Portada » Ciencias sociales » Didáctica de Lenguas Extranjeras: Ámbitos, Competencias y Teorías de Aprendizaje
El ámbito general de la didáctica de la lengua extranjera es enormemente amplio. Podemos establecer dos grandes ámbitos: el de la reflexión teórica y el de la elaboración práctica, ámbitos que deben funcionar de modo correlativo e interrelacionado. En segundo lugar, debemos tener presente la especificidad de la didáctica de la lengua, tanto materna como extranjera: la lengua es la asignatura que se enseña (objeto) / que se pretende adquirir (objetivo), y a la vez el elemento (o medio) que se utiliza para transmitir tal objeto o conseguir tal objetivo.
La acción de enseñar o de aprender una lengua extranjera puede efectuarse en una gran variedad de contextos educativos:
El ámbito global de la didáctica comprende así una gran variedad de contextos, que proporciona a la misma una enorme riqueza en sus elaboraciones, pero a la vez una enorme diversidad.
Es el resultado de la convergencia entre las concepciones de Chomsky acerca de la nueva consideración del funcionamiento de la lengua en el sujeto, y de las investigaciones pragmáticas y sociológicas, acerca de la situación de comunicación, de las facultades o saberes que permiten a los locutores usar la lengua de modo correcto en un contexto de producción determinado.
La teoría behaviorista del aprendizaje ejerció un enorme influjo en el campo de enseñanza de la lengua a partir de las propuestas de Skinner, aplicando a los humanos las hipótesis que había extraído con sus experimentos con animales en laboratorio, en los que a un estímulo correspondía un mismo reflejo.
Una serie de lingüistas y metodólogos europeos van a confluir con las percepciones de la Gestalt, al comprender la noción de estructura de un modo dinámico y funcional, similar a la perspectiva psicológica gestaltiana, y no como un conjunto cerrado y fijo de elementos, visión meramente formal. Los creadores del SGAV pensaban que la percepción debía de ser global, afectando a todo un conjunto significativo en un principio y solo posteriormente debe de ayudarse a que el cerebro diferencie dentro de tal conjunto los elementos constitutivos, mediante una segunda percepción (análisis).
Chomsky considera que el ser humano posee una capacidad innata para el lenguaje; existirían por tanto aspectos comunes a todas las lenguas. Chomsky se sitúa así dentro de una corriente innatista, que explica el aprendizaje a partir de unas estructuras internas que condicionan la aparición del lenguaje, estructuras genéticamente determinadas en la especie humana.
La adquisición de la lengua se produce a partir de la relación entre el sujeto y el medio, que le permite ir construyendo sucesivas estructuras de conocimiento. El niño adquiere así, en los primeros meses de vida, la capacidad de simbolizar, proceso en que el lenguaje interviene de modo decisivo. Piaget sitúa dentro de la capacidad de simbolización la génesis del lenguaje. El lenguaje se convierte de este modo, a través del diálogo e interacción con el mundo exterior, en una estructura de conocimiento, de pensamiento y de ejercicio de las facultades superiores.
El conjunto referido de investigaciones psicopedagógicas y psicolingüísticas no permiten postular un modelo unificado de adquisición/aprendizaje de la lengua: los principios y, en consecuencia, las propuestas concretas, que se derivan de las teorías de Chomsky, en la formulación de Krashen, se sitúan en el extremo opuesto con respecto a las propuestas de Leontiev.
Según Selinker, los errores cometidos por las personas que aprenden una L2:
Los procesos psicológicos en la adquisición de la lengua, que constituyen una estructura psicológica latente. Tal estructura está compuesta por los siguientes elementos: transferencias de elementos de la L1, transferencias propias del proceso de aprendizaje, por la emergencia o por la aplicación a otros contextos de determinadas estructuras muy empleadas en la L2. Tales transferencias se manifiestan sobre todo en las generalizaciones excesivas, en el no-respeto de restricciones en determinadas reglas, y en la elaboración interna de nuevas reglas. Finalmente, otros errores se deben a determinadas estrategias que se activan en el aprendizaje, al simplificarse el sistema de la lengua.