Campiña: En general, se denomina así a un campo llano y extenso dedicado al cultivo. En sentido estricto, en geomorfología se refiere a una zona baja característica de la submeseta norte, en la que la erosión de la cobertera caliza ha propiciado un relieve más suave sobre materiales blandos, como margas y arcillas, por debajo de la línea de páramos.
Cerro: Elevación del terreno aislada y de menor altura que el monte o la montaña, también denominada «colina».
Cordillera de plegamiento: Alineaciones montañosas pertenecientes a una unidad orográfica formada por la elevación y plegado de los sedimentos depositados entre dos placas o bloques que colisionan. En la península ibérica, surgen con la orogenia alpina, al plegarse los materiales depositados por el mar en los rebordes de los zócalos o en fosas marinas.
Cuenca sedimentaria: Zona deprimida formada por el hundimiento de un bloque de un zócalo por presiones orográficas, tras lo cual se va rellenando con sedimentos y formando un relieve relativamente llano.
Erosión: Desgaste natural de los relieves terrestres por la acción de agentes externos como el agua, el viento, el hielo, las plantas o los seres humanos, entre otros. Tras la disgregación de los resaltes del relieve, estos son transportados y depositados en cuencas sedimentarias.
Falla: Grieta o fractura del terreno, con desplazamiento entre los bloques rocosos fracturados. Si el desplazamiento es vertical y da lugar a un bloque levantado y a otro hundido, se habla de una falla vertical, normal o inversa; si el desplazamiento de los bloques es horizontal, se trata de una falla de desgarre.
Glaciar: Masa de hielo que se forma en la superficie terrestre y que desciende lentamente por la ladera de una montaña en forma de lengua.
Glaciarismo: Conjunto de fenómenos relacionados con la formación y evolución del hielo, especialmente de los glaciares, y con las formas de relieve resultantes. El proceso erosivo asociado a los glaciares, característico del Cuaternario, genera valles muy abiertos. En España podemos encontrarlo en zonas de alta montaña.
Macizo antiguo: En la península ibérica, sector del zócalo paleozoico fracturado y rejuvenecido por la orogenia alpina, que genera montañas medias de cumbres redondeadas y suaves.
Meseta: Superficie llana o ligeramente inclinada, cortada por valles y situada a una cierta altitud con respecto al nivel del mar. En la península ibérica constituye la unidad fundamental del relieve.
Modelado kárstico: Conjunto de formas derivadas de la disolución de la roca caliza en contacto con aguas ligeramente ácidas por el CO2 que lleva disuelto.
Páramo: Superficie más o menos elevada y horizontal, de suelo poco desarrollado, rocoso o pedregoso, pobre en vegetación. Suele estar coronada por un estrato calizo más resistente a la erosión.
Penillanura: Forma de relieve que suele ocupar grandes extensiones y que, por efecto de la erosión, presenta una superficie suavemente ondulada, sin apenas diferencia de altura entre valles e interfluvios. Integrada por materiales antiguos y erosionados.
Pliegue: Deformación de los estratos rocosos con forma ondulada. Surgen como consecuencia de la presión tectónica en rocas plásticas que, en lugar de fracturarse, se pliegan. Un pliegue está constituido por el conjunto anticlinal-sinclinal. Los hay de diferentes tipos: derechos, inclinados o tumbados, en función del buzamiento de su plano axial, y presentan diversos grados de curvatura.
Relieve: Conjunto de formas de la superficie terrestre, tanto emergidas como sumergidas, resultado de la estructura litológica, la acción de fuerzas endógenas como la tectónica y el vulcanismo, y de fuerzas exógenas modeladoras a través del proceso erosivo.
Clima
Anticiclón: Centro de acción con presión atmosférica alta, donde las masas de aire descienden y, en el hemisferio norte, se mueven en sentido horario, generando tiempo estable. Puede ser de origen dinámico, como el anticiclón de las Azores, que afecta a la península ibérica en verano, o térmico, como el anticiclón eurosiberiano, que influye en la península en invierno.
Aridez: Falta de agua debido a la insuficiencia de precipitaciones, y está relacionada con las necesidades de la vegetación y el régimen térmico. En España, las zonas más áridas se encuentran en el sureste peninsular y la parte oriental del archipiélago canario. Los índices de aridez se calculan considerando las temperaturas medias, las precipitaciones y, a veces, la evaporación observada.
Borrasca: Centro de acción con baja presión atmosférica.
Cambio climático: Alteración duradera de los patrones climáticos de la Tierra, causada por factores naturales y, principalmente, por actividades humanas como la emisión de gases de efecto invernadero, provocando fenómenos como el calentamiento global y eventos extremos.
Centro de acción: Área de presión que en la cartografía queda delimitada por isobaras cerradas. Por encima de 1013 milibares distinguimos anticiclones o altas presiones, mientras que por debajo de esa medida tenemos borrascas, ciclones o bajas presiones. Pueden tener un origen térmico o dinámico.
Clima: Sucesión habitual de los estados atmosféricos o tipos de tiempo en un lugar o región determinada durante un periodo temporal amplio. Supone un análisis estadístico de distintas variables atmosféricas.
Continentalidad: Conjunto de características climáticas propias de las áreas alejadas de la influencia del mar. Las más destacadas son el aumento de la amplitud térmica intraanual y la disminución de las precipitaciones. La zona de la península ibérica de mayor continentalidad es La Mancha.
Corriente en chorro: Flujo de viento de estructura tubular existente en altura a gran velocidad, causante de la distribución de presiones en altura y superficie. Separa las masas de aire de origen polar y tropical.
Föhn: Calentamiento del aire producido a sotavento de una montaña, tras haberse visto forzado a perder humedad para ascender y superar la ladera de barlovento. Podemos encontrarlo en la Cordillera Cantábrica cuando soplan vientos húmedos del sur o en las Islas Canarias, donde el relieve actúa de obstáculo a la circulación de los vientos alisios.
Insolación: Cantidad de radiación solar recibida por la superficie terrestre. Según la orientación de las laderas, la mayor o menor incidencia de los rayos solares nos lleva a diferenciar la solana y la umbría, con características biogeográficas diferenciadas.
Isobara: Línea imaginaria en un mapa que une todos los puntos con la misma presión atmosférica. La presión normal es de 1013 milibares o hectopascales, aunque en los mapas del tiempo se considera habitualmente el valor de 1016. Las áreas con presión atmosférica superior a la normal constituyen anticiclones, y las áreas con valor inferior a la presión normal, borrascas.
Isoterma: Línea imaginaria dibujada en un mapa que une todos los puntos que tienen la misma temperatura del aire.
Isoyeta: Línea imaginaria dibujada en un mapa que une todos los puntos que tienen la misma precipitación en un periodo de tiempo.
Masa de aire: Volumen de aire de gran tamaño que tiene unas propiedades y características en cuanto a temperatura, humedad o presión, casi homogéneas en toda su extensión. Pueden tener origen marítimo o continental y, en la península ibérica, procedencia ártica, polar o tropical.
Ola de calor: Periodo de temperaturas anormalmente altas que persiste durante varios días y afecta amplias áreas geográficas.
Precipitación: Cantidad de agua que cae en forma de lluvia, nieve o granizo, medida con un pluviómetro en litros por metro cuadrado o milímetros. En España, la precipitación media anual es de 650 mm, con máximas superiores a 1800 mm en la costa cantábrica, y mínimas menores a 300 mm en Canarias.
Presión atmosférica: Fuerza que ejerce el aire atmosférico por unidad de área sobre la superficie terrestre. Se mide con el barómetro, en milibares o hectopascales y se representa en los mapas mediante isobaras.
