Portada » Ciencias sociales » El Estado y el Poder: Fundamentos, Dinámicas y Soberanía
El Estado es el conjunto de las relaciones políticas, mientras que las estructuras jurídico-legales son las leyes y las instituciones. Las instituciones se basan en fundamentos éticos, ideológicos y morales, y nos permiten analizar la sociedad en que se dan y sus perspectivas.
Según Jung, el hombre tiene tres principios básicos:
Se equivocan los economistas que piensan que el «interés propio» es el motivo fundamental de la vida social, que la economía es la fuerza motriz de la misma. El poder es el concepto básico de la ciencia social, las leyes de la dinámica social no pueden establecerse más que a la luz de tal poder. El poder es para la ciencia social lo que la energía para la física, pasando de unos elementos a otros. Las ciencias sociales son las que realizan la función de descubrir las leyes de la transformación del poder.
1. El poder político, diferente a los demás, pues es inherente a él una aptitud para captar los demás poderes con vistas a conseguir sus fines. De este modo, la relación del poder político con lo sobrenatural lo marcará con una «sacralidad» de la que extraerá los principios de su legitimación y reproducción. (Adaptado de M. Izard.)
Hay muchas definiciones:
La relación es asimétrica, no hay poder sin una disimetría en las relaciones sociales: unos mandan y otros obedecen. El que manda, evidentemente, tiene conciencia de que es superior. Toda esta concepción se ve marcada por el deseo innato de ascenso en la pirámide social.
Teniendo en cuenta la máxima de que la interacción entre consentimiento y violencia es la base de toda relación política, la política podría definirse como el conjunto de relaciones que se dan en una sociedad. O bien, política es el gobierno de la cosa pública o política es la dirección que el gobierno da al poder y, fundamentalmente, la política es el gobierno del Estado.
Definición aún más complicada de poder: dominio, imperio, facultad de jurisdicción de la que dispone el individuo para mandar o ejecutar; es la capacidad, por tanto, de imponer la propia voluntad sobre los otros.
Dividiremos el poder en:
En la Edad Moderna, la máxima expresión del poder total sería la figura del monarca soberano.
La Soberanía es la capacidad ilimitada de ejercer el poder. Capacidad de autogobierno. Independencia de los poderes externos. Autoridad Máxima sobre los grupos internos.
Es el poder y la autoridad que por sí misma posee una persona, un grupo de personas o una institución, para tomar decisiones y resolver conflictos en el seno de una jerarquía política. Eso implica independencia y autoridad, es decir, la soberanía es la capacidad de ejercer el poder de forma ilimitada y sin impedimento, lo que implica que en el término soberanía está la capacidad de autogobernarse.
La idea surge cuando un núcleo de personas decide que se puede gobernar a sí mismo. Esto requiere un acuerdo entre ciudadanos que establece una soberanía común.
El rey= soberano. Rex solutus est: Rey es libre, Rex legibus solutus est: liberado por la ley y Rex Solutus est a legibus: libre por las leyes
Rey y reino”: se refiere a las relaciones que existen entre el rey y sus gobernados, y estas relaciones se basan o están organizadas a partir de unas ideas políticas e instituciones, «normas». Estas ”normas” necesarias, para poder llevar a cabo relaciones rey-gobernados, conforman la CONSTITUCIÓN (que en el A.R era silenciosa)
Esta relación, se caracteriza por una dialéctica de oposición. Los gobernantes ejercen el poder, mientras que los gobernados están sujetos a su autoridad. Sin embargo, esta relación no es estática y puede haber tensiones o conflictos entre ambos.
La expresión rey y cortes, es más correcta, ya que como antes hemos dicho, es la relación entre rey-gobernados y las Cortes en este momento eran asambleas que reunían a diferentes estamentos sociales (es decir, una representación de los Gobernados) para aconsejar al rey, aprobar leyes y gestionar asuntos del reino, por ello hablamos de Cortes en vez de Reino.
En este momento la sociedad, que conformaba este reino:
La justificación/base teórica de esta forma de organización se basaba en:
La creencia de que el orden social era reflejo del orden divino. Según esta idea, Dios había creado y legitimado esta jerarquía, al igual que la jerarquía celestial de ángeles y santos en el cielo. Si hasta en el reino de Dios existía una jerarquía (Dios, ángeles, santos, etc.) cómo no la había de haber en la tierra. Así se justifica al rey, nobles, sacerdotes, etc. Es el carácter dual de la sociedad de la Edad Moderna: privilegiados y no privilegiados.
La creencia de una autoridad de los reyes dada por Dios, se conocía como el «derecho divino de los reyes». Ayudaba a mantener la estabilidad del sistema estamental, ya que se consideraba que cuestionar la jerarquía social era equivalente a cuestionar la voluntad divina. La autoridad del rey era dada por Dios, y a su vez este rey podía otorgar autoridades a quién él consideraba.
Por eso al estar vinculado desde un primer momento a Dios, justificaba todo ya que cuestionar esta voluntad divina podría tener consecuencias + negativas (excomunión) (Poder descendente).
(La burguesía, que comienza a tener poder económico, quiere ascender en la jerarquía, no estaba conforme en cuanto a la división en estamentos ni en este sistema de PRIVILEGIOS y NO PRIVILEGIOS.)