Portada » Economía » Crisis del Petróleo, Recuperación Económica y Colapso de la URSS: Causas y Consecuencias
La primera crisis del petróleo no fue únicamente resultado del aumento del precio del petróleo ni se originó exclusivamente en 1973. Se presentó como la confluencia de múltiples crisis parciales que se gestaron con anterioridad. Entre estas crisis previas, destacan:
Se produjo una crisis con un ajuste no traumático para las economías industriales, pero con cambios cualitativos que aumentaron la vulnerabilidad y redujeron la capacidad de respuesta ante futuros ajustes.
Tras una rápida recuperación de la primera crisis, la mayoría de las economías enfrentaron una segunda crisis petrolera en 1979. Esta tuvo efectos similares a la anterior, reduciendo las tasas de crecimiento en Europa Occidental y provocando recesión en EE. UU. Los factores clave fueron:
El impacto de esta segunda crisis fue similar al de la primera, con una reducción de aproximadamente el 2% del PIB de los países de la OCDE, efectos inflacionarios y consecuencias recesivas.
A mediados de la década de 1980, la mayoría de los países de la OCDE habían superado la crisis y las tasas de crecimiento mostraban una clara recuperación.
Al finalizar el octavo plan quinquenal, alrededor de 1975, el estancamiento de la economía soviética era evidente. Los síntomas incluían:
El sistema de planificación centralizada mostraba debilidades al enfrentar una economía cada vez más compleja. La burocracia y la tecnocracia reaccionaron lentamente ante el cambio y la innovación. Se permitió a las empresas formar asociaciones, creando un nivel intermedio de autoridad.
Los bienes de consumo seguían siendo costosos, requiriendo más trabajo, como la vivienda (propiedad del Estado) y los bienes de consumo duraderos. Los salarios y las pensiones eran aceptables, pero el principal problema seguía siendo el alto gasto en defensa.
El sistema de planificación soviético se volvió cada vez más difícil de gestionar. Mijaíl Gorbachov impulsó una revolución con dos pilares:
La Ley de Gorbachov de 1987 sobre empresas estatales buscaba liberar a las unidades de producción del control estatal, permitiendo ajustes al precio de mercado. Sin embargo, la resistencia de ciertos grupos ralentizó las reformas. La escasez de bienes de consumo persistió, generando malestar social.
El proceso de reformas políticas se inició en 1991 con la creación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Esto aumentó el caos, ya que la independencia de las repúblicas rompió los lazos comerciales, desarticuló los mercados y provocó desabastecimiento e inflación.
La pérdida de ingresos públicos incrementó el déficit, en un momento en que aumentaban los sectores sociales desprotegidos.