Portada » Arte » Arte Románico y Gótico: Características, Cruzadas e Iglesia Feudal
El arte medieval europeo se caracteriza principalmente por dos estilos predominantes: el románico y el gótico. Ambos estilos, aunque con diferencias significativas, comparten un fuerte componente religioso.
El arte románico, considerado el primer estilo artístico internacional de la Edad Media, se extendió por toda Europa. Su principal objetivo era expresar la importancia de Jesucristo y la influencia de la Iglesia.
El arte gótico rompe con el orden clásico y busca la estimulación visual. Aunque también de origen religioso, se enfoca en expresar la dimensión espiritual, vertical y luminosa de la religión.
Las Cruzadas fueron una serie de campañas militares impulsadas por motivos religiosos, llevadas a cabo por gran parte de la Europa cristiana, especialmente por los francos de Francia y el Sacro Imperio Romano. La idea original de unir a los países cristianos contra el Islam provino del Papa Gregorio VII, pero fue el Papa Urbano II quien la puso en práctica en 1095. La llamada a la lucha contra los turcos respondía a un interés común entre Francia, Inglaterra, Alemania y Hungría, así como a un interés estratégico por frenar el avance del Islam y controlar las rutas comerciales.
Durante las Cruzadas se cometieron numerosos actos vandálicos y asesinatos. Finalmente, la empresa de las Cruzadas fracasó, y los cristianos fueron derrotados en Tierra Santa en 1291. Esta lucha por el poder ha influido en la percepción del mundo musulmán hacia Occidente, generando una actitud defensiva que persiste en la actualidad.
Un monasterio es el lugar donde habitan los monjes, quienes viven en comunidad y «aislados del mundo». Su vida se basa en el mensaje del Evangelio, caracterizada por la austeridad, el silencio, la oración y el trabajo (ora et labora). La vida monástica también se conoce como vida contemplativa.
Los seguidores de San Benito hacían tres votos: pobreza (abandonar todas sus posesiones personales), castidad (no mantener relaciones sexuales) y obediencia (seguir las reglas de la vida monástica y obedecer al abad).
Durante la Edad Media, la Iglesia formó parte del sistema feudal. La sociedad se dividía en:
La Iglesia se vio influenciada por esta organización social, replicando las mismas clases en su interior. La compraventa de títulos eclesiásticos para acceder a puestos de poder (simonía) se convirtió en una práctica común. Dentro de la propia Iglesia surgieron movimientos reformadores que buscaban: