Portada » Español » Enseñanza Religiosa Escolar: Fundamentos Jurídicos y Relevancia Cultural
Para algunos, la presencia de la religión en el marco escolar sería solo una especie de privilegio histórico o de tradición. Frente a esta concepción, que interpreta la Enseñanza Religiosa Escolar (ERE) como un privilegio, es posible encontrar un marco jurídico, internacional y nacional, que manifiesta su legitimidad a partir del derecho individual y social, fundamentado en leyes y tratados internacionales. Sin embargo, esta no es la única razón que justifica su legitimidad. Existen otras vías que demuestran jurídicamente que la ERE no constituye ningún tipo de privilegio de la Iglesia ni es una mera tradición.
Al exponer los argumentos jurídicos de la ERE, podemos acudir a:
Por lo tanto, el hecho de recibir religión en la escuela no deriva de la especificidad cultural o subjetiva de los padres, ni parte de su idiosincrasia, sino que se configura como un derecho universal para la persona, en todos los lugares y tiempos.
A modo de conclusión sobre la justificación jurídica de la existencia de la ERE, debemos señalar:
Actualmente, en las dos capitales más importantes de España (Madrid y Barcelona), algunas administraciones han actuado de una manera que algunos consideran inesperada, cambiando el nombre de varias fiestas religiosas bajo el argumento de que estas han perdido su raíz, valencia o esencia religiosa. Existe la preocupación de que esto pueda provocar que, al final, dichas festividades desaparezcan.
Como ejemplo histórico contrastante, los regímenes totalitarios como el comunismo, en los países donde se hicieron fuertes (países del Este), intentaron barrer del mapa todo lo religioso, llegando incluso a una persecución cruel que acababa con la muerte. Paradójicamente, esto, en muchos casos, no hizo más que dar fuerza a la fe de las personas que vivían en esa época, proporcionando incluso un mayor crecimiento vocacional.
El conocimiento del hecho religioso, concretamente el cristiano en nuestro contexto, es indispensable para comprender la raíz de nuestra cultura. A lo largo de la historia, la religión ha tenido una profunda tradición que ha marcado el arte, la literatura y la música. Para conocer a fondo dichas disciplinas, es imprescindible haber recibido algún tipo de formación religiosa. Por ello, los contenidos fundamentales de la Religión dan claves de interpretación de las civilizaciones. En una época en que los intercambios culturales constituyen un hecho habitual, más allá de las fronteras políticas, lingüísticas y económicas, el conocimiento de los contenidos religiosos es un factor importante, no solo de identificación, sino también de aproximación entre culturas.
Consideremos el concepto de fraternidad. Cristianamente, podemos decir que equivale al concepto de amor, al cual a menudo hemos quitado su dimensión sagrada para quedarnos solo con lo superficialmente «bonito». No siempre somos conscientes de que ese amor fue el predicado por Jesucristo, por el Evangelio. Estamos rodeados de valores que apreciamos y asumimos sin conocer necesariamente el origen que nos lleva a ellos. Aún estando en un país donde tradicionalmente se ha proporcionado una educación religiosa, donde muchos han recibido catequesis o han hecho la comunión, la ignorancia religiosa puede ser considerable. Ello nos hace reflexionar acerca de la importancia de estos argumentos culturales que avalan la ERE. Nos damos cuenta de que esta es necesaria para saber quiénes somos y cuál es nuestra cultura, incluso si luego decidimos rechazarla.