Portada » Lengua y literatura » Corrientes Literarias del Siglo XIX: Realismo y Naturalismo
El Realismo predominó en la segunda mitad del siglo XIX. Es un movimiento literario y artístico que destaca especialmente en la literatura. Este movimiento busca reflejar fielmente la realidad, la vida cotidiana y contemporánea, describiéndola tal y como es. Pertenece al género narrativo, y dentro de este, a la novela. En esta corriente literaria, ya no aparecen las imaginaciones ni los sentimientos, sino que se observan las actitudes objetivas del autor en sus obras, reflejando la realidad de la época. En la segunda mitad del siglo XIX, se consolida definitivamente la clase social obrera. Las asociaciones obreras adquieren gran importancia, causando una serie de problemas y movimientos capaces de generar conflictos con la política, con el fin de obtener derechos y evitar la explotación (surgen el comunismo y el anarquismo). La sociedad era capitalista e industrial, y gracias a la industria se producen una serie de cambios tanto técnicos como científicos (positivismo). El Realismo se origina en Francia, en la segunda mitad del siglo XIX. Entre los años 30 y 40, el Realismo se está gestando en Francia para luego expandirse a España. Más tarde, en el año 1870, se introduce en España con obras como «La Fontana de Oro» de Galdós, y «La Gaviota», que también contribuyó a su introducción.
Un escritor de la novela realista se comporta como un científico, pero con un enfoque más científico.
Esta corriente literaria proviene de Francia y fue creada por Émile Zola. El Naturalismo es una corriente literaria que extrema las características del Realismo. También es un estilo artístico que se fija mucho en la naturaleza, un realismo enfocado en la naturaleza. A partir de una corriente científica y filosófica, y de los principios básicos, Émile Zola plantea los fundamentos del Naturalismo.
Básicamente, niega lo espiritual, la parte más íntima. Tiende a negar todo ser superior. Al negar lo espiritual, también niega la existencia de todo ser superior, por lo que todo tendrá una explicación física.
Considera que el ser humano actúa condicionado principalmente por la herencia biológica y también por las situaciones sociales que lo rodean. Sus comportamientos, su aspecto y su físico están completamente condicionados por las circunstancias sociales.
La introductora del Naturalismo en España fue Emilia Pardo Bazán. Obras importantes incluyen «Los Pazos de Ulloa» y «La madre naturaleza». Vicente Blasco Ibáñez escribió «Cañas y barro» y «La barraca». Pocas veces se ve a una mujer como literata, como es el caso de Emilia Pardo Bazán. Ella es quien se atreve a usar el Naturalismo en España. Otros compositores, como Galdós o Clarín, incluyen el Naturalismo en sus obras.
Vida: Es un autor canario que nace en una familia acomodada, pero se traslada a Madrid para estudiar Derecho. Tuvo mucha facilidad para viajar por el país estudiando ideología política. Las ideas liberales y republicanas le perjudican como escritor, ya que se enfrenta con muchos. Aunque lo hubieran elegido para la RAE, tuvo que esperar muchísimo. Le afecta gravemente que boicotearan su candidatura al Premio Nobel.
Obra: Las novelas de su primera etapa son novelas de tesis, donde el autor intenta manifestar su ideología y adapta su actitud crítica contra la época. Hace un tipo de obras que le permiten criticar, enfrentando dos mundos donde aparece una sociedad tradicional. Algunas de sus obras de tesis son:
Su obra maestra es «Fortunata y Jacinta»: un triángulo amoroso entre Juanito, Fortunata (clase baja) y Jacinta (burguesía), donde se ven los diferentes ambientes de la sociedad de esa época. En la década de los 90, tiende a viajar y conoce una tendencia en Europa hacia el espiritualismo en la literatura. En esta última etapa, hace novelas más espirituales, más de reflexión moral. En «Misericordia», una señora es una criada que pasa enormes penalidades para ayudar a sus amos en crisis. Hay un grupo de novelas de Galdós que son los «Episodios Nacionales», escritos durante toda su trayectoria como escritor. Son 46 novelas que narran los conflictos que marcaron la historia de España, mezclando hechos históricos importantes, desde la batalla de Trafalgar hasta la Restauración.