Portada » Biología » Metabolismo Humano: Proteínas, Vitaminas, Hormonas y Función Hepática y Renal
Los aminoácidos son las unidades básicas que componen las proteínas. Se clasifican en dos grupos principales:
Son aquellos que el cuerpo humano no puede sintetizar por sí mismo y, por lo tanto, deben obtenerse a través de la dieta.
Son aquellos que el cuerpo humano puede sintetizar a partir de otros compuestos.
La desaminación es el proceso metabólico mediante el cual se elimina el grupo amino (-NH2) de un aminoácido. Este proceso es fundamental para:
La desaminación ocurre principalmente en el hígado y, en menor medida, en los riñones. A menudo implica la transaminación, que es la transferencia del grupo amino a un α-cetoácido receptor, formando un nuevo aminoácido y un nuevo α-cetoácido.
El metabolismo de las proteínas está finamente regulado por diversas hormonas. A continuación, se describen las principales hormonas involucradas y sus efectos:
Las vitaminas son micronutrientes esenciales para diversas funciones metabólicas. A continuación, se presentan las cantidades diarias recomendadas (CDR) de algunas vitaminas clave:
Nota: Estas son recomendaciones generales. Las necesidades individuales pueden variar según la edad, el sexo, el estado de salud y otros factores.
Una vitamina es un compuesto orgánico que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para llevar a cabo funciones metabólicas esenciales. Las vitaminas no pueden ser sintetizadas por el organismo (o no en cantidades suficientes), por lo que deben obtenerse a través de la dieta.
La obesidad se define como una acumulación excesiva de grasa corporal que puede tener efectos negativos para la salud. Se evalúa comúnmente utilizando:
El apetito y la ingesta de alimentos están regulados por un complejo sistema de señales en el cerebro, que involucra neurotransmisores y hormonas.
Los electrolitos son minerales con carga eléctrica que desempeñan funciones vitales en el cuerpo. Se distribuyen de manera diferente entre los compartimentos intracelular (dentro de las células) y extracelular (fuera de las células, como en el plasma sanguíneo).
Además de los electrolitos, el plasma contiene otras sustancias importantes, como:
La filtración glomerular es el proceso por el cual los riñones filtran la sangre para formar la orina. El FG está determinado por:
La tasa de filtración glomerular (TFG) se puede calcular como: TFG = Kf x (PG – PB – πG + πB)
La barrera de filtración glomerular consta de tres capas principales:
El hipotálamo, una región del cerebro, juega un papel central en la regulación del apetito y la saciedad. Recibe diversas señales que influyen en los centros del hambre y la saciedad:
El hígado es un órgano vital con múltiples funciones esenciales para el metabolismo y la homeostasis:
La unidad funcional básica del hígado es el lobulillo hepático. Es una estructura cilíndrica microscópica que contiene:
Ya se describieron en la sección «Filtración Glomerular: Determinantes y Capas». Se repiten aquí los valores clave:
La retroalimentación túbulo-glomerular es un mecanismo de autorregulación renal que ayuda a mantener un flujo constante de líquido y solutos a través de los túbulos renales. Este mecanismo involucra a la mácula densa, un grupo de células especializadas en el túbulo distal que detectan la concentración de cloruro de sodio (NaCl) en el líquido tubular. Si la concentración de NaCl aumenta, la mácula densa envía señales que causan:
El resultado final es una disminución de la TFG y una reducción en la excreción de NaCl, lo que ayuda a mantener la homeostasis.
Después de la filtración glomerular, la mayor parte del agua y los solutos filtrados se reabsorben de nuevo a la sangre en los túbulos renales. Esta reabsorción ocurre principalmente en los capilares peritubulares, que rodean los túbulos. Las fuerzas que impulsan la reabsorción son:
La fuerza neta de reabsorción es la suma de estas fuerzas. En condiciones normales, la fuerza neta favorece la reabsorción, lo que permite que la mayor parte del agua y los solutos filtrados regresen a la sangre.