Temperatura: Grado de calor que posee el aire en un momento y lugar determinado. Depende de factores como la insolación, la latitud o la altitud. Varios son los registros que interesan, tanto en lo que se refiere a las medias como a los valores extremos, ya sean diarios, mensuales o anuales. Se mide en grados centígrados con el termómetro.
Tiempo atmosférico: Estado físico de la atmósfera en un momento preciso y en un lugar determinado. Se define por los valores de elementos como la temperatura, la humedad y la precipitación, el viento, la presión o la insolación, entre otros.
Hidrografía
Acuífero: Embolsamiento de agua subterránea formado cuando las aguas de precipitación se infiltran en el suelo, encontrando un estrato impermeable sobre el que circulan por gravedad.
Afluente: Río tributario de otro mayor en el que desemboca.
Arroyo: Corriente de agua superficial con escaso caudal habitual, pero que puntualmente, en función de las condiciones meteorológicas, puede aumentar considerablemente.
Cauce: Concavidad del terreno, natural o artificial, por el que circula la corriente de agua.
Cuenca hidrográfica: Espacio entre divisorias de agua recorrido por un río principal y sus afluentes. Desde un punto de vista institucional, la administración de este espacio recae en las confederaciones hidrográficas.
Delta: Zona de acumulación de sedimentos fluviales que se forma en la desembocadura de algunos ríos cuando las mareas son débiles y la acumulación de aluviones supera a la erosión.
Divisoria de aguas: Línea que une los puntos en los que las aguas fluyen hacia cuencas hidrográficas diferentes. Suele corresponderse con líneas de cumbres.
Embalse: Acumulación de agua producida por una construcción en el lecho de un cauce, quedando total o parcialmente cerrado.
Escorrentía: Desplazamiento del agua de lluvia o deshielo sobre la superficie terrestre o de forma subterránea. Inicialmente es difusa, formando láminas o regueros, pero luego se encauza en arroyos o ríos. Es una causa principal de erosión en zonas con poca vegetación y suelos poco permeables.
Estiaje: Período durante el cual los ríos y arroyos alcanzan su caudal más bajo.
Estuario: Desembocadura abierta de un río hacia el mar, con forma de embudo, en la que penetran las aguas marinas. Se ve afectada por las mareas y el oleaje marino, al tiempo que se produce interacción de las aguas dulces del río con las saladas procedentes del mar.
Presa: Obra de ingeniería sobre un río consistente en un muro grueso con el objetivo de embalsar agua para diferentes fines.
Vegetación
Caducifolio: Relativo a plantas o formaciones vegetales que pierden su hoja durante la estación fría. En España estas formaciones son características del clima oceánico y, por consiguiente, de la región biogeográfica eurosiberiana. Presentan árboles de tronco recto, liso y hojas anchas, como el roble o el haya, y sotobosque pobre.
Cliserie: Representación esquemática que muestra la distribución de la vegetación en pisos escalonados en función de la altura y la orientación en las zonas montañosas, así también están determinadas por la variación climática.
Endemismo: Relativo a especies vegetales o animales que son propias y exclusivas de un determinado ámbito geográfico. En la península ibérica hay unos mil setecientos, sobre todo flora de montaña, y solo en Canarias cerca de quinientas.
Esclerófilo: Relativo a plantas o formaciones vegetales adaptadas a períodos prolongados de sequía y temperaturas altas. Presentan mecanismos de adaptación como hojas pequeñas y duras, copa globular, tronco grueso y bajo, o raíces profundas.
Garriga: Formación arbustiva poco densa, resultado de la degradación del bosque y matorral mediterráneo. Presenta arbustos de porte bajo entre los que destacan especies como la coscoja, la jara y plantas aromáticas como el romero o la lavanda. Se desarrolla sobre roca generalmente caliza.
Maquia: Formación arbustiva densa y cerrada, resultado de la degradación del bosque y matorral mediterráneo. Presenta arbustos que pueden superar los dos metros de altura, como jaras, brezos, madroños y algún árbol disperso. Aparece en áreas generalmente de suelo silíceo.