Portada » Psicología y Sociología » Clasificación DSM-5: Esquizofrenia, Trastornos Psicóticos y de Personalidad
A. Dos (o más) de los síntomas siguientes, cada uno de ellos presente durante una parte significativa de tiempo durante un período de un mes (o menos si se trató con éxito). Al menos uno de ellos ha de ser (1), (2) o (3):
C. Los signos continuos del trastorno persisten durante un mínimo de seis meses. Este período de seis meses debe incluir al menos un mes de síntomas (o menos si se trató con éxito) que cumplan el criterio A (es decir, síntomas de fase activa) y puede incluir períodos de síntomas prodrómicos o residuales.
Los síntomas psicóticos de la esquizofrenia aparecen típicamente entre la adolescencia tardía y la mitad de la treintena; el inicio antes de la adolescencia es raro. El pico de inicio de los primeros síntomas se sitúa en la primera mitad de la veintena en los varones y a finales de la veintena en las mujeres. El inicio puede ser brusco o insidioso, pero la mayoría de los individuos presenta un desarrollo lento y gradual de diversos signos y síntomas clínicamente significativos. La edad de inicio más temprana se ha considerado un factor predictor de un peor pronóstico. Los varones suelen presentar un peor ajuste premórbido, menores logros académicos, síntomas negativos más marcados y disfunción cognitiva más prominente.
Aproximadamente el 5-6% de los individuos con esquizofrenia fallece por suicidio; alrededor del 20% intenta suicidarse en al menos una ocasión, y muchos tienen ideación suicida significativa. El comportamiento suicida a veces responde a alucinaciones imperativas (que ordenan hacerse daño a uno mismo o a otros). El riesgo de suicidio se mantiene alto a lo largo de toda la vida tanto en varones como en mujeres, aunque podría ser especialmente elevado en varones jóvenes con consumo comórbido de sustancias. Otros factores de riesgo incluyen síntomas depresivos o sentimientos de desesperanza, la situación de desempleo y el período posterior a un alta hospitalaria.
Los factores que predicen el curso y el pronóstico se desconocen en gran parte, de forma que ni el curso ni el pronóstico se pueden predecir de manera fiable. El curso parece ser favorable en alrededor del 20% de los sujetos con esquizofrenia, y un pequeño número de individuos se recupera por completo. Sin embargo, la mayoría de los sujetos con esquizofrenia sigue requiriendo apoyo formal o informal para su vida diaria. Muchos permanecen crónicamente enfermos, con exacerbaciones y remisiones de los síntomas, mientras que otros sufren un curso de deterioro progresivo.
Definición general del trastorno de la personalidad (aplicable a los diez trastornos específicos):
Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto. Se trata de un fenómeno generalizado y poco flexible, estable en el tiempo, que tiene su inicio en la adolescencia o en la edad adulta temprana y que da lugar a un malestar o deterioro significativos.
Los rasgos de personalidad son patrones persistentes del modo de percibir, pensar y relacionarse con el entorno y con uno mismo, que se manifiestan en una amplia gama de contextos sociales y personales. Solo cuando los rasgos de personalidad son inflexibles y desadaptativos, y causan deterioro funcional o malestar subjetivo significativo, constituyen un trastorno de la personalidad.
La característica esencial de un trastorno de la personalidad es un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto, y que se manifiesta al menos en dos de las siguientes áreas:
Es un patrón de desconfianza y suspicacia, de manera que se interpretan las intenciones de los demás como malévolas.
A. Desconfianza y suspicacia intensa frente a los demás, de tal manera que sus motivos se interpretan como malévolos. Comienza en las primeras etapas de la edad adulta, está presente en diversos contextos y se manifiesta por cuatro (o más) de los hechos siguientes:
Es un patrón de distanciamiento de las relaciones sociales y una gama restringida de la expresión emocional.
A. Patrón dominante de desapego en las relaciones sociales y poca variedad de expresión de las emociones en contextos interpersonales. Comienza en las primeras etapas de la edad adulta, está presente en diversos contextos y se manifiesta por cuatro (o más) de los hechos siguientes:
Las personas con personalidad esquizoide pueden tener dificultad para expresar la ira, incluso en respuesta a la provocación directa. De la misma forma, suelen reaccionar pasivamente a las circunstancias adversas y tienen dificultad para responder adecuadamente a los acontecimientos importantes de la vida. El funcionamiento ocupacional puede verse afectado, sobre todo si se requiere la participación interpersonal, pero pueden desenvolverse bien cuando trabajan en condiciones de aislamiento social. En particular, en respuesta al estrés, las personas con este trastorno pueden experimentar episodios psicóticos breves (con una duración de minutos a horas). En algunos casos, el trastorno de la personalidad esquizoide puede aparecer como el antecedente premórbido del trastorno delirante o de la esquizofrenia. De la misma forma, las personas con este trastorno pueden desarrollar un trastorno depresivo mayor.
Es un patrón de malestar agudo en las relaciones íntimas, de distorsiones cognitivas o perceptivas y de excentricidades del comportamiento.
Patrón dominante de deficiencias sociales e interpersonales que se manifiesta por un malestar agudo y poca capacidad para las relaciones estrechas, así como por distorsiones cognitivas o perceptivas y comportamiento excéntrico. Comienza en las primeras etapas de la edad adulta, está presente en diversos contextos y se manifiesta por cinco (o más) de los hechos siguientes:
Las personas con el trastorno de la personalidad esquizotípica pueden experimentar episodios psicóticos transitorios en respuesta al estrés (con una duración de minutos a horas), aunque por lo general su duración es insuficiente para justificar un diagnóstico adicional como el trastorno psicótico breve. Entre el 30% y el 50% de las personas diagnosticadas con este trastorno tiene un diagnóstico simultáneo de trastorno depresivo mayor.
Es un patrón dominante de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la franqueza y la eficiencia. Comienza en las primeras etapas de la vida adulta, está presente en diversos contextos y se manifiesta por cuatro (o más) de los hechos siguientes:
Nota: Faltan los siete puntos restantes de este criterio.
Es un patrón de desprecio y violación de los derechos de los demás.
A. Patrón dominante de inatención y vulneración de los derechos de los demás, que se produce desde antes de los quince años de edad, y que se manifiesta por tres (o más) de los hechos siguientes:
B. El individuo tiene como mínimo 18 años.
C. Existen evidencias de la presencia de un trastorno de la conducta con inicio antes de los 15 años.
La característica esencial del trastorno de la personalidad antisocial es un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás, que comienza en la infancia o en la adolescencia temprana y continúa en la edad adulta. Este patrón también ha sido denominado psicopatía, sociopatía o trastorno de la personalidad disocial. El engaño y la manipulación son características centrales de este trastorno.
Los comportamientos específicos característicos del trastorno de conducta se agrupan en cuatro categorías: agresión a personas y animales, destrucción de la propiedad, fraudes o hurtos, y violación grave de las normas.
Es un patrón dominante de inestabilidad de las relaciones interpersonales, de la autoimagen y de los afectos, e impulsividad intensa. Comienza en las primeras etapas de la edad adulta, está presente en diversos contextos y se manifiesta por cinco (o más) de los hechos siguientes:
Estos trastornos incluyen afecciones que se manifiestan con problemas en el autocontrol del comportamiento y de las emociones. Este tipo de trastornos se traducen en conductas que violan los derechos de los demás (p. ej., agresión, destrucción de la propiedad) o llevan al individuo a conflictos importantes frente a las normas de la sociedad o las figuras de autoridad. Las causas subyacentes a los problemas de autocontrol del comportamiento y las emociones pueden variar sustancialmente dentro de los trastornos de esta categoría y entre ellos.
Trastornos incluidos en esta categoría: