Portada » Arte » Arquitectura Románica: Características, Contexto Histórico y Ejemplos en España
A partir del siglo XI, cesaron las invasiones musulmanas, normandas y húngaras. La situación de estabilidad permitió a los reinos europeos consolidarse políticamente y salir de su estancamiento económico. El aumento de la riqueza caracterizó al Románico. En la península ibérica, los núcleos cristianos entraron en una nueva fase de expansión demográfica y económica, favorecida por la crisis y la desintegración del Califato de Córdoba. El proceso de conquista y repoblación fue asombroso.
Por otra parte, la Iglesia era la indiscutible fuerza social capaz de aglutinar, bajo la bandera del cristianismo, a toda Europa. Su influencia determinó una visión teocéntrica del mundo. La nueva mentalidad religiosa propició:
Los siglos del Románico fueron una época de continuos desplazamientos.
Su ámbito geográfico fue la Europa cristiana y, a pesar de su diversidad regional, se puede considerar el primer estilo internacional desde la caída de Roma. Se suelen distinguir tres etapas:
Las características esenciales son:
La planta era basilical y, sobre todo, de cruz latina. Surgieron así las iglesias de peregrinación. Las naves laterales se prolongan por detrás de la capilla mayor, creando una girola a la que acompañan pequeñas capillas o absidiolos. Otro rasgo fue la existencia de tribunas, galerías que transcurren por encima de las naves.
Las cubiertas constituyen uno de los rasgos determinantes de toda la estructura del edificio. Eran abovedadas de diversos tipos:
El enorme peso de la bóveda obligaba a utilizar robustos sistemas de soporte:
Las portadas se sitúan en los extremos de los brazos de la cruz. Las más monumentales tienen en las jambas columnas adosadas que se prolongan por las arquivoltas. El dintel delimita un espacio semicircular o tímpano. La fachada principal es la occidental, a veces enmarcada por torres campanario. Los elementos decorativos son abundantes, tanto en el exterior como en el interior.
El espacio interior es dinámico. La ordenación espacial interior es clara y se hace manifiesta en el volumen exterior del edificio. La iluminación es pobre, lo que crea un ambiente oscuro. La planta de cruz latina representa el cuerpo de Cristo crucificado y la orientación de la cabecera hacia el este asocia el ábside con el nacimiento del sol.
Se requería un edificio con capacidad suficiente para acoger a una gran multitud de fieles. El resultado fue la basílica cristiana, inspirada en los edificios romanos destinados a reuniones y audiencias. Algunos elementos de las basílicas paleocristianas varían según la zona geográfica, pero presentan una relativa homogeneidad. A esa estructura básica se solían incorporar, en las basílicas de Occidente, algunos espacios adicionales, como una nave transversal o un atrio porticado.
El espacio interior se articula a partir de un eje que conduce desde la entrada hasta el altar. Su recorrido es como el camino de la salvación. El exterior apenas preocupa.