Portada » Historia » Reformismo Borbónico y Crisis del Antiguo Régimen en España: De Carlos III a Carlos IV
Bajo el reinado de Carlos III, España experimentó un tímido inicio de industrialización, concentrado principalmente en torno a Barcelona, Madrid y puntos del Levante y Andalucía. Sin embargo, existía una falta de conciencia hacia el trabajo y dificultades para la inversión. La tendencia a focalizar los puntos industriales en el centro y la periferia exacerbó la desigualdad económico-territorial.
España enfrentaba una competencia desigual con Gran Bretaña, que se encontraba en pleno apogeo de la Revolución Industrial. El auge tecnológico británico (con descubrimientos de nuevas fuentes energéticas y materias primas), la acumulación de capitales gracias al comercio colonial (Pacto Colonial y Comercio Triangular), la revolución agraria y las reformas impulsadas por un espíritu emprendedor y la potenciación del trabajo como base de riqueza, contrastaban con la situación española. Este espíritu pragmático británico, según Sarraih, chocaba con las posturas, estamentos y prejuicios arraigados en España.
El reformismo borbónico generó reacciones adversas, incluyendo xenofobia popular. El Motín contra el marqués de Esquilache, en protesta contra el decreto de recorte de capas e imposición del sombrero de tres picos, fue un claro ejemplo. Esta revuelta fue, en parte, una intriga palaciega orquestada por el conde de Aranda y Campomanes para competir por los favores del rey. Se utilizó a mendicantes, franciscanos y dominicos, quienes, junto al pueblo, protestaron contra la subida de las harinas y el precio del pan. Las casas de Esquilache, Sabatini y Grimaldi fueron asaltadas por las turbas.
A Carlos IV se le atribuye, a menudo injustamente, el peso de la decadencia española, que ya venía gestándose desde antes. La imagen de su reinado como corrupto y debilitado se debe, en parte, a su carácter bondadoso y confiado. Mientras en Francia el pueblo odiaba a Luis XVI, en España se compadecía al rey. Los rumores sobre su vida privada, incluyendo las supuestas aventuras amorosas de María Luisa con Manuel Godoy (valido desde 1793), también contribuyeron a esta percepción.
Carlos IV, apasionado de la caza y los relojes, fue un rey indolente. Inicialmente, mantuvo a los ministros de su padre (Floridablanca y el conde de Aranda), pero pronto incorporó a Manuel Godoy, un joven guardia de Corps de origen hidalgo, al aparato del poder. Campomanes ordenó el cierre de las Cortes en septiembre de 1789, antes de resolver todas las cuestiones pendientes, incluyendo los cuadernos de quejas. Se confirmó al Príncipe Fernando como Príncipe de Asturias, pero quedó pendiente la cuestión de la anulación del derecho de sucesión a las mujeres (Pragmática Sanción). Durante este periodo, tuvo lugar la llamada «Conspiración del Globo».
La ejecución de Luis XVI el 21 de enero de 1793 tuvo gran trascendencia. No solo elevó las protestas de las cancillerías europeas contra la Francia de la Convención, sino que provocó la guerra de la Primera Coalición, a la que se sumaron Gran Bretaña, Holanda, Nápoles, Prusia, Austria, Piamonte y España. En el caso español, el enfrentamiento fue principalmente territorial y, salvo el sitio de Tolón, se centró en el Rosellón. Esta guerra se conoció como la Guerra del Rosellón (Cataluña), aunque afectó a toda la frontera pirenaica.
En una primera fase (1793-1794), las fuerzas del general Ricardos lograron varios éxitos, derrotando a los franceses en Mas Deu, Belle Garde, Baños y Truillas. Sin embargo, los recursos se agotaron y, a pesar de los esfuerzos, Ricardos no recibió la ayuda necesaria de Madrid. Ricardos murió de pulmonía y su sustituto, el conde de la Unión, no pudo mantener los triunfos españoles. A partir de finales de abril de 1794, la suerte de la guerra cambió.
A pesar de la crisis, se dieron algunos logros ilustrados: apoyo al desarrollo de las ciencias, Academias de Artes Gráficas, Escuelas de Oficios (Cerámica) y los proyectos de regeneración de la producción agraria de Jovellanos. Destacan también el Observatorio Astronómico y las expediciones científicas, como la Botánica de Celestino Mutis, la de Malaespina y José Bustamante (1789-1794) que dio la vuelta al mundo, y el proyecto filantrópico de distribución de la vacuna de la viruela (Jenner) por Francisco Javier de Balmis (1803-1806) para frenar la mortandad infantil en América.
La crisis del Antiguo Régimen representa: