Portada » Historia » El Régimen Franquista: Fundamentos Políticos, Sociales y Evolución Económica (1939-1959)
Tras la victoria del bando “nacional” sobre los republicanos durante la Guerra Civil española, el general Francisco Franco se consolidó en el poder, creando un régimen basado en una dictadura militar que se identificaba con los modelos de los fascismos europeos en cuanto a su estructura de dominación (partido único, policía, exaltación de la figura del líder, propaganda…) y la preponderancia del ejército. El franquismo se define como antiliberal y totalitario, negador de los derechos individuales de los ciudadanos, así como profundamente centralista. Además, el Gobierno de Franco adoptó el corporativismo social, en el que se crearon sindicatos en los que debían confluir los intereses de obreros y patronos. El Estado franquista se constituyó como un ente omnipresente y regulador de la vida ciudadana en todos sus aspectos, y las radios y periódicos del Movimiento dominaban la opinión pública española. Otra característica fundamental es su defensa del catolicismo, pero si existe un principio ideológico propio del franquismo es su hondo anticomunismo. Este sistema negaba a la clase trabajadora sus instrumentos autónomos de defensa y reivindicación, y cualquier expresión o movimiento progresista era identificado con el comunismo.
Los grupos políticos e ideológicos que participaron en la rebelión de 1936 constituyeron el fundamento del nuevo sistema, basado en la equilibrada distribución del poder que efectuó Franco entre ellos:
Cabe destacar también algunas leyes que fueron aprobadas en los primeros años del régimen:
En cuanto a la evolución económica del país, podemos distinguir dos etapas:
Durante la autarquía se produjo una intervención masiva del Estado en una economía dirigida a la autosuficiencia, que fue relativa debido a la dependencia del exterior en materias primas. Una de las iniciativas más importantes del Gobierno franquista fue la creación del Servicio Nacional de Trigo, que impuso a los agricultores cupos de entrega obligatorios al Estado y que tuvo repercusiones negativas. Otra iniciativa relevante fue la fundación del Instituto Nacional de Colonización, que estimuló la reconversión de las tierras de secano en regadío. Además, la producción industrial nacional fue intervenida por el Estado, el cual promulgó leyes tales como la de protección de las nuevas industrias o la ley de promoción y defensa de la industria nacional.
En segundo lugar, la cosecha de 1951 acabó con el racionamiento del pan y dio lugar a un aumento de la demanda de bienes industriales. El nuevo Gobierno liberalizó parte de la economía española, lo que produjo un importante crecimiento industrial. Sin embargo, con el fin de los créditos resurgieron los problemas económicos y rebrotó la inflación, provocando las primeras grandes protestas sociales.
Con el fin de la Guerra Civil en 1939 comenzó una época marcada por la personalidad del general Francisco Franco, el cual acumuló un gran poder en sus manos. Durante estos años se sucedieron numerosos gobiernos:
Con el desarrollo de la Guerra Fría, el régimen franquista tuvo la oportunidad de salir de su aislamiento al llegar a acuerdos diplomáticos con Estados Unidos en 1953, con los cuales España recibió fuertes ayudas económicas a cambio de establecer bases militares norteamericanas en el territorio nacional. Otro éxito del Gobierno franquista fue la firma del Concordato con el Vaticano, en el que se mantuvo la confesionalidad católica del Estado español y se garantizó la presencia de la jerarquía católica en las instituciones franquistas. Culminando el proceso de integración en diferentes organismos internacionales, España ingresó en la ONU en 1955.
La oposición, desarticulada desde 1939, sufrió una profunda represión. Ésta se puede dividir entre: