Portada » Diseño e Ingeniería » Concreto Hidráulico: Propiedades, Fabricación y Pruebas de Resistencia
El concreto hidráulico es una mezcla de agregados pétreos naturales, procesados o artificiales, cementante y agua, a la que además se le puede agregar algunos aditivos. Generalmente, esta mezcla es dosificada en unidades de masa en plantas de concreto premezclado y, en masa y/o en volumen en las obras.
El concreto tiene las siguientes propiedades:
Es la facilidad con que pueden mezclarse los ingredientes de la mezcla aunada a la capacidad de ésta para manejarse, transportarse y colocarse con poca pérdida de homogeneidad.
Se refiere al carácter de la mezcla respecto a su fluidez tanto en su estado seco como fluido.
Es la capacidad de resistencia a la intemperie, a la congelación y descongelación, a la acción de agentes químicos y al desgaste.
Se logra reduciendo la cantidad de agua en la mezcla. El exceso de agua deja vacíos y cavidades después de la evaporación y si estos están interconectados, el agua puede penetrar o atravesar el concreto.
La expansión debida a las reacciones químicas de los ingredientes del concreto ocasiona la contracción del concreto durante su secado, así como la aparición de grietas.
Se determina mediante una muestra en forma de cilindro sometida a esfuerzos de compresión.
Es la determinación de la cantidad de los materiales que intervienen en la mezcla para fabricar concreto partiendo de la relación agua/cemento y la resistencia deseada.
Podrá efectuarse por medios manuales, mecánicos o industrializados (premezclado).
Este procedimiento es el más adecuado para elaborar concreto en obra. Con él se obtiene una mezcla más uniforme en un tiempo razonablemente corto. El equipo o maquinaria usual es la revolvedora común y su capacidad de producción está en función de la cantidad de metros cúbicos (m³) que se fabrican con determinado número de sacos o bultos de cemento.
El primer paso consiste en tomar una muestra para prueba de la carga total del concreto premezclado. La muestra se toma en tres o más intervalos, (no antes de realizar el 15% ni después del 85% del total de la descarga). La muestra debe ser representativa del concreto entregado.
Muestra la Trabajabilidad del Concreto. La trabajabilidad es una medición de qué tan fácil resulta colocar, manejar y compactar el concreto.
Si el revenimiento medido en la o las pruebas no es el requerido ni aún aplicando las tolerancias respectivas, el concreto de donde se tomó el muestreo debe desecharse pues no es aceptable para su colocación. Si el revenimiento es menor al especificado o solicitado puede ser que el concreto haya iniciado el proceso de fraguado. Si el revenimiento es mayor, puede ser que la relación agua/cemento se haya incrementado sin la debida autorización o control, lo cual afecta la resistencia.
La determinación de la resistencia a compresión del concreto mediante ensayos no destructivos se ha utilizado como una técnica para:
Es uno de los ensayos no destructivos más utilizados para medir la dureza de una superficie de una manera fácil y rápida mediante la determinación del número de rebote, para con ello verificar la homogeneidad del hormigón y estimar su resistencia.
Martillo de rebote: Consiste en una barra de acero (émbolo), la cual recibe el impacto de una pieza de acero impulsada por un resorte. Este impacto se transmite a la superficie de este, la pieza rebota y su desplazamiento máximo es registrado en una escala lineal fija al cuerpo del instrumento.
Este ensayo no destructivo permite obtener datos cualitativos del concreto, de manera que a través de la emisión de pulsos de ondas entre el elemento de interés y dos transductores (un transmisor y un receptor), es posible conocer información acerca de la homogeneidad, humedad, porosidad, separación de los agregados y por supuesto una estimación de la resistencia a la compresión del material.