde los agricultores practican una agricultura de subsistencia, utilizan una tecnología atrasada y emplean mucho trabajo y mano de obra. La producción agraria es escasa y se destina al autoconsumo. Son propios de espacios con bajo nivel de desarrollo de África, el sudeste asiático y América Latina.
Se localiza en las zonas de clima ecuatorial y tropical húmedo de África, América Central y del Sur y, en menor medida, de Asia.
El paisaje agrario está formado por parcelas irregulares, abiertas en el bosque tras «rozar» o talar los árboles y quemarlos junto a la maleza. En ellas se practica un policultivo de cereales y otros productos destinados al autoconsumo.
El suelo se cultiva de forma continua, por lo que se agota en dos o tres años. Entonces, el agricultor repite el proceso.
Se localiza en las áreas tropicales de sabana de África y ciertas zonas de América del Sur y de Asia.
El paisaje agrario se compone de huertas y hojas de cultivo. Las huertas próximas a las viviendas se fertilizan con basuras y abono animal. Las tierras de los alrededores de la aldea se dividen en tres partes: un cultivo principal, otro complementario y barbecho. Con este sistema, el suelo no se agota.
Se localiza en la zona de clima tropical monzónico del sur y suroeste de Asia, en países como China, Vietnam, Camboya o Filipinas.
El paisaje agrario típico es el arrozal, situado en las llanuras aluviales y en los deltas de los ríos. Se dedica al cultivo del arroz en pequeñas parcelas inundables, separadas por diques.
Las técnicas de cultivo son muy minuciosas.