Portada » Ciencias sociales » Ciencias Sociales: Globalización, Desigualdad Mundial y Perspectivas Profesionales
Globalización: Es un concepto que sirve para definir el mundo del siglo XXI, aunque no podría entenderse cómo se ha llegado a este punto sin tener en cuenta la historia de los últimos siglos.
La globalización es una consecuencia lógica del desarrollo tecnológico, que permite que la economía mundial funcione como un sistema unitario. Este hecho tiene consecuencias negativas para una gran parte de la humanidad, por lo que han surgido movimientos alternativos que se definen como antiglobalización y critican el actual sistema económico mundial, al que culpan de la miseria y falta de derechos humanos en que vive gran parte de la población.
La globalización no es negativa en sí misma, sino que depende del uso que se haga de ella. La economía no conoce fronteras y se organiza a escala mundial, gracias a las posibilidades que ofrecen los modernos medios de transporte y comunicación.
Las grandes compañías internacionales, las multinacionales, suelen tener su origen y sus centrales en los países desarrollados: Estados Unidos, Japón y la Unión Europea. Desde estos países se dirigen las empresas y se toman las grandes decisiones. En ellos están además los centros de diseño, marketing, publicidad, investigación.
Estas empresas sitúan sus centros de producción (fábricas) en países en desarrollo, sobre todo en los países del sudeste asiático.
La globalización de la economía se ha producido porque es técnicamente posible (por los actuales medios de transporte y comunicación), porque es económicamente rentable para las grandes empresas y porque existe un sistema económico mundial, el liberalismo, que lo permite y fomenta.
Las consecuencias de la globalización, negativas y positivas, afectan tanto a la población de los países desarrollados como a la de los países en desarrollo.
En el año 2000 la ONU celebró la cumbre del milenio. En ella se determinaron los ocho principales problemas del mundo y se fijaron unos objetivos concretos sobre cada uno que podrían alcanzarse en un plazo de 15 años.
El mundo tiene los recursos económicos necesarios para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y acabar con la pobreza. Lo que falta es la voluntad política de muchos líderes mundiales para hacerlo posible.
Los ocho Objetivos del Milenio son un acuerdo entre los países pobres y los ricos. Los países pobres tienen que poner de su parte para conseguir los primeros siete objetivos. Los países ricos deben dar más y fomentar una asociación internacional para el desarrollo.
El mundo se caracteriza por la desigualdad. Se habla de desequilibrios Norte-Sur para referirse a estas diferencias entre ricos y pobres.
Los pequeños países europeos, tras la Segunda Guerra Mundial, decidieron asociarse. Primero se unieron en la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) en 1951, y luego, en 1957, con el Tratado de Roma, en la Comunidad Económica Europea.
Desde entonces, esta comunidad política y económica, que hoy se llama Unión Europea, no ha dejado de crecer.
En la actualidad la componen 27 estados, entre ellos España, que cooperan entre ellos para el desarrollo mutuo.
Dentro de este espacio viven casi 500 millones de personas que disfrutan de los mismos derechos y obligaciones.
La Unión Europea se basa en el Estado de Derecho. Esto significa que todas sus actividades se derivan de los tratados, acordados voluntaria y democráticamente por todos los Estados miembros. El último tratado firmado ha sido el de Lisboa, en el 2007, y modifica el anterior firmado en Roma en el 2004, que pretendía la elaboración de una Constitución.
Estados Unidos es el paraíso del sistema capitalista. Esta riqueza ha dado lugar a una sociedad profundamente desequilibrada, donde viven los ricos más ricos del planeta junto a millones de personas en la pobreza propia de un país subdesarrollado. Concretamente, un 13% de la población vive en la miseria.
Estados Unidos es el primer exportador mundial de casi todo. Tiene más de 300 millones de habitantes de todas las etnias, culturas, razas, religiones, etc. Destacan: Su agricultura es la más productiva del planeta (maíz, trigo o algodón), su industria es la más potente del mundo (sidero-metalurgia, automóviles, armas, derivados del petróleo y alta tecnología). Por último, muchísimas compañías multinacionales tienen su sede central en los Estados Unidos.
Pero, esta nación tiene serias deficiencias en cuanto al respeto de derechos humanos.
Asia, el mayor continente del mundo, tiene bastantes desigualdades económicas y sociales. Asia reúne el 60% de la población mundial, es decir, unos 4.000 millones de personas, concentradas sobre todo en la zona del sureste, mientras que el interior está bastante despoblado.
En la zona suroeste tenemos lo que llamamos Oriente Próximo y Medio, una serie de países musulmanes cuya economía depende casi en exclusiva de la venta del petróleo y cuyo desarrollo social es escaso.
Los dos países más representativos del continente son China y Japón. Entre ambos, encontramos a los llamados «Dragones del Pacífico» son bastante ricos e industrializados, como, Corea del Sur, Singapur o Taiwán.
China es un país de 1.200 millones de personas. La economía de China crece un ritmo de más del 9 % al año. Se espera que la producción de la economía China duplique a la de Alemania para 2010 y alcance a la de Japón, hoy día la segunda más grande del mundo, en 2020.
China no es un país realmente democrático y las violaciones de los derechos humanos son bastante habituales.
Japón gracias a su mano de obra barata, cualificada y extremadamente trabajadora ha conseguido superar todas esas desventajas iniciales y se ha convertido en una gigantesca empresa dedicada a los negocios y la industria, sobre todo a la electrónica.
Una característica común a todos los países de esta región, esa podría ser la inestabilidad política.
La sociedad latinoamericana se caracteriza también por una gran diversidad étnica y una tremenda desigualdad, pobreza e injusticia social, lo que ha generado numerosos movimientos de protesta y revoluciones armadas.
El índice de alfabetización en Latinoamérica es mayor que en Asia y África (aunque inferior al de los países desarrollados), pero la situación es bastante desigual en toda la región. Es más alto en Argentina o Chile y más bajo en las regiones andinas (Bolivia, Perú o algunos países de Centroamérica).
La economía se basa en la explotación de los recursos naturales y en su exportación a los países desarrollados. Estas riquezas están casi siempre en manos de compañías multinacionales.
El mayor problema de Latinoamérica es la constante intromisión de los países desarrollados en la política de la zona.
África es el continente más pobre de todos, casi la mitad de la población vive con menos de un dólar al día (más o menos 0,7 euros) y entre los 48 países menos adelantados del mundo, 34 están en África. La educación, la salud, la guerra o la nutrición son problemas de cada día aquí en África.
Se trata de un continente poco poblado, de gran riqueza de recursos naturales, pero con un bajísimo nivel de desarrollo.
Las riquezas de un territorio no son aprovechadas por sus habitantes, sino por grandes empresas extranjeras, que son quienes se llevan los beneficios.
Esa es la causa principal de los problemas económicos de África.
A esto hay que añadir infinidad de problemas territoriales, guerras, revueltas, dictaduras; en definitiva, una enorme inestabilidad política.
En África podemos diferenciar dos realidades distintas:
En la Declaración de Derechos Humanos de 1948 se definieron los derechos humanos de la persona, concepto que, por supuesto, incluye a las mujeres. Sin embargo, no se incluyeron algunos derechos particulares de las mujeres y las niñas.
Entre 1975 y 2000 las Naciones Unidas celebraron cinco conferencias mundiales sobre la igualdad jurídica y social de la mujer.
La pobreza tiene rostro de mujer: en el mundo alrededor de 1.500 millones de personas viven en la pobreza absoluta y la mayoría son mujeres.
Las mujeres de los países subdesarrollados viven en condiciones mucho más difíciles que las de los países ricos, pero además, su situación es bastante peor que la de los hombres de estos mismos países.
Las mujeres de los países subdesarrollados tienen que llevar, además del peso de los hijos y la casa, un trabajo fuera, sobre todo en la agricultura.
Las tasas de analfabetismo son mucho mayores en las mujeres (lo que va a dificultar su acceso a puestos de poder) o también en la sanidad, ya que las complicaciones de embarazos y partos siguen siendo la principal causa de muerte en mujeres jóvenes.
Tenemos que diferenciar entre mujeres del mundo rural y mujeres de zonas urbanas.
Mención especial merecen algunos países como China, donde la mujer ha estado marginada tradicionalmente y es vista como una carga para su familia. Y tampoco nos podemos olvidar de algunos países musulmanes radicales en la interpretación del Islam, donde la mujer está condenada a la invisibilidad y a la reclusión en el hogar o tras el burka, el velo enorme que las tapa por completo.
Hay mujeres que han obtenido reconocimiento internacional. Es el caso de Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz por su labor a favor de los indígenas americanos, o Aung San Suu Kii, también premio Nobel de la Paz que no pudo acudir a recogerlo por encontrarse bajo arresto domiciliario en su casa de Birmania (Asia).
Pero también hay ocasiones en las que por nadar contra corriente se paga un precio muy caro, como en el caso de las asesinadas Indira Gandhi (Primera Ministra de la India) o Benazir Bhutto, de Pakistán.
También en los países desarrollados existe en algunos ámbitos discriminación hacia el 52 % de la población que son las mujeres.
La publicidad es un reflejo de la sociedad, porque intenta acercarse a sus gustos lo más posible, y nuestra publicidad a veces nos delata, pone de manifiesto algunos de nuestros fallos sociales.
La mujer ha ido ganando su espacio de igualdad en las sociedades avanzadas.
A pesar de lo mucho que se ha avanzado en los países desarrollados, por ejemplo en el acceso a la educación, en el mundo laboral las mujeres pueden encontrase con los siguientes problemas:
De todas formas, no podemos olvidar que en la actualidad las mujeres de los países ricos tienen una posición bastante mejor que en los países pobres y que empieza a ser habitual encontrar mujeres en puestos relevantes de la economía, la política o la vida social.
Las Ciencias Sociales son aquellas ciencias o disciplinas científicas que se ocupan de aspectos del comportamiento y de las actividades de los seres humanos no estudiados en las Ciencias Naturales.
Su objetivo es interpretar los hechos humanos, aunque abundan en los últimos tiempos los intentos científicos de formular predicciones y establecer leyes que expliquen el desarrollo de algunos fenómenos sociales.
Las Ciencias Sociales son subjetivas. Esto no quiere decir que las Ciencias Sociales sean arbitrarias. Aunque en muchos casos se hagan interpretaciones que no pueden demostrarse científicamente y son por tanto discutibles, el rigor científico debe tratar de argumentar y aportar razonamientos y pruebas a las interpretaciones de los fenómenos sociales.
En la Educación Primaria y Secundaria suelen asociarse con las Ciencias Sociales dos materias con gran tradición académica: la Geografía y la Historia. Además de la Geografía y la Historia, también pertenecen al campo de las Ciencias Sociales disciplinas como:
La mayoría de las disciplinas que hemos mencionado cuentan con escasas salidas profesionales. Las Ciencias Sociales no son una fuente importante de empleo debido al mercado laboral en que nos hayamos insertos. Esto hace que sea el sector público, y sobre todo el campo de la Educación, la principal fuente de empleo de las personas que obtienen titulaciones universitarias relacionadas con muchas de las Ciencias Sociales.
No todas las Ciencias Sociales son tan teóricas y poco productivas desde el punto de vista de los intereses de las empresas y de la sociedad de consumo. Los estudios de Economía y Ciencias Empresariales están de moda y sus salidas profesionales son amplias en el mundo de la empresa privada.
La Formación Profesional es una excelente opción para personas que quieran adquirir una preparación específica orientada al mundo del trabajo.
Actualmente la Formación Profesional en nuestra comunidad autónoma está experimentando un gran desarrollo, siendo notable el esfuerzo de la administración por incrementar y mejorar las titulaciones que pueden obtenerse y las alternativas para cursar dichos estudios: de forma presencial, aumentando el número de centros en que se ofertan, y a distancia, facilitando la posibilidad de cursar estudios mediante plataformas educativas como ésta en la que actualmente te encuentras.
Una familia profesional es un conjunto de titulaciones de Formación Profesional de grado medio o superior que están relacionadas con un mismo ámbito laboral.
El catálogo de familias profesionales que actualmente pueden cursarse en Andalucía es amplio.
El título de Graduado en Educación Secundaria te permite acceder directamente a una gran cantidad y variedad de titulaciones de Formación Profesional de Grado Medio. El acceso directo a las titulaciones de Formación Profesional de Grado Superior requiere estar en posesión del título de Bachiller.
Las Ciencias Sociales son aquellas ciencias o disciplinas científicas que se ocupan de aspectos del comportamiento y de las actividades de los seres humanos no estudiados en las Ciencias Naturales.
Su objetivo es interpretar los hechos humanos, aunque abundan en los últimos tiempos los intentos científicos de formular predicciones y establecer leyes que expliquen el desarrollo de algunos fenómenos sociales.
Las Ciencias Sociales son subjetivas. Esto no quiere decir que las Ciencias Sociales sean arbitrarias. Aunque en muchos casos se hagan interpretaciones que no pueden demostrarse científicamente y son por tanto discutibles, el rigor científico debe tratar de argumentar y aportar razonamientos y pruebas a las interpretaciones de los fenómenos sociales.
En la Educación Primaria y Secundaria suelen asociarse con las Ciencias Sociales dos materias con gran tradición académica: la Geografía y la Historia. Además de la Geografía y la Historia, también pertenecen al campo de las Ciencias Sociales disciplinas como:
La mayoría de las disciplinas que hemos mencionado cuentan con escasas salidas profesionales. Las Ciencias Sociales no son una fuente importante de empleo debido al mercado laboral en que nos hayamos insertos. Esto hace que sea el sector público, y sobre todo el campo de la Educación, la principal fuente de empleo de las personas que obtienen titulaciones universitarias relacionadas con muchas de las Ciencias Sociales.
No todas las Ciencias Sociales son tan teóricas y poco productivas desde el punto de vista de los intereses de las empresas y de la sociedad de consumo. Los estudios de Economía y Ciencias Empresariales están de moda y sus salidas profesionales son amplias en el mundo de la empresa privada.
La Formación Profesional es una excelente opción para personas que quieran adquirir una preparación específica orientada al mundo del trabajo.
Actualmente la Formación Profesional en nuestra comunidad autónoma está experimentando un gran desarrollo, siendo notable el esfuerzo de la administración por incrementar y mejorar las titulaciones que pueden obtenerse y las alternativas para cursar dichos estudios: de forma presencial, aumentando el número de centros en que se ofertan, y a distancia, facilitando la posibilidad de cursar estudios mediante plataformas educativas como ésta en la que actualmente te encuentras.
Una familia profesional es un conjunto de titulaciones de Formación Profesional de grado medio o superior que están relacionadas con un mismo ámbito laboral.
El catálogo de familias profesionales que actualmente pueden cursarse en Andalucía es amplio.
El título de Graduado en Educación Secundaria te permite acceder directamente a una gran cantidad y variedad de titulaciones de Formación Profesional de Grado Medio. El acceso directo a las titulaciones de Formación Profesional de Grado Superior requiere estar en posesión del título de Bachiller.