Portada » Psicología y Sociología » Desarrollo Infantil: Etapas Clave de 2 a 4 Años según Freud, Erikson y Piaget
2-4 años: A lo largo del desarrollo del niño, desde el primer año a los 3 años, se va constituyendo poco a poco el vínculo con la persona, en este caso la madre. Esto quiere decir que puede recordarla sin que tenga que estar presente. Sabe quiénes son sus padres y tiene una percepción muy rudimentaria (arcaica, pobre, básica) y simple del espacio y del tiempo. Por eso, una tardanza breve para el niño puede parecer permanente. El lenguaje se va desarrollando poco a poco y, en los primeros momentos, hay un lenguaje comprensivo: el niño comprende todo lo que se le dice, pero aún no ha conseguido tener un lenguaje expresivo. Todavía no expresa las cosas con palabras, sino que lo hace con gestos, señalando lo que quiere. En esta edad existe el pensamiento mágico e ilógico.
Según Freud, el desarrollo de los 1 a los 3 años se denomina Etapa Anal: El placer está orientado a los esfínteres. Se comienza a formar el Yo, gracias a la autorregulación y el control. Al constituirse el Yo, comienzan los procesos conscientes, con los cuales el niño inicia el simbolismo y el principio de la realidad. En esta etapa se espera que el niño constituya el Yo y pueda controlar su cuerpo.
Esta etapa de desarrollo del niño de 1 a 3 años, según Erikson, la denomina la Adquisición de un Sentido de la Autonomía al Mismo Tiempo que se Combate contra un Sentido de la Duda y la Vergüenza: El niño debe aprender a querer lo que puede ser, y a convencerse de que quería lo que tuvo que ser. El niño va logrando esto gracias al control de esfínteres, lo cual le ayuda a desarrollar el sentido de voluntad. El niño debe incorporar las experiencias y frustraciones como realidades de su vida, se va volviendo autónomo por diferenciar lo que puede hacer y lo que no.
El sentido de la autonomía se acentúa en el manejo de los padres hacia su hijo, se refleja en el sentido de dignidad y de independencia. Los padres no deben ser sobreprotectores, porque no lo dejarán explorar y este no ganará autonomía. El juego permite al niño desarrollar su autonomía de sus propias leyes y límites. Lo que se espera de esta etapa es que el niño gane voluntad y determinación de sus actos.
El juego ofrece al niño un refugio seguro que le permite desarrollar su autonomía dentro de su propio conjunto de límites o leyes. De esta manera, el niño puede dominar la duda y la vergüenza. El mundo de los juguetes se convierte en un puerto seguro que le permite al niño reorganizar su yo. Afianza los límites que se fija. Activa el humor: Pasa de la certidumbre a la impotencia y la desesperación, la relación entre el amor y el odio, la cooperación y la terquedad, libertad de autoexpresión y represión, de autocontrol y autonomía a la pérdida de ésta.
Si el niño conoce sus límites y lo que se espera de él, se puede esperar un crecimiento sano a futuro; de lo contrario, aumenta la inseguridad en el niño, por lo que se siente incapaz de mostrar su propio valor o presenta falta de control de sus impulsos.
Según Piaget, esta etapa de los 2-4 años del niño la llama Preoperacional: Esta etapa es la del pensamiento y la del lenguaje que gradúa su capacidad de pensar simbólicamente, imita objetos de conducta, están los juegos simbólicos, comienzan los dibujos, las imágenes mentales y el desarrollo del lenguaje hablado.
Aparición de la función simbólica en las diferentes manifestaciones como en el lenguaje, el juego, la imitación diferida e imágenes mentales. El pensamiento basado en preconceptos o participaciones (camino entre la individualidad de los objetos y la generalidad de los conceptos) y en el razonamiento preconceptual o transducción (procede por analogías inmediatas y no por deducción).
Se mantiene el Egocentrismo, donde el niño explica su punto de vista pero a través de conceptos e imágenes mentales. Comienza el pensamiento mágico. En esta etapa el niño comienza a tener nociones de moralidad.
En el animismo se viven dos etapas en esta edad (2-4 años):
En los niños más pequeños el animismo es más implícito.
Integrar nociones de: