Portada » Tecnología » Avances Tecnológicos en Radioterapia: Tratamientos Oncológicos de Precisión
La radioterapia es, junto con la cirugía y la quimioterapia, una de las tres armas terapéuticas principales en la lucha contra el cáncer. Las características específicas de la radioterapia, que la hacen ventajosa para determinados tipos de cáncer, son que la mayoría de los tumores son menos resistentes a la radiación que los tejidos sanos, debido a su elevada tasa de multiplicación celular.
El objetivo de la radioterapia es adecuar cada vez con más precisión la distribución de dosis al volumen del tumor, disminuyendo en la medida que sea posible las dosis a los órganos de riesgo próximos al tumor.
La tecnología aplicada a la radioterapia está basada en:
En radioterapia existen dos modalidades de tratamiento diferentes:
La fuente radiactiva está constituida por sales de cobalto 60 dentro de una cápsula de acero inoxidable. La forma en que se diseña la fuente es cilíndrica, con una longitud de entre 2 o 3 cm y un diámetro de entre 1.5 o 2 cm aproximadamente. El material radiactivo se presenta en forma de esferas, granos o cilindros de dimensiones del orden de 1 a 2 mm, agrupados en un cilindro.
El periodo de semidesintegración es de 5.26 años. La actividad de la fuente puede variar entre los 4000 y 9000 Ci. Emiten radiación gamma de energías 1.17 y 1.33 MeV.
La cápsula de acero cumple con dos condiciones: la de contener al material radiactivo y la de impedir el paso de la radiación beta indeseable para los tratamientos.
Periódicamente se realizan pruebas de hermeticidad mediante la realización de frotis en el cabezal y en el sistema de colimación para determinar la estanqueidad de la fuente.
El brazo de la unidad permite girar en torno a un eje horizontal y soporta al cabezal, que a su vez contiene: la fuente radiactiva, el dispositivo de entrada y salida de la fuente, el sistema de colimación y de simulación luminosa del haz.
Se coloca en la zona más próxima a la fuente cuando está en reposo.
Define el tamaño máximo de haz que permite la fuente y es mayor que el necesario para la mayoría de tratamientos. Es fijo, generalmente de forma circular y no accesible al usuario, y es de plomo o tungsteno.
Son los primeros equipos que se emplearon en radioterapia. En la actualidad sirven básicamente para tratamientos de tumores que sean superficiales. Los componentes básicos son:
Los filtros van a servir para permitir eliminar los fotones de menor energía.
La incidencia de un filtro sobre la distribución espectral y la tasa de dosis es muy importante, de modo que los equipos están diseñados con un dispositivo de seguridad que solo se irradia cada tensión con cada filtro.
Permite tener el tubo de rayos X a la temperatura adecuada.
En la actualidad se comercializan equipos que son capaces de cubrir el rango desde 40 hasta 300 kV, con un único tubo de rayos X. Este está construido de un material denominado metal cerámico.
Es el proceso mediante el cual se realiza la localización del área de irradiación en un paciente. Actualmente se emplean simuladores tipo TC ya que en casi todos los tratamientos de radioterapia se realizan dosimetrías clínicas que se hacen mediante sistemas denominados de tres dimensiones (3D).
Obtiene imágenes convencionales de radiografías que simulan los haces de tratamiento con las mismas condiciones geométricas de irradiación que los haces empleados en las unidades de tratamiento.