Portada » Historia » Conflicto Español: Etapas Clave y Impacto de la Guerra Civil (1936-1939)
La noche de las elecciones de febrero de 1936, convocadas por Alcalá Zamora, un grupo de generales acordó “un alzamiento que restableciese el orden”. El general Emilio Mola fue el jefe del golpe de Estado. Su plan consistía en un pronunciamiento simultáneo en todas las guarniciones militares posibles. Pero el jefe supremo de la sublevación sería el general Sanjurjo, que vivía exiliado en Portugal. La conspiración contaba con el apoyo de la CEDA y la Falange Española.
El general Mola pretendía establecer una dictadura militar primero y luego volver a la República o la Monarquía. El golpe se adelantó por el asesinato del dirigente monárquico José Calvo Sotelo, como respuesta al asesinato anterior del teniente Castillo, colaborador de la izquierda. La sublevación se inició en Marruecos el 17 de julio y al día siguiente se extendió por toda la península. El fracaso del golpe militar en buena parte de España desencadenó una guerra civil.
El alzamiento tuvo éxito en la España interior (Galicia y la Andalucía del Guadalquivir), la conservadora, pero fracasó en las zonas más industrializadas. Los sublevados eran los militares, los propietarios agrarios, los monárquicos y el clero; en definitiva, los más tradicionalistas. Los leales a la República eran las clases medias y los intelectuales. La opinión internacional creía que había una lucha a muerte entre el fascismo y la democracia e incluso que daría lugar a la II Guerra Mundial.
El conflicto atravesó 4 grandes etapas:
La guerra tuvo dos etapas. La primera fue la guerra de columnas y la segunda fue la fase miliciana, en la que no había un solo ejército en ambos bandos, sino varios. Las tropas de África bajo el mando de Yagüe se enlazaron con la zona sublevada del norte, después de eliminar la resistencia de Badajoz, y Franco ocupa Toledo. La conquista de la capital podía ser inminente, por lo que se decretó una movilización general para salvar Madrid y nacieron consignas como «No pasarán». En noviembre, el gobierno republicano se trasladó a Valencia, dejando la plaza al mando del general Miaja, y la defensa de la capital al comandante Rojo. Madrid resistió gracias a la llegada de las Brigadas Internacionales.
Se regularizaron ambos ejércitos. Para envolver Madrid, los sublevados emprendieron dos maniobras: la batalla del Jarama, que se extinguió por la pérdida de soldados en ambos ejércitos y fue victoria de los dos bandos, y la batalla del Guadalajara, en la que perdieron los italianos ante los republicanos. Franco dejó el ataque a Madrid trasladándose al norte y desplazando sus tropas de este a oeste. Los sublevados atacaron Vizcaya y la aviación nazi arrasó Guernica por orden de Franco. La República, para aliviar la presión del norte, atacó Brunete y Belchite, pero las tropas franquistas llegaron a Santander y Asturias.
El ejército republicano al mando de Rojo fue reestructurado e intentó diversas ofensivas como la batalla de Teruel. Se ocupó la ciudad y al abandonarla, el ejército de Franco desencadenó la campaña de Aragón atravesando el Maestrazgo y llegando a Castellón, quedando el territorio republicano dividido en dos zonas. Franco continuó su ataque hacia el sur con combates en Valencia, capital de la República. El avance se frenó cuando el ejército republicano hizo un ataque en el río Ebro.
La batalla del Ebro empezó en julio. Los republicanos ocuparon Bandesa, pero Franco envió refuerzos y consiguió detener allí el ataque. Luego contraatacó y en noviembre el ejército republicano tuvo que replegarse, ya que había quedado gravemente mermado. Franco decidió entonces emprender la ofensiva sobre Cataluña. La caída de Gerona significó el exilio hacia Francia de muchos refugiados y del gobierno republicano. A la República solo le quedaba la zona centro. El jefe del gobierno republicano, Juan Negrín, a pesar de estar en Francia quería continuar la guerra, pero realmente ya no hubo ninguna batalla. Inglaterra y Francia reconocieron el gobierno de Franco y Azaña presentó en París su dimisión. En Madrid, el coronel Segismundo Casado se sublevó tomando esta ciudad. Creía que la guerra terminaría si negociaba con Franco una paz honrosa, pero Franco no aceptó ninguna condición para la rendición. El 28 de marzo las tropas de Franco entraron en Madrid y se volvió a recuperar. El 1 de abril Franco firmó en Burgos el último parte de guerra, quedando esta finalizada.
Hoy día no hay cifras exactas de las víctimas de la guerra civil. En la guerra hubo víctimas por diversas causas: combates, represión, penalidades… Al comienzo del conflicto hubo una represión indiscriminada en ambos bandos, pero después el bando rebelde tomó por costumbre la eliminación física del enemigo. Desde el inicio de la guerra la población civil empezó a abandonar sus hogares concentrándose en la zona de levante y en Cataluña. Ante la imposibilidad de evacuar a toda la población se dio prioridad a los niños, enviándolos a países americanos o hacia la URSS. Los españoles que marcharon hacia Francia fueron conducidos a campos de concentración improvisados. En pocos meses volvieron casi la mitad. El resto se enrolaron en el ejército francés y al estallar la II Guerra Mundial una parte de ellos fueron detenidos por los alemanes siendo fusilados o enviados a campos de exterminio. Un grupo importante de exiliados consiguió embarcar hacia América Latina. El gobierno de la República en el exilio se constituiría en México.