Portada » Geología » Análisis de Riesgos Geológicos: Inundaciones, Sismos y Deslizamientos
Una inundación ocurre cuando un terreno no puede drenar el agua y la retiene, en áreas que normalmente no están cubiertas de agua, causando desbordamientos, como en ríos.
En el Mediterráneo, las inundaciones suelen ser causadas por lluvias intensas, especialmente al final del verano debido a las altas temperaturas. Las masas de aire sobre el mar son cálidas y húmedas, lo que produce grandes precipitaciones.
Existe un Real Decreto (RD) que establece la peligrosidad por inundación en un área, considerando un período de tiempo determinado.
Las precipitaciones intensas pueden provocar movimientos de laderas y desprendimientos.
En el Mediterráneo, la variación del nivel del mar por las mareas es inapreciable. El origen de las inundaciones marinas suele ser por temporales de levante acompañados de precipitaciones, afectando a estructuras costeras.
En la Península Ibérica, se han superado magnitudes de 5.0 en varias ocasiones, lo cual no se considera alto. En España, existen fallas que pueden producir sismos de magnitudes superiores a 6.5 en la escala de Richter. El riesgo sísmico se define por la concurrencia de tres factores: Peligrosidad sísmica, Vulnerabilidad sísmica y Posibles pérdidas materiales y humanas. Si no se dan estos tres factores, no existe riesgo sísmico.
Los terremotos se producen por la ruptura de la corteza terrestre, como consecuencia de la acumulación de energía en las placas tectónicas. La corteza terrestre está dividida en placas tectónicas que se mueven aproximadamente 10 cm al año, lo que conlleva la acumulación de energía. Las zonas de contacto entre placas son las de mayor actividad sísmica, donde se producen fracturas denominadas fallas.
Cuando se libera la energía acumulada, se produce el sismo de mayor tamaño, llamado terremoto principal. Después, pueden ocurrir sismos de menor tamaño llamados réplicas. En ocasiones, antes del terremoto principal, pueden ocurrir sismos de pequeño tamaño que van aumentando, llamados premonitorios. El punto más profundo donde empieza el terremoto se llama hipocentro o foco, y el epicentro es el punto en la superficie terrestre verticalmente sobre el hipocentro, donde se encuentran los daños más importantes. El tamaño de los terremotos se mide con intensidad y magnitud. La intensidad es una medida de los daños producidos en un lugar determinado de la superficie terrestre. La magnitud es un método físico para medir el terremoto en la escala de Richter, que expresa la energía total liberada por un terremoto.
Existen tres tipos de contactos entre placas:
Suceden frecuentemente por origen natural, como lluvias intensas, nieve, terremotos, volcanes, etc. Sin embargo, los mayores daños son causados por el hombre, sobre todo por la deforestación.
Son 5: