Portada » Deporte y Educación Física » Desarrollo Sensorial y Motor del Bebé: Visión, Tacto, Audición y Movimiento
El desarrollo sensorial y motor del bebé es un proceso fascinante que se despliega desde el nacimiento y continúa durante los primeros años de vida. Comprender este desarrollo es crucial para apoyar el crecimiento saludable del niño.
Los bebés al nacer tienen la visión en desarrollo, mejorando con los meses y aprendiendo a distinguir. Pueden desarrollar visión periférica a partir de los 3 meses y la visión del color.
El oído está desarrollado como la vista, aunque no del todo. Al estar en el útero materno, tienen sensibilidad a los sonidos. A los 5 meses, comienzan a adquirir el reconocimiento de los sonidos.
El sentido del tacto y el dolor están bien desarrollados desde el nacimiento. La prueba del talón es un ejemplo de cómo experimentan el dolor. El bebé conoce su entorno a través del tacto, con caricias, manipulación y succión.
El olfato y el gusto están interconectados. Desde que nacen, se guían por el olfato, pudiendo reconocer a su madre a través de este sentido. Saben distinguir entre sabores dulces y amargos.
Un niño con deficiencia visual, pero no ciego, se le llama amblíope. Los bebés ciegos a menudo reciben sobreprotección, pero es importante permitirles desarrollar su autonomía. Pueden mostrar lentitud en los movimientos por inseguridad y miedo, lo que puede llevar a frustración y rabietas.
En el lenguaje, estos niños suelen ser muy habladores. Es importante enseñarles a interactuar con otros niños, como girar la cabeza hacia un niño que sí ve y tocar su cara para comunicarse. Se debe intentar que hagan lo mismo que los demás, evitando la sobreprotección.
Para detectar posibles problemas de ceguera en un niño, se debe observar si presenta:
La etapa sensorio-motora se basa en la observación, experimentación e investigación del entorno, influyendo cognitivamente en el niño.
Los niños nacen con reflejos variados, como el reflejo del paso, del agarre, de succión y el reflejo de Moro (sobresalto). Los movimientos voluntarios aparecen a medida que desaparecen los reflejos, dando paso a movimientos intencionados. Los movimientos automáticos surgen con la repetición de los movimientos voluntarios.
El niño comienza con el movimiento, luego adquiere control muscular de la cabeza y el cuello. El control del tronco sucede alrededor de los 5 meses, cuando el niño empieza a rodar. A los 7 meses, se sientan solos. A los 9 meses, gatean. Después, se agarran a los muebles para ponerse de pie. A los 12 meses, dan sus primeros pasos, a los 15 caminan solos, a los 21 meses bajan escaleras y a los 24 meses saltan.
Al nacer, el bebé puede estar rígido (hipertonía) o flácido (hipotonía). El músculo del bebé está flácido y gradualmente adquiere tono muscular. El niño debe aprender a reconocer y controlar las partes de su cuerpo, mejorando la manipulación y adquiriendo movimientos complejos.
La melodía cinética se refiere a movimientos complejos que evocan emociones. Los instrumentos de calidad se complementan armoniosamente, mejorando y ejercitando los músculos, organizándolos y coordinándolos para lograr movimientos precisos y armoniosos.
Un niño evoluciona si siente afecto y seguridad emocional.
La parálisis cerebral es una alteración y desorganización del tono muscular, causada por problemas de nacimiento o lesiones cerebrales. Aunque puede necesitar mucha ayuda física, su cerebro puede estar intacto. Las causas pueden ser falta de oxígeno al nacer, meningitis o deshidrataciones graves en la primera infancia.
En la escuela, la atención temprana (AT) es crucial. Los padres y educadores deben colaborar para fomentar el movimiento del niño. Se requieren adaptaciones en el centro, como:
La espina bífida es una malformación congénita del tubo neural. Las secuelas incluyen alteraciones ortopédicas en pies, rodillas y muslos, pérdida de sensibilidad en la piel, alteraciones en la sensación de tacto, dolor, frío y calor, y falta de control del esfínter urinario.
Las adaptaciones son similares a las de la parálisis cerebral, incluyendo adaptadores en bolígrafos, férulas posturales en las manos y teclados adaptados.