Portada » Arte » Catedrales Góticas: Características y Ejemplos en París y Canarias
La Catedral de Notre Dame se caracteriza por su verticalidad y luminosidad. Presenta nuevas técnicas constructivas que permiten abrir los muros y sustituirlos por vidrieras, como el uso del arco apuntado, grandes pilares fasciculados y bóveda de crucería (ojival). Un crucero coronado con una aguja acentúa la verticalidad.
El alzado consta de tres partes:
La nave central presenta bóveda sexpartita, mientras que las naves laterales tienen bóveda cuatripartita. La fachada muestra una clara función didáctica:
La catedral presenta una planta de cruz latina con crucero no muy saliente, coronado por un cimborrio. Tiene tres naves, atrio y presbiterio. El altar mayor está presidido por la imagen de Santa Ana, obra de José de Armas Medina (1944).
El material principal es la cantería azul de las canteras de San Lorenzo, utilizada en arcos, nervios de la cubierta y soportes. Esta cantería contrasta con el blanco del yeso en muros y cubiertas. Las cubiertas, de poco espesor, están hechas con material volcánico (piedra pómez), que es poroso y ligero.
El muro, de mampostería, se articula en dos niveles, con pequeñas aberturas y ventanales sobre los arcos formeros de las capillas laterales. Las ventanas son huecos en el muro, no amplios ventanales.
Se observan dos tipos de soportes:
También hay pilastras de orden clásico en el interior de las naves y columnas renacentistas (corintias) embebidas en la capilla de Santa Teresa de Jesús. Los arcos de las capillas laterales son apuntados. Los arcos de las bóvedas son rebajados, perdiendo su apuntamiento gótico.
Un vitral o vidriera es una composición de vidrios de colores, pintados o recubiertos con esmaltes, ensamblados con varillas de plomo. Tienen forma de mosaico, representando temas religiosos, históricos o simbólicos. Aunque ya se usaban en el Románico (siglos XI y XII), alcanzaron su apogeo en el Gótico (a partir del siglo XIII).
Las vidrieras góticas transformaron la luz interior de los edificios religiosos. Se ubican en:
La bóveda ojival, también llamada «nervada» o «de crucería», es característica del Gótico. Se forma por el cruce de dos bóvedas de cañón ojival (apuntado). A diferencia de la bóveda de arista, la de crucería se refuerza con nervios diagonales que se cruzan en la clave.
Es un elemento distintivo del Gótico, junto con el arco apuntado, las vidrieras y el arbotante. Consta de:
Primero se construyen los arcos (estructura ligera y resistente) y luego se rellenan los paños. Ejemplos de catedrales góticas con bóvedas ojivales incluyen Chartres, Reims y Amiens (Francia).