Portada » Psicología y Sociología » Procesos Cognitivos Fundamentales: Percepción y Memoria
Proceso nervioso superior que permite al organismo, a través de los sentidos, recibir, elaborar e interpretar la información proveniente de su entorno y de uno mismo. La percepción obedece a los estímulos cerebrales logrados a través de los cinco sentidos (vista, olfato, tacto, oído, gusto), los cuales proporcionan una representación de la realidad física del medio ambiente.
Se describe brevemente en una secuencia de tres etapas:
La percepción es el primer proceso cognitivo, a través del cual los sujetos captan información del entorno. La razón de esta información es que utiliza la que está implícita en las energías que llegan a los sistemas sensoriales y que permiten al individuo (incluyendo al ser humano) formar una representación de la realidad de su entorno.
Los aprendizajes previos influyen en la percepción de un estímulo, ya que si tenemos conocimiento previo sobre el tema, nos será más fácil aprender o captar dicho estímulo.
La memoria es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar información del pasado. La memoria permite retener experiencias pasadas y, según el alcance temporal, se clasifica convencionalmente en:
En términos prácticos, la memoria (o, mejor dicho, los recuerdos) es la expresión de que ha ocurrido un aprendizaje.
En el proceso de almacenamiento de los conocimientos en la memoria, es posible diferenciar las siguientes fases:
También conocida como procesamiento sensorial, es la recepción de estímulos mediante los órganos sensoriales.
Se denomina memoria sensorial a la capacidad de registrar las sensaciones percibidas a través de los sentidos. Constituye la fase inicial del desarrollo del proceso de la atención. Esta memoria tiene una gran capacidad para procesar gran cantidad de información a la vez, aunque durante un tiempo muy breve. Proporciona un informe preciso del ambiente.
Almacena información durante un periodo breve, típicamente de 15 a 30 segundos. Este tiempo puede extenderse mediante el ensayo o la repetición.
Se entiende como un depósito de información duradero del cual se puede recuperar el contenido. La información puede mantenerse desde unos minutos hasta varios años.
Opera de forma independiente de la conciencia. Produce un conocimiento tácito (implícito, no expresado verbalmente) y sirve para la toma de decisiones en nuevas situaciones.
Es la clase de memoria que se hace consciente y puede ser expresada directamente (verbalmente o de otra forma).
Tipo de memoria que entra en juego, por ejemplo, cuando la información pasa de una persona a otra, pudiendo alterarse en el proceso. Se relaciona con los siguientes fenómenos:
La memoria utiliza diferentes procesos para acceder a la información almacenada. Estos incluyen